Fotografiar para comunicar y hacer sentir, una visión compartida
Jorge Luis Rodríguez e Ihosvany Plasencia, dos jóvenes que, recientemente, merecieron el premio Jóvenes en el lente 2020 y comparten con nosotros sus experiencias y consejos para los nuevos fotógrafos
Hay diversas formas de mirar el mundo, todas cuentan. Algunos van detenidos y detallando, otros pasan la vista rápidamente y graban momentos. Muchos, los capturan, lo guardan y lo comparten en diferentes formatos. Todos tienen algo que decir.
Con la llegada de las nuevas tecnologías y la mirada cada vez más enfocada de las juventudes, en Cuba ha habido una ola de fotografías que van desde lo artístico hasta lo económico y social, involucrando una serie de cambios en la forma en que observamos y analizamos nuestra realidad. Así lo sienten Jorge Luis Rodríguez e Ihosvany Plasencia (conocido como IHOS en las redes sociales), dos jóvenes que, recientemente, merecieron uno de los premios del concurso Jóvenes en el Lente, auspiciado por el Centro de Estudios de la Juventud. A estos reconocimientos se sumaron 22 organismos locales, instituciones, proyectos, organizaciones y agencias del Sistema de Naciones Unidas para reconocer y estimular la labor creativa de los participantes.
UNICEF Cuba y el Centro de Estudios de la Juventud desde hace más de 8 años trabajan de conjunto en el fortalecimiento de capacidades institucionales y comunitarias para la creación de espacios de integración, participación y socialización positiva, libre de violencia, de niños, niñas y adolescentes. El Concurso Jóvenes en el Lente, como su nombre lo indica, tiene a adolescentes y jóvenes como protagonistas de las fotografías, en las que se visualiza su compromiso social y participación en la comunidad en la que se desenvuelven y que promueven la cultura como entorno protector, el sentido de pertenencia de los adolescentes por su comunidad y las relaciones interpersonales libres de violencia, así como incentivan prácticas recreativas sanas.
El concurso, premiado en consecuencia con el Día Mundial de la Juventud, sirvió de momento para reflexionar sobre el rol de los jóvenes en la sociedad contemporánea, en el escenario cubano, mientras Jorge Luis aconseja “no ser entes pasivos en la sociedad que viven sino seres desafiantes; que no se sienten a esperar sino que hagan, que produzcan, que busquen y que sean consecuentes con sus ideales, con su manera de ver la realidad y la historia y, por supuesto, que tengan un criterio propio, revelador y auténtico, para IHOS, “nuestra juventud debe hacerse sentir en la sociedad, trabajar cada día en función de su realización profesional. Estos nuevos tiempos requieren grandes retos. Exhorto a los jóvenes artistas a crear un arte comprometido con nuestras raíces y nuestras preocupaciones, un arte que comunique y haga sentir en estos tiempos donde la fragilidad del ser humano se evidencia... el arte es la salvación”.
Cada uno tiene una visión sobre este arte de documentar momentos y quisimos compartirla con ustedes. La pregunta por qué fotografiar, puede ser complicada, pero lo tienen claro, para IHOS, es sencillo, busca “fotografiar para comunicar y hacer sentir”, Jorge Luis entiende que es un medio de experimentación y de búsqueda constante, “que me permite indagar sobre lo cotidiano a manera de documento diario infinito, en particular, de todo aquello que me resulta provocador y atractivo desde la visualidad.”.
Una vez que lo tienes así de claro, los mensajes aparecen, se evidencian o los buscas, pero siempre quieres transmitir algo, “aunque mi trabajo tiene dos líneas bien distintas de producción -nos comenta Jorge Luis- (una hacia la construcción de una metáfora visual personal y la otra, con una intención documental-vivencial), por lo general intento dejarme llevar por el momento. Entonces, puedo decir que el mensaje que más me interesa es ese: la construcción permanente de una memoria, que no importa si se construye o se reinterpreta, como en el caso de una fotografía objetual de estudio o se manipula con la incidencia de la luz, el encuadre y los recursos propios de la retórica de la imagen”.
Por su parte IHOS, quiere con cada disparo “hurgar en las esencias de una cultura nacional, comprometido a los temas sociales. Mostrar una ficción que parta de nuestra realidad, tradiciones e idiosincrasias” y es así que surgen para él estos retratos que, a todas luces, son muestras del aquí y el ahora, siempre cuidando mucho el mensaje y todo lo que, desde la técnica, pueda aportar a que sea una buena captura.
Ambos coinciden en que para empezar hace falta la motivación, y el estudio, IHOS nos dijo que “si eres joven y te interesa la fotografía lo primero es hacerse de un dispositivo capaz de captar imágenes, en un principio hasta un teléfono móvil puede ser. Luego es fundamental el estudio de las leyes básicas que se pueden encontrar en cualquier manual. Para mí el aspecto fundamental de una buena fotografía es la composición”.
Jorge Luis va un poco más allá, detalla sus consejos, sugiere “primero, que no se ponga límites. Muchas veces, los iniciados en este mundo tan atractivo y particular sienten miedo ante el hecho de la fotografía en sí, porque su conocimiento es limitado y porque no se sienten capaces de lograr un buen resultado. Lo importante, en este caso, es producir mucho, cantidad, hacer de la cámara un elemento tan cotidiano que llegue a responder inmediatamente a una mirada o a un gesto, como algo mecánico, incorporado a uno mismo, y se convierta en el agente revelador de una realidad”.
Es así como, dos jóvenes entienden, asumen y comparten el arte. Muchas veces entendido como el placer de transmitir a través de una buena foto, de sentir y entender lo que pasa en nuestra sociedad con un lente que lo inmortaliza, quizás son acciones cotidianas, elementos de nuestro día a día, pero que, con el talento y el corazón puesto, puede ser una obra de arte.