“Me motiva saber que esos insumos que cuento en una hoja de Excel pueden salvar la vida de un niño”

Descubre qué hay detrás de la operación que hace posible que cada insumo y suministro distribuido por UNICEF Venezuela llegue a los niños y niñas.

Alí Terán, Asociado de Suministros y Logística de UNICEF Venezuela
Alí, Asociado de Suministro y Logística de UNICEF Venezuela, en una jornada de despacho en el almacén principal de UNICEF en Caracas
UNICEF Venezuela2020/Párraga
18 Marzo 2021

Caracas, marzo 2021.- Llegué a UNICEF hace un poco más de dos años, en aquel momento era parte del equipo inicial de lo que se convertiría en la sección de logística y suministros de la oficina en Caracas. Desde entonces, solo he visto cómo nuestra operación amplía su alcance cada vez más, y con ella la capacidad de llevar suministros e insumos vitales a los niños, niñas y adolescentes que más lo necesitan en todo el país.

Soy de la ciudad de Maracaibo, al occidente de Venezuela. De profesión, Ingeniero Industrial. Me mudé junto a mi familia a Caracas para asumir este gran compromiso, motivado de hacer una diferencia en mi país. Sin duda, ser parte del equipo de UNICEF me cambió la vida.

Soy el encargado de gestionar el inventario las entradas y salidas del almacén principal de UNICEF en Caracas. Solo en 2020 manejamos un poco más de 1.700 toneladas de suministros. Todos estos insumos nos llegan a través de los puertos y aeropuertos del país, algunos también los compramos a o con proveedores locales; en el almacén recibimos todos aquellos materiales necesarios para la ejecución de  nuestros programas de salud, nutrición, educación, protección y agua, higiene y saneamiento.

Mis labores diarias incluyen la coordinación, planificación y organización de los materiales que llegan al país, que luego pasan por el almacén y finalmente son despachados a diferentes hospitales, escuelas, centros ambulatorios, a nuestros socios implementadores, en fin, donde sean requeridos para poder llegar a cada niño y niña. Esto incluye un trabajo minucioso de coordinación y monitoreo con mis colegas de los almacenes en las Oficinas de Campo en los estados de Táchira, Bolívar, Zulia y Gran Caracas, que es donde UNICEF tiene presencia permanente, equipos de transportes y socios implementadores.

En el almacén recibimos suministros como kits educativos (cuadernos, bolsos y lápices), suministros para la nutrición de los niños (suplementos nutricionales), artículos de higiene, materiales y equipos de salud, así como  medicamentos, en fin, todos los insumos requeridos  para atender las algunas de las necesidades de los niños, niñas y adolescentes, especialmente los más vulnerables.

Alí junto a José quien es parte del equipo de Agua, Saneamiento e Higiene verifican la  llegada de insumos al almacén de Caracas.
UNICEF Venezuela2020/Párraga
Alí junto a José quien es parte del equipo de Agua, Saneamiento e Higiene verifican la llegada de insumos al almacén de Caracas.

En estos dos años con la organización, el reto más grande ha sido operar la logística de distribución en medio de  la pandemia. Cuidarme y cuidar a todos los demás que están en la red de distribución de los suministros es mandatorio. Al inicio de la pandemia  empecé a trabajar desde casa con visitas puntuales al almacén cuando era requerido. Posteriormente se hizo necesario trabajar presencialmente. Cuando debo venir al almacén tomo  las medidas de bioseguridad necesarias, al igual que lo hace todo el equipo, para protegernos y proteger los insumos. Ha sido muy desafiante, porque la logística y el envío de suministro implica relacionarse con los conductores, proveedores, hacer conteos, supervisión de las cargas… pero sí se puede.

También hemos tenido que adaptarnos a las medidas de restricción de  circulación de vehículos necesarias para evitar contagios, por lo que hemos tenido que ser muy estratégicos al priorizar las entregas. Los conductores deben tener pruebas PCR negativas antes de ir a entregar despachos a los diferentes rincones del país. Pero ante los desafíos siempre se trata de buscar la solución, aprendimos a coordinarnos con los proveedores, los empleados del almacén, los socios en terreno, de una manera que nos tocó aprender a todos: a distancia y con protocolos de bioseguridad. Algo innovador y novedoso.

Pese a las dificultades es maravilloso sentir que puedo apoyar la operación de UNICEF en mi país. Me motiva saber que todos esos insumos y materiales que me la paso contando y revisando en una hoja de Excel y coordinando con los transportistas, finalmente van a salvar incluso la vida de un niño, o que van a llegar a una familia que requiere de ellos.