Juego
Cada cual atiende su juego
¡Aquí mismo y por un tiempo, cada cual atiende su juego! Sin embargo, ¡qué lindo es encontrase entre pares para jugar!
Jugar al aire libre y vivir los cambios de estaciones en los colores, aromas, festejos, nos une con lo sutil, con la naturaleza, con nosotras y nosotros mismos. Saltar charcos y celebrar la lluvia, encontrar todos los dorados posibles en las hojas que caen, hacer caminatas y juntar flores silvestres, elegir una piedra, hallar plumas. ¿Qué más podemos hacer?
Mantas, telas, lanas y ropas viejas, se convierten en paisajes y escenografías donde suceden los juegos y los cuentos. ¡Todo sirve para contar una historia!
Las tareas cotidianas del hogar también convocan a jugar con una escoba, que por momentos barre y por momentos galopa.