Lianet transforma los silencios en sueños de colores

Desde 2021, un proyecto entre UNICEF Cuba y el Ministerio de Educación ha sido clave para la transformación de escuelas de oficios

Miguel E. Gómez
Lianet Rodríguez, una adolescente de 16 años con discapacidad auditiva, conecta con el mundo a través de su pasión por la peluquería, convirtiendo este oficio en su mayor sueño
UNICEF/UNI724067/Gómez
16 Enero 2025

En el bullicio cotidiano de la escuela de oficios Forjadores del Futuro, en la ciudad de Guantánamo, hay un rincón donde el sonido se sustituye por miradas, gestos y sonrisas. Allí, Lianet Rodríguez Peña, una adolescente de 16 años, desafía los límites del silencio con tijeras y peines como herramientas. Lianet, quien vive con discapacidad auditiva, se comunica con el mundo a través de su pasión por la peluquería, un oficio que ha transformado en su gran sueño de vida.

“Me gusta arreglar uñas, poner tintes y trabajar con las personas. Sueño con tener mi propio salón de peluquería”, asevera Lianet, en palabras expresadas por Elizabeth Bruzón Fernández, su intérprete en lenguas de señas. Además, comparte con entusiasmo: “Cuando estoy trabajando con el cabello o arreglando las uñas de alguien, siento que estoy haciendo feliz a esa persona. Eso me hace feliz a mí también”.

En este centro, único en su tipo en la provincia, Lianet encontró no solo la posibilidad de formarse en lo que ama, sino también el acompañamiento que necesitaba para romper barreras y alcanzar sus metas.

Elizabeth Bruzón describe su trabajo con Lianet como una experiencia única
UNICEF/UNI724068/Gómez

Una intérprete que multiplica las voces de Lianet

Desde que comenzó el curso escolar 2024-2025, Elizabeth Bruzón Fernández ha sido los oídos y la voz de Lianet en las aulas. Con más de una década de experiencia como intérprete en lenguas de señas en el sector educativo, Elizabeth describe su trabajo con la adolescente como una experiencia única. “Lianet no solo es muy inteligente, sino que está completamente comprometida con lo que hace. Ella sabe lo que quiere y no para hasta lograrlo”, asegura con admiración.

La conexión entre ambas va más allá de las palabras traducidas. Elizabeth ha sido testigo del impacto que tiene el apoyo familiar en el desarrollo de Lianet, especialmente el de su madre, quien siempre está presente para colaborar. “Al principio, Lianet no estaba muy entusiasmada con el cambio de escuela. Pero cuando supo que podía estudiar peluquería, todo cambió. Aquí se siente feliz, y eso hace que yo también me sienta realizada”, confiesa Elizabeth, con una sonrisa que refleja su orgullo.

Yoelandi Argote Rodríguez, de 15 años, siente pasión por la electrónica y la zapatería.
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Rompiendo barreras con un implante coclear

Yoelandi Argote Rodríguez, un adolescente de 15 años que utiliza un implante coclear, encuentra su pasión en la electrónica y el trabajo en la zapatería, dos áreas que destacan en su proceso de formación en la escuela de oficio.

"Me siento bien aquí, porque los maestros me enseñan mucho y he hecho nuevos amigos”, asegura Yoelandi, quien sigue con orgullo la tradición familiar de zapateros, liderada por su padre. "Mi familia apoya que esté en la escuela y me gustaría, cuando termine, seguir ejerciendo el oficio de zapatero."

Su abuelo, Isidoro Argote, también comparte su perspectiva sobre el camino de Yoelandi: "Mi nieto es muy bueno, muy disciplinado. Yo apoyo que esté en la escuela. Aprende bien el oficio y lo veo más motivado."

Gertrudis Biggusteff Francis, psicopedagoga, describe el gabinete como un “bálsamo” para las y los estudiantes
UNICEF/UNI724072/Gómez

El gabinete psicopedagógico, un refugio para sanar y crecer

La escuela Forjadores del Futuro cuenta con un gabinete psicopedagógico que se ha convertido en el corazón emocional del centro. Gertrudis Biggusteff Francis, psicopedagoga y líder de este espacio, describe el gabinete como un “bálsamo” para las y los estudiantes. “Aquí trabajamos con cada niño y niña desde sus necesidades individuales, no solo para mejorar su aprendizaje, sino también para ayudarlos a enfrentar los retos de sus vidas personales y familiares”, explica.

Los abordajes psicopedagógicos incluyen dinámicas personalizadas y sesiones en pequeños grupos, donde se abordan temas como las violencias basadas en género, el acoso escolar, el empoderamiento femenino, la resolución de conflictos, la autoestima y los proyectos de vida. También realizan labores de orientación hacia oficios no tradicionales y promueven el aprendizaje sin límites ni estereotipos de género.

Para ello utilizan la guía Rompiendo el silencio I y II, una propuesta metodológica para el análisis y la reflexión grupal sobre la violencia contra las mujeres y las niñas. “Las niñas asumen los oficios, sin limitaciones ni estereotipos de género. Queremos que todos nuestros estudiantes salgan preparados para la vida, capaces de superar las adversidades y construir un futuro mejor”, afirma Gertrudis, quien se siente profundamente comprometida con su labor tras años de trabajo en escuelas especiales.

En 2024, con el apoyo técnico de UNICEF, se continuó la implementación del nuevo currículo en las escuelas de oficio
UNICEF/UNI724070/Gómez

Un proyecto que transforma escuelas y vidas

Desde 2021, un proyecto entre UNICEF Cuba y el Ministerio de Educación ha sido clave para la transformación de escuelas de oficios como Forjadores del Futuro. A través del Nuevo modelo de formación de oficios para adolescentes, estas instituciones han pasado de enfrentar limitaciones materiales y pedagógicas a convertirse en referentes de inclusión y calidad educativa.

Diego de Brooks Mustelier, director del centro, celebra los avances logrados gracias a este programa. “Antes, las roturas de equipos y la falta de materiales eran un problema constante. Ahora contamos con herramientas de calidad y aulas bien equipadas que garantizan una formación integral y actualizada”, asegura.

En 2024, con el apoyo técnico de UNICEF, se continuó la implementación del nuevo currículo en las escuelas de oficio. 2.136 adolescentes (incluidos 1.045 estudiantes en situación de discapacidad) se involucraron en procesos educativos más inclusivos, enfocados en la empleabilidad y el emprendimiento.

En el presente curso escolar, 35 metodólogos y 1.766 docentes de escuelas de oficio fortalecieron sus capacidades para implementar este currículo, con un enfoque en habilidades de emprendimiento.

La promoción de roles sin estereotipos de género en la educación técnico-profesional fomenta la igualdad de oportunidades para que niñas, niños y adolescentes puedan explorar y desarrollar su potencial en cualquier ámbito.
UNICEF/UNI724071/Gómez La promoción de roles sin estereotipos de género en la educación técnico-profesional fomenta la igualdad de oportunidades para que niñas, niños y adolescentes puedan explorar y desarrollar su potencial en cualquier ámbito.

Talleres que empoderan y conectan con la vida

El proyecto ha permitido habilitar talleres modernos en áreas como albañilería, metalurgia, electricidad, carpintería, confecciones textiles, jardinería y peluquería, entre otros. En todos los casos, las y los estudiantes disponen de materiales y productos que no solo mejoran su aprendizaje, sino que también aumentan su confianza en el oficio. Para Lianet, estas herramientas representan una oportunidad única para perfeccionar sus habilidades y dar los primeros pasos hacia su independencia económica.

Además, el programa fomenta actividades creativas que integran a los jóvenes en campañas de prevención de las violencias, incluida las basadas en género y habilidades para la vida. Según Gertrudis, estas dinámicas, como las jornadas del Día Naranja, promueven el respeto, la empatía y la no discriminación. “Es impresionante cómo las y los estudiantes se involucran y aplican lo aprendido en su vida diaria”, añade.

Un futuro con oportunidades reales

Las escuelas de oficios, como Forjadores del Futuro, son mucho más que centros de enseñanza; son espacios donde las segundas oportunidades se convierten en realidades. Con más de 5.000 estudiantes beneficiados durante los últimos cuatro años, y con una matrícula actual de más de 2.100 estudiantes (el 48% con alguna situación de discapacidad) en las 52 escuelas de oficios en todo el país, el proyecto no solo garantiza una educación técnica, sino que también prioriza el desarrollo de habilidades para la vida y el empoderamiento adolescente.

Las escuelas de oficios, como Forjadores del Futuro, son mucho más que centros de enseñanza; son espacios donde las segundas oportunidades se convierten en realidades
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El impacto de estas iniciativas va más allá del aula. Los programas incluyen formación en habilidades para el trabajo con enfoque en oficios, competencias digitales y emprendimiento, resolución de conflictos, proyectos de vida, entre otros, para incrementar la empleabilidad de estos jóvenes. Con el apoyo de UNICEF Cuba, se han habilitado aulas multimedia y materiales inclusivos que brindan a estudiantes como Lianet y Yoelandi la oportunidad de acceder a un futuro con más posibilidades.

El eco de los sueños

En Forjadores del Futuro, los sueños de adolescentes como Lianet y Yoelandi encuentran eco y apoyo. Sus manos, que moldean peinados y zapatos, no solo construyen un oficio, sino también un camino hacia la realización personal. Gracias al esfuerzo de intérpretes como Elizabeth y psicopedagogas como Gertrudis, este rincón del silencio se llena de voces, esperanzas y logros.

Lianet y Yoelandi no solo rompen las barreras del sonido; también inspira a quienes los rodean a creer que, con las herramientas y el apoyo adecuados, cualquier sueño puede transformarse en realidad. En esta escuela, los futuros no solo se forjan; también se colorean con la resiliencia y la esperanza de una nueva generación.