Fotos que cuentan un proyecto y sus aprendizajes para la vida
Entre imágenes y aprendizajes, María Carla narra con su cámara lo que las palabras no dicen
María Carla Gotoe Vience es una adolescente de pocas palabras. Sus ojos hablan más alto. Todo lo observa con atención como si no quisiera perderse un detalle. Se adelanta al resto de los estudiantes, busca una ubicación que le permita tener un buen ángulo y toma la mejor foto en el matutino, mientras Octavio, el jefe del colectivo estudiantil, invita a disfrutar de una presentación artística.
María Carla cursa el 9no grado en la escuela de la enseñanza especial “Viet Nam Heroico”, en el municipio Niquero, en la provincia Granma. Este año venir a la escuela ha tenido para ella un significado especial. Además de las habituales clases de siempre se ha sumado un aula multimedia o tecnológica. Posiblemente el lugar que más disfruta ahora.
Su maestra Yamilka González Suárez no puede estar más orgullosa. Le pide a María a Karla y a otros niños que nos muestren cuánto conocen ya del mundo digital. Y entonces todos a la vez se disponen a escribir un texto y a revisar los archivos, que van desde información didáctica que usan en clases de las diferentes materias, hasta el registro de momentos memorables que han compartido juntos en su escuela.
“Esta aula ha tenido muy buen impacto para la enseñanza de Computación, pero también para otras asignaturas. La mayoría de los estudiantes de esta escuela no cuentan en sus casas con dispositivos tecnológicos, así que encuentran aquí la oportunidad de aprender y explorar recursos digitales que facilitan su aprendizaje de forma diferente. Cada uno a su ritmo, poco a poco, pero han ido avanzando. El cambio favorable se nota”, dice Yamilka.
“Nuestra escuela realiza muchas actividades con los niños y niñas, tanto aquí como en otros sitios. Con los tablets hacen fotos con nuestra guía, pero se van independizando bastante rápido”.
Una escuela resiliente y mejor conectada
Niquero se ubica la costa sur del oriente cubano. En esta zona han sido perceptibles los sismos con epicentro muy cerca de este territorio, cuando a finales del 2024 se activaron las alarmas sísmicas en la provincia Granma.
Katia Hernández Martínez, directora de la escuela “Viet Nam Heroico”, a la que acuden 34 estudiantes con discapacidad intelectual leve y moderada, cuenta que desde antes sus docentes y estudiantes realizaban acciones de preparación frente a riesgos que pueden afectar a este municipio.
“Uno de los sismos fue en horario escolar y los niños supieron evacuarse y no hubo problemas porque sabían qué hacer con rapidez. Ante los sismos que sintieron en sus hogares también supieron qué hacer. Luego de estas vivencias hablamos con ellos, para que sepan que es algo que no se puede predecir ni evitar, pero mientras mejor nos prepararemos, menos daños sufriremos.”
Esta escuela es parte de un proyecto sobre reducción de multirriesgos de desastres, con enfoque inclusivo y protagonismo infantil, implementado por el Ministerio de Educación y UNICEF, con la contribución financiera de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (ECHO). Esta iniciativa fortalece sus capacidades de respuesta ante emergencias y de resiliencia.
Como parte de esta propuesta realizan círculos de interés sobre temáticas afines a la gestión de la reducción de riesgo de desastres, por ejemplo, sobre la labor de los bomberos. Cuentan con el apoyo de otras instituciones del municipio con las que coordinan visitas, intercambios y actividades extradocentes, que complementan lo que aprenden en las aulas. “Todo eso ha sido parte de la preparación de los docentes y los estudiantes”, asegura Katia.
El aula multimedia es otra de las alegrías que ha traído este proyecto a la escuela. “Tienen más motivación”, dice la directora con una sonrisa que no la deja mentir. “Les ha permitido acceder a información más actualizada. A los niños les encanta que se utilicen estos medios y les piden a sus maestros que los usen en sus clases y en otras actividades recreativas. Disfrutan mucho con esta aula y también saben que son recursos que hay que cuidar.”
Katia coincide con la profe Yamilka cuando asegura que la escuela prepara a los estudiantes con discapacidad intelectual para ser parte activa de la sociedad como un niño, niña o adolescente, más. El mundo digital es parte de este tiempo y ellos tienen que apropiarse de esas herramientas para desarrollar aún más su potencial.
María Karla lo demuestra a diario. Quizás en el futuro la pasión por la fotografía y las tecnologías le abra nuevos caminos personales y profesionales. Por lo pronto muestra con orgullo la foto que más le ha gustado de todas las que ha tomado: una con un mar en calma de testigo durante la última recogida de desechos en la costa. Pero en tiempo de ciclones, cuando el mar está embravecido, no es momento para fotos ni recorridos que puedan ponerles en riesgo. Eso también lo sabe María Karla.