El rap puede ser inspirador para las infancias

Entrevista con las raperas La Reyna y La Real, como parte de la serie 35 voces por la infancia en Cuba

Lisandra Ronquillo Urgellés
En un género musical mayoritariamente masculino, La Reyna y La Real hacen canciones sobre empoderamiento femenino.
UNICEF Cuba
29 Abril 2025

Antes de convertirse en referentes de la música urbana en Cuba La Reyna y La Real fueron dos niñas llamadas Reyna Hernández Sandoval y Yadira Pintado Lazcano. La primera se crio en Luyanó, una de las vías más transitadas de La Habana, y la segunda, en Jesús María, zona humilde y extremadamente popular.

Allí, sin saberlo, afilaron su verbo entre el bullicio y el ajetreo de una parte de la ciudad que no aparece en las postales turísticas.

A Reyna le fascinaba la ciencia y escribir poesía. Yadira, sin embargo, soñaba con convertirse en novelista de radio mientras inventaba historias. Aquellas vocaciones infantiles desembocaron en una carrera artística donde los conflictos de sus calles se muestran con belleza y honestidad. Desde pequeñas ya desafiaban los prejuicios impuestos por haber nacido «hembras». Empezaron jugando con los niños a montar chivichanas y trepar árboles; luego, de adultas se posicionaron en el universo del rap, donde fusionaron también el jazz, el trap y el reggae para hablar de empoderamiento femenino.

«La música urbana enfrenta críticas por su predominio masculino, letras misóginas y normalización de la violencia. El uso de lenguaje degradante hacia las mujeres y la falta de responsabilidad social por parte de algunos artistas, contribuye a normalizar estereotipos dañinos en la sociedad», explica La Reyna.

Ambas consideran el rap una realidad hecha poesía que puede dar voz a quienes están silenciados.
Cortesía de las entrevistadas Ambas consideran el rap una realidad hecha poesía que puede dar voz a quienes están silenciados.

El grupo surgió oficialmente el 8 de febrero de 2013, aunque ya habían colaborado desde el año anterior. Reyna cambió su carrera de Química Industrial y Yadira su formación como trabajadora social por las luces de los escenarios, las vibraciones de la música y la adrenalina del hip-hop en vivo.

No cursaron escuelas de arte, pero sí estudiaron por su cuenta teatro, canto y proyección escénica. Muchos afirman que este género underground es subversivo, ellas creen en su poder transformador como realidad hecha poesía.

«El rap se elige por su capacidad de dar voz a quien está en silencio y necesitan exponer su realidad. Este tipo de arte refleja las desigualdades sociales, la falta de oportunidades, la violencia y la discriminación de nuestras sociedades, pero también su potencial para la resistencia y la esperanza», afirma La Reyna.

Con sus canciones La Reyna y La Real quieren que cada niña se sienta capaz de tomar el control de su vida.
Cortesía de las entrevistadas Con sus canciones La Reyna y La Real quieren que cada niña se sienta capaz de tomar el control de su vida.

¿Por qué componer canciones sobre el empoderamiento femenino?

La Reyna: Estas canciones buscan contrarrestar la sub-representación y la misoginia presentes en el género. Es importante que las mujeres entendamos lo poderosas que somos y lo que podemos lograr. El aprendizaje en este camino incluye la importancia de la auto-representación, el desafío de romper con estereotipos, la construcción de una comunidad de apoyo entre mujeres y el impacto positivo que puede tener el arte para generar cambios sociales.

¿Cuánto ha cambiado este género?

La Reyna: Con el paso de los años ha cambiado mucho en cuanto a sonoridad. En nuestra adolescencia las bases de rap eran más simples, acompañadas de fuertes mensajes en sus canciones. Actualmente la sonoridad es más diversa al igual que las temáticas que se abordan en sus letras.

¿Qué impacto tienen estos contenidos en infancias que crecen en ambientes violentos y marginales?

La Real: Nosotras siempre tratamos de dar un mensaje que pueda llegar a todos, abogamos por ver dentro de cada uno y encontrar el mejor camino. La música puede servir como una vía de escape, una forma de expresión y un medio para contar historias que a menudo no se escuchan.

A través del rap los jóvenes pueden encontrar una voz para sus experiencias y emociones, lo que puede ser terapéutico y empoderador. Además, el rap puede inspirar a las infancias a soñar con un futuro mejor y a buscar formas de superar las dificultades que enfrentan.

En un mundo donde las niñas enfrentan mensajes contradictorios, la música empoderadora puede inspirarlas a cumplir sus sueños.
Cortesía de las entrevistadas
Desde este género La Reyna y La Real buscan contrarrestar la sub-representación y la misoginia presentes en la música urbana
Cortesía de las entrevistadas

¿Por qué las niñas necesitan escuchar música que las empoderen, las impulsen a cumplir sus sueños?

La Real: En un mundo donde a menudo se enfrentan a mensajes contradictorios sobre su valor y potencial, la música empoderadora actúa como un recordatorio constante de que sus sueños son válidos y alcanzables. Al final del día, queremos que cada niña se sienta capaz de tomar el control de su vida y perseguir sus sueños sin miedos ni limitaciones.

¿Qué consejos les darían a esas niñas que sueñan ser raperas, cantantes urbanas?

La Real: Que siempre traten de ser auténticas, que exploren su propio estilo. Que se eduquen, que sientan curiosidad por aprender algo nuevo. Que no se detengan porque el camino no es fácil, pero siempre que luchamos por alcanzar nuestros sueños se cumplen.

Si pudieran hablar con las niñas que fueron, ¿qué les dirían?

La Real: Cometerás errores, y eso está bien. Cada error es una oportunidad para aprender y crecer.