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Suicidio: a medida que avanza la adolescencia, aumentan los casos, según nuevo análisis de UNICEF

08 Octubre 2026
Mesa redonda con tres panelistas frente a público; un hombre mayor habla al micrófono.
UNICEF

Buenos Aires, 8 de octubre de 2026.- El riesgo de suicidio aumenta significativamente a medida que avanza la adolescencia: mientras que entre los 10 y los 14 años las tasas se mantienen relativamente bajas, entre los 15 y los 19 años alcanzan niveles considerablemente más altos y las diferencias entre varones y mujeres se profundizan. Así lo revela el Monitor “Suicidio adolescente” de UNICEF, que analiza la evolución del fenómeno en Argentina durante las últimas tres décadas.

Durante las décadas de 1980 y 1990, la tasa de suicidio en la adolescencia – 10 a 19 años - se mantuvo mayoritariamente estable y por debajo de la del conjunto de la población. Sin embargo, desde fines de los años noventa pasó de dos a tres suicidios por cada 100.000 habitantes a 7,4 en su pico más alto (2014). Si bien entre este último dato y los de 2024 hubo una caída del 36% (alcanzando una tasa de 4,8 por 100 mil adolescentes), el informe advierte que este fenómeno aún se encuentra en niveles superiores que los de hace 30 años.

En contraste, la tasa entre jóvenes de 20 a 29 años aumentó un 14%, pasando de 12,8 a 14,6. Es decir, la reducción registrada entre adolescentes convive con un aumento en las edades posteriores, especialmente entre los 25 y 29 años.

“El suicidio es una de las expresiones más graves de mortalidad evitable durante la adolescencia", sostiene el informe. “Desde el punto de vista de la salud mental, esta etapa de su desarrollo se caracteriza por vulnerabilidades muy particulares determinadas por factores sociales, económicos y culturales”. Así, la evidencia refuerza la necesidad de abordar la prevención desde la adolescencia, fortalecer acciones específicas para este momento de la vida y garantizar un apoyo durante la transición para la vida adulta.

El informe, además, señala dos particularidades en torno al fenómeno: las brechas por edad y por sexo. En el primer caso, durante la adolescencia temprana -10 a 14 años-, las tasas permanecen en niveles relativamente cercanos a lo largo de todo el período analizado. En cambio, en la adolescencia tardía -15 a 19 años- las tasas mostraron una tendencia creciente más intensa. 

En el segundo caso, a medida que aumenta la edad la tasa masculina supera ampliamente a la femenina. Entre los 15 a 19 años la tasa de los varones es 2,5 veces la de las mujeres. 

“La fuerte masculinización del riesgo es uno de los rasgos estructurales del suicidio en la adolescencia tardía por lo que las estrategias de prevención deben reconocer la diversidad de factores que afectan tanto a las chicas como a los chicos", sostiene el informe.

Al analizar la distribución territorial del suicidio adolescente, el Monitor señala que los datos nacionales pueden ocultar realidades muy diferentes: algunas jurisdicciones concentran más casos porque tienen más población adolescente, mientras que otras registran menos, pero presentan tasas más altas en relación con la cantidad de adolescentes que viven allí. Analizar las dos dimensiones permite identificar con mayor precisión dónde el problema tiene mayor magnitud y dónde afecta proporcionalmente a más jóvenes. Además, si bien las tasas jurisdiccionales más elevadas se concentran en el norte del país, el análisis departamental revela focos de muy alta incidencia también en otras regiones.

La prevención del suicidio adolescente debe ser una prioridad que incorpore estrategias intersectoriales a nivel local, provincial y nacional. Para ello resulta clave fortalecer las capacidades en escuelas, servicios de salud, servicios de protección, espacios comunitarios y los sistemas de información. “El desafío de la política pública es sostener la reducción, prevenir nuevos casos y garantizar respuestas oportunas, pertinentes y cercanas para quienes enfrentan mayor riesgo", concluye el análisis.

El informe fue presentado este jueves en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) durante un conversatorio del que participaron el representante de UNICEF en Argentina, Rafael Ramírez Mesec; y la Representante Adjunta, María Elena Úbeda. También expusieron Alejandra Barcala, Directora del Doctorado de Salud Mental Comunitaria de la Universidad Nacional de Lanús; Julián Onaindia, integrante de la Subcomisión de Salud Mental de la Sociedad Argentina de Pediatría; Matías Irarrázaval, Asesor Regional en Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS); y Agustín Yécora, Secretario de Salud Mental y Adicciones de la Provincia de Jujuy. La moderación estuvo a cargo de Silvia Fesquet, Editora Jefa de Redacción y del Área de Revistas de Clarín.

Contactos de prensa

Sabrina Gallego
Asociada en Comunicación y Medios
UNICEF Argentina
Correo electrónico: [email protected]

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