#LactanciaReal
Fotografías y testimonios de madres que, sin filtros, comparten los retos, los aprendizajes y el amor con que han vivido la lactancia.
Por el Mes de la Lactancia Materna, UNICEF Ecuador activó la campaña #LactanciaReal para invitar a madres y familias a compartir sus testimonios y fotografías sobre cómo están viviendo esta etapa única. El objetivo: visibilizar y sensibilizar sobre la realidad que enfrentan las mujeres que amamantan.
Al alimentar a sus bebés, las madres entregan el mejor y único alimento que necesitan sus hijos e hijas de manera exclusiva en sus primeros seis meses de vida, y de manera continua hasta los dos años o más. Pero hacerlo muchas veces implica desafíos físicos, emocionales y sociales.
Lograr que cada niño y niña acceda a la leche materna y pueda disfrutar de todos sus beneficios no es solo responsabilidad de la madres; requiere de un entorno que comprenda, acompañe y apoye este acto de amor.
La lactancia está llena de momentos irrepetibles: algunos de ternura y conexión profunda, otros de retos, dudas y aprendizajes. En este espacio, queremos celebrar y visibilizar esas vivencias auténticas, porque cada historia importa e inspira.
¡Apoyemos la lactancia materna!
"La lactancia no es fácil, pero cuando tienes un sistema de apoyo que parte desde tu círculo cercano todo es posible. Amamanté a mis dos hijos hasta casi sus 4 años y con mi segunda nena, doné leche por 11 meses, cada semana. Gracias a todos los que me ayudaron a hacerlo posible."
- Luz
"La lactancia fue un viaje de cuatro años lleno de retos, desde el principio hasta el final. Pero la sensación de tener a mi bebé en brazos superó cada dificultad, transformando los desafíos en una experiencia mágica que me ayudó a crecer en todos los aspectos."
- Maricela
"Mi fotografía representa un momento de conexión profunda y amor incondicional. A través de la lactancia materna, descubrí una forma única de cuidar, nutrir y acompañar a mi bebé, enfrentando desafíos con paciencia y celebrando cada pequeño logro con el corazón lleno.
Mi esposo me ayuda incondicionalmente, y aunque me toque trabajar, sé que por medio de la lactancia materna transferida puedo seguir conectada con mi bebé. Esta imagen captura no solo un acto de alimentación, sino un lazo que se fortalece día a día."
- Ana
"Nunca imaginé que dar pecho sería un viaje tan profundo. Pero luego llegaron esos momentos únicos: su mirada encontrando mi rostro, esa calma que solo existe entre mi corazón y el suyo. Lactar no es perfecto, pero es nuestro momento, nuestro lenguaje silencioso de amor y entrega."
- Nicole
"Una conexión maravillosa, un refugio mutuo. Lo disfruto como jamás lo imaginé. Doy vida mientras él me llena de ella."
- Daniela
"Dar el pecho es amor, constancia y esfuerzo como madre. Para tu bebé eres su refugio, su calma, eres alimento y consuelo. Es ese vínculo hermoso."
- Camila
"Desde que nació mi bebé, la lactancia materna se convirtió en uno de los actos más especiales y significativos de mi vida. No siempre ha sido fácil, pero cada vez que la abrazo y sé que le estoy dando lo mejor para su salud, siento que todo vale la pena. La lactancia no solo alimenta su cuerpo, también fortalece nuestro vínculo y le brinda amor, protección y seguridad. Hoy quiero animar a todas las mamás a confiar en su capacidad, a buscar apoyo cuando lo necesiten y a recordar que cada gota de leche materna es un regalo de vida para nuestros hijos."
- Monserrate
"La lactancia materna es el mejor regalo que puedes darle a tu bebé, una fuente de salud y amor."
- Bernarda
"Lo más hermoso es la conexión que tenemos al momento de dar de lactar y no importa en el lugar en el que estemos."
- Ruddy
"El amor está en el sacrificio."
- Estefanía
"A pesar de un inicio difícil con la lactancia, cuando por fin se instaló y mi bebé quedaba saciada, sentía que, al menos por ese día, había cumplido mi misión más importante."
- Tania
"Detrás de cada toma hay cansancio, a veces estrés, pero también hay conexión, orgullo y una convicción muy profunda. Esta etapa es única y quiero vivirla plenamente. Es mi forma de estar presente, de nutrir, de cuidar, incluso cuando estoy lejos en el trabajo."
- Cristina
"Pensé que mi proceso con la lactancia materna no tendría tantos desafíos. Cuando a mi bebé le diagnosticaron APLV, tuve que ser yo su tratamiento, sometiéndome por amor a realizar una dieta restrictiva de alimentos lácteos y derivados. Pensé no lograrlo, eso sumado a mi trabajo de estar horas fuera de casa, me llevó a ser una mamá que estaba al pendiente de extraerse en cada momento.
Como mamá, no sabemos lo fuertes y poderosas que podemos llegar a ser por nuestros hijos. Mi bebé ya tiene 1 año y dos meses y continuamos con la lactancia materna exclusiva. Ella sigue tomando mi lechita en las horas que no estoy, está superando con éxito su tratamiento y ya consume lácteos."
- Nataly
"La lactancia materna no debería romantizarse. Es una experiencia profundamente humana, llena de emociones intensas: miedo, dolor, cansancio, gratitud y mucha presión externa. Aun siendo profesional de la salud (Nutricionista) y conociendo la teoría, la práctica me enfrentó con una realidad muy distinta. Amamantar requiere paciencia, acompañamiento, empatía y, sobre todo, no juzgar a las mamás.
Hubo días en los que pensé que no podría, que era demasiado. Pero también están esos momentos irrepetibles en los que miro a mi hijo lactar y todo cobra sentido. Ver cómo crece, cómo se calma, cómo se nutre con mi leche, es una conexión que no se puede explicar con palabras. No ha sido fácil, pero ha sido profundamente transformador."
- Elena
"La teta pública, lo que antes tapaba ahora disponible para ti, donde sea y a la hora que sea."
- Ana Lucía
"Esa conexión mágica y real con tu hijo solo te la brinda la lactancia materna exclusiva. Ver sus ojitos, su gestos, su sonrisa, sus manitas cuando se alimenta a través de ti realmente es algo mágico, una experiencia única."
- María Mercedes
"Donde sea que estemos: en la casa, en la naturaleza, de compras o de visita, la lactancia es un momento sagrado con mi bebé; nos da la oportunidad de conectarnos, de tener una pausa, un respiro, de volver a la calma. No solo provee de alimento, sino de seguridad y de disfrute."
- Alejandra
"Amamantar a mi hija es el regalo más hermoso que puedo darle: alimento, amor y un vínculo eterno. Me llena de felicidad y orgullo saber que crece fuerte con lo que mi propio cuerpo le brinda."
- Génesis
"Este tema de la lactancia ha sido un tabú realmente fuerte para mí, hubiese querido dar lactancia materna exclusiva un año entero porque amé desde el minuto uno dar de lactar, pero no fue así (...). La extraño mucho, pero sé que en un futuro lo haré de mejor manera.
Admiro y respeto a las mamis que dan lactancia materna exclusiva es un mundo hermoso, cansado, complicado, pero realmente sentimental y satisfactorio."
- Paola
"Esa es la realidad, soy el refugio de mi bebé, soy su lugar seguro y a pesar de que ya tiene un año y 10 meses, y que su principal fuente de alimentación es la comida, aún le brindo lactancia. Me ha ayudado para calmarla cuando me ha tocado viajar de costa a sierra, calmarla después de una caída y ayudarla cuando no puede dormir. Estos momentos no los cambio por nada."
- Liliana
"Cuidar cada momento. La lactancia es preciosa, es una conexión inexplicable. Te conoces más como mujer y conoces más a tu bebito. No es fácil, existen días en los que tú paciencia se pone a prueba, noches en las que el bebito solo pasa colgado. Todo eso pasa cuando ves esa carita hermosa, cuando tienes el apoyo de papá. ¡Qué bendición poder dar de lactar!"
- Andrea
"Recuerdo la primera vez que Rafaella me miró mientras lactaba. Sus ojitos pequeños parecían decirme: “Aquí estoy segura”. En ese momento no sabía todo lo que vendría. No sabía que, meses después, un diagnóstico cambiaría nuestra vida para siempre.
La lactancia empezó como para muchas mamás: con dudas, dolor, lágrimas, noches eternas y ese miedo silencioso de “¿estaré haciéndolo bien?”. Pero pronto se volvió nuestra ancla. Cuando llegó su diagnóstico: AME (Atrofia Muscular Espinal), entendí que no era solo alimento, era medicina para el alma.
Hoy, después de cada examen, cada control, cada terapia que la deja agotada, siempre hay un instante en el que ella me busca. Nos abrazamos, y en mi pecho encuentra calma, fuerza y consuelo. Y yo… respiro hondo, y recuerdo que todavía puedo seguir.
Han pasado 14 meses de lucha, de cansancio extremo, de sostenerla en los días más duros. Sus defensas, su peso, su sonrisa… son fruto de no rendirnos. Y aunque este camino no es fácil, la lactancia nos ha regalado algo que ningún tratamiento puede dar: un vínculo irrompible, hecho de amor, perseverancia y fe.
Mientras ella me busque, aquí estaré. Porque la lactancia no es solo alimento, es el lenguaje secreto que compartimos, donde ella encuentra calma y yo la certeza más profunda de que todo este esfuerzo vale la pena."
- Nahomi
"La lactancia me regaló un vínculo inmenso: un acto sencillo, lleno de amor, que supera el miedo y el sacrificio."
- Estefany