Reestructurar el lugar de trabajo para adaptarlo a la familia: qué pueden hacer gobiernos y empresas

Invertir en políticas favorables a la familia es bueno para la familia, para las empresas y para la economía

UNICEF
A baby is carried in the Philippines
UNICEF/UNI45418/Bito

Invertir en políticas favorables a la familia es bueno para la propia familia, para las empresas y para la economía. Sin embargo, para muchos padres de todo el mundo, políticas como licencias parentales remuneradas, pausas para la lactancia materna, servicios de atención a los niños y subsidios para los hijos, no son una realidad.

La falta de este tipo de políticas dificulta la capacidad de madres y padres para crear un vínculo con sus bebés en los primeros y fundamentales años de vida: las pruebas demuestran que se trata de un periodo en el que la combinación de una nutrición adecuada, un ambiente de cariño y unos cuidados estimulantes pueden fortalecer el cerebro en desarrollo del bebé y concederle el mejor comienzo de vida.

Las políticas favorables a la familia no solo se traducen en niños más sanos y mejor educados, más igualdad de género y un crecimiento más sostenible, sino que también se asocian al aumento de la productividad de los trabajadores y de las posibilidades de atraer, motivar y conservar empleados.

La buena noticia es que el impulso para el cambio es cada vez mayor: cada vez más empresas están empezando a apreciar el valor de ofrecer políticas favorables a la familia.

No obstante, los avances en materia de políticas y empresa van demasiado lentos. Es absolutamente necesario destinar más fondos a políticas favorables para la familia: es bueno para los niños, para las mujeres, para las empresas y para la economía.

Llamado a la acción: invertir en políticas favorables a la familia

UNICEF insta a gobiernos y empresas a reestructurar los lugares de trabajo del futuro y a facilitar que las madres y padres puedan ofrecer a sus hijos el mejor comienzo de vida, lo cual sería un estímulo para la productividad y el empoderamiento de las mujeres.

  1. Suficientes permisos remunerados para madres, padres y cuidadores, tanto en la economía formal como en la informal, para satisfacer las necesidades de sus hijos pequeños. Esto incluye permisos remunerados por maternidad y paternidad, así como para cuidar de niños pequeños enfermos.
  2. Apoyar la capacidad de las madres de amamantar exclusivamente durante seis meses, como recomiendan las normas mundiales aprobadas, y de seguir amamantando durante el tiempo que deseen.
  3. Garantizar que todos los niños tengan acceso a servicios de guardería y educación temprana asequibles y de calidad.
  4. Proporcionar subsidios por los hijos y salarios adecuados para ayudar a las familias a mantener a sus hijos pequeños.
     

Invertir en políticas favorables a la familia: bueno para todos

Bueno para los niños
  • Invertir en el desarrollo de la primera infancia es una de las formas más efectivas de mejorar las destrezas, las habilidades y la productividad de los niños. Sin embargo, el 43% de menores de cinco años (equivalente a 250 millones de niños) están en peligro de no desarrollar su potencial a causa de la pobreza, de una salud y una nutrición precarias y de la falta de estimulación temprana.
  • Aunque las madres y los padres quieren darles lo mejor a sus hijos, muchos se ven obligados a trabajar hasta tarde. Esto significa que pasan muchas horas lejos de casa, se pierden periodos de tiempo significativos o les falta tiempo para poder estar con sus hijos.
  • Solo 42 países cuentan con políticas nacionales que ofrecen a madres, padres y cuidadores tiempo y recursos suficientes (seis meses de licencia materna remunerada y cuatro semanas de licencia paterna remunerada) para cuidar a sus hijos.

Bueno para las mujeres
  • Unos servicios asequibles de atención a los hijos y a la familia pueden permitir a las mujeres seguir participando en empleos remunerados, ayudando, con ello, a sus familias, a la economía y a las empresas. Según un informe de McKinsey de 2015, la participación equitativa de las mujeres en las plantillas de trabajo añadiría 12 billones de dólares a la economía mundial para 2025.
  • El acceso a servicios de atención infantil de calidad y políticas de desarrollo de la primera infancia favorables a la familia y sensibles a cuestiones de género son fundamentales para reducir desigualdades de género y promover una mayor responsabilidad compartida entre mujeres y hombres.

Bueno para las empresas
  • En muchos países, las empresas están empezando a apreciar el valor de ofrecer políticas favorables a la familia que favorecen la conservación de empleados, reducen el absentismo y disminuyen los costes de contratación. Esas políticas permiten que las madres y los padres trabajadores, especialmente las madres, crezcan en sus carreras profesionales; a su vez, esto contribuye a estimular el compromiso y la moral del empleado, hacen a las empresas más competitivas y atraen talento, al tiempo que mejoran la imagen de la marca y acercan a las empresas a las normas de sostenibilidad mundial.
  • Las políticas favorables a la familia aumentan las probabilidades de que las mujeres regresen al trabajo después de la licencia materna. Además, las políticas parentales imparciales en el trato del hombre y la mujer contribuyen a reducir el llamado “impuesto de mamá”. Al redistribuir las tareas del hogar y permitir a los padres compartir las responsabilidades del cuidado de los hijos, las mujeres tienen menos probabilidades de abandonar el trabajo, lo cual reduce la brecha salarial de género y mejora la igualdad entre mujeres y hombres y la productividad económica.

Bueno para la economía 
  • Las políticas favorables a la familia estimulan el crecimiento económico y el PIB.
  • Las políticas favorables a la familia introducidas por los países nórdicos a lo largo de los últimos 50 años, así como el aumento en el empleo femenino resultante, han estimulado el crecimiento del PIB por habitante entre un 10% y un 20%.

La visión de UNICEF

UNICEF insta a los gobiernos a ofrecer más licencias parentales adecuadas, pausas remuneradas para la lactancia materna, servicios de atención a los niños asequibles, accesibles y de calidad, así como subsidios de ayudas para los hijos.

La agenda de UNICEF de políticas favorables a la familia tiene por objetivo lograr los siguientes cambios:

De una licencia “materna” a una licencia “parental”: el tiempo y la ayuda de todos los cuidadores, incluido el padre, son importantes para el desarrollo del niño. El cambio de una licencia materna a una licencia parental es una forma de reforzar el vínculo entre el bebé y sus cuidadores.

De “infraestructuras” a “personas”: debemos invertir en las familias y no solo en infraestructuras –como condiciones de trabajo más seguras y salas exclusivas para la lactancia materna– de modo que los padres puedan dedicarle tiempo y atención a sus hijos.

De responsabilidad “individual” a responsabilidad “compartida”: el equilibrio entre la familia y el trabajo no solo es una cuestión individual: es una responsabilidad compartida entre gobiernos, empleadores del sector privado y familias.

De “reducir el estrés de madres y padres” a “mejorar el bienestar de la familia”: las políticas favorables a la familia pueden contribuir a reducir el estrés de los padres y mejorar su bienestar. Esto, a su vez, conduce a mejores empresas, familias más felices y niños más sanos.