Escuelas Secundarias Rurales Mediadas por TIC

Con el apoyo de la tecnología, adolescentes que viven en parajes rurales remotos en cinco provincias del país pueden estudiar sin dejar su hogar y completar la secundaria

Adolescentes estudian en una escuela Rural Mediada por Tecnología.
UNICEF

“Hoy me entregaron el certificado de quinto año de la secundaria. Luché mucho para lograrlo, soy el único del Paraje Bueno que pudo tenerlo,” cuenta Walter, que recibió la medalla de mejor compañero y la de mejor estudiante. Es diciembre de 2017 y está en la ceremonia de egreso de la Secundaria Rural Mediada por Tecnología de Chaco, que celebra su primera promoción.

Para la ocasión, Walter viajó desde General Güemes a la capital, Resistencia, al igual que los otros graduados que llegaron desde los parajes San Telmo, El Tartagal, Pozo del Gato, Pozo del Gallo, Fortín Arenales, Campo Grande, Fortín Belgrano y La Fidelidad, ubicados en El Impenetrable. Estudiaron en una escuela diseñada para que adolescentes de zonas remotas puedan completar su educación sin tener que dejar sus comunidades. La clave para lograrlo es la tecnología, que acorta las distancias entre profesores y alumnos.

Antes de que abriera la Secundaria Rural Mediada por Tecnología en 2012, al completar la primaria los adolescentes debían viajar para poder continuar sus estudios o dejar de estudiar. “Cuando terminé la primaria, no había colegio (secundario) y no estudié durante un año,” cuenta Soledad, una de las egresadas de la sede Campo Grande.

Walter y Soledad son dos de los 215 jóvenes que egresaron de las escuelas secundarias rurales mediadas por tecnología que funcionan en Argentina. Este modelo educativo innovador, promovido por UNICEF desde 2012, tiene como propósito  garantizar el derecho de todos los adolescentes que viven en parajes dispersos a acceder al nivel secundario. Mientras que completan su educación, desarrollan competencias en el uso de las TIC, críticas en la era digital.

Hay siete secundarias mediadas por tecnología con 80 sedes en parajes rurales en las provincias de Chaco, Salta, Jujuy, Misiones, Tucumán y Santiago del Estero. Más de 100 profesores de las disciplinas del nivel secundario, 117 docentes tutores y 16 auxiliares docentes indígenas acompañan a 1200 estudiantes. De ellos, un 46% pertenece a más de 10 comunidades de pueblos originarios.

Las secundarias rurales medidas por tecnologías están compuestas por una sede central ubicada en un centro urbano, a la que asisten todos los días los docentes de las distintas disciplinas del nivel, y por las sedes ubicadas en los parajes rurales, donde todos los días asisten los estudiantes. Desde la capital, los docentes planifican las clases y las comparten con sus estudiantes a través de una plataforma educativa a la que los alumnos acceden mediante computadoras. Uno o dos docentes acompañan a los grupos de estudiantes multiedad en las sedes rurales, y coordinan el intercambio de clases, la comunicación y las actividades para cada grupo. El acceso a una red interna escolar con contenidos educativos offline, así como el uso de internet y los celulares, participan del proceso de enseñanza y aprendizaje junto con los docentes y alumnos.

La experiencia de aprendizaje es presencial, mientras que incorpora los beneficios de las tecnologías. “Fuimos demostrando con el trabajo que hacíamos con los profesores y en las reuniones que hacíamos con padres, que ésta es una escuela como todas,” explica Fabiana Regner, Directora de Escuelas Rurales Mediadas por TIC de la provincia de Chaco.

UNICEF coopera con los gobiernos provinciales para llevar adelante el proyecto: brinda equipamiento tecnológico y didáctico, asistencia técnica y acompañamiento pedagógico para el plantel de docentes de la sede central, los docentes que se desempeñan en las sedes rurales y los auxiliares de las comunidades. Además, realiza el monitoreo y relevamiento de información sobre distintos aspectos de las escuelas y propicia la articulación con organismos públicos, privados y de la sociedad civil.

Para Walter, terminar el secundario no fue fácil: enfrentó una enfermedad y varios de sus compañeros dejaron los estudios. “Siempre iba sólo al colegio, pero bueno cuando se quiere se puede,” cuenta. Agrega que no hubiera sido posible sin la sede de la Secundaria Rural Mediada por Tecnologías: en vez de tener que viajar hasta otro pueblo para estudiar, caminaba solo 300 metros.

Ahora, Walter piensa en su futuro. Desde hace años que tiene el mismo objetivo: prepararse para ser profesor de educación física. “Seguir estudiando, ese es el objetivo,” dice.