Cada niño aprende

Educación inclusiva, de calidad y pertinente, incluso en situaciones de emergencia

Niñas de la escuela primaria multigrado Julio Antonio Mella, en Santiago de Cuba

Este componente aborda la calidad de la educación inclusiva en la primera infancia y para la niñez con discapacidad en escuelas de enseñanza regular y de oficios, así como la reducción de riesgos ante desastres para que más niños y niñas de la primera infancia, con discapacidad, adolescentes de escuelas de oficio o que viven en territorios vulnerables a desastres, accedan a una educación inclusiva, de calidad y pertinente, incluso en situaciones de emergencia.

Mediante el fortalecimiento de conocimientos y habilidades de educadores, niños, niñas, adolescentes y familias, se fomenta una mejor atención educativa, cambios de comportamiento que beneficien a niños, niñas y adolescentes y mejoren las condiciones para su inclusión social y mayor resiliencia ante desastres y cambio climático.

La lógica del programa afirma que cuando los educadores brindan servicios inclusivos y de calidad; los niños, niñas y adolescentes vulnerables son libres de estigma y se benefician de iguales oportunidades educativas; las familias y cuidadores adoptan patrones positivos de crianza y corresponsabilidad, y participan en la educación de niños, niñas y adolescentes.

Por otra parte, los niños, niñas y adolescentes, familias y comunidades son resilientes ante riesgos de desastre y cambio climático y niños, niñas y adolescentes están en mejores condiciones para aprender y desarrollarse para una vida decente, equitativa y libre de riesgos.