¿Qué nos dice el Índice de Pobreza Multidimensional sobre las privaciones de la infancia?
Un análisis de la situación de la infancia en cada una de las cinco dimensiones que componen el IPM
El Índice de Pobreza Multidimensional presentado por el INE resume las privaciones en cinco dimensiones: educación, condiciones habitacionales, servicios y bienestar en la vivienda, protección social, y empleo. Cada dimensión se mide con tres indicadores, y cada indicador tiene un umbral por debajo del cual se considera que el hogar tiene una privación. Se considera pobres multidimensionales a los hogares con privaciones en al menos cuatro de los 15 indicadores.
En total hay 220.000 niños, niñas y adolescentes en hogares con pobreza multidimensional. Al igual que en el caso de la monetaria, este resulta el tramo de edad con mayor prevalencia de la pobreza multidimensional, lo que constata que la infantilización de la pobreza no es solo un problema de ingresos, sino que también afecta las condiciones de vida de los niños, niñas y adolescentes en múltiples dimensiones.
A continuación, presentamos un breve análisis de la situación de la infancia en cada una de las cinco dimensiones que componen el IPM.
Educación
| Indicadores | Hogar privado si… |
| Vinculación educativa | Al menos un integrante de 4 a 18 años no está asistiendo a la educación obligatoria, no habiendo finalizado la educación media. |
| Rezago | Al menos un integrante del hogar de 9 a 20 años que está asistiendo a educación primaria o media está rezagado 2 años o más respecto a la edad teórica para el nivel y grado que cursa. |
| Años de escolarización | Al menos una persona del hogar de 18 años o más:
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El IPM establece tres indicadores que relevan algunas privaciones básicas en la educación del hogar: desvinculación educativa, rezago, y años de escolarización. Como todos los indicadores del IPM son a nivel del hogar, si una persona tiene una privación, se considera que todo el hogar está privado en ese indicador. Tanto la desvinculación educativa como el rezago afectan en mayor medida a los adolescentes de entre 15 y 18 años, particularmente los varones.
El indicador de años de escolarización releva la compleción de la educación obligatoria (que varía de acuerdo a la cohorte de nacimiento). De las 15 privaciones considerados en el IPM, esta es el que presenta una mayor prevalencia: el 47% de las personas del país vivían en hogares con una privación en este indicador. Si bien el indicador no refiere específicamente a los desempeños educativos de los niños, niñas y adolescentes, sí refleja el clima educativo del hogar en el que se encuentran, ya que es probable que quienes crecen en hogares en el que las personas adultas cuentan con más años de escolarización cuenten con mejores recursos para llevar adelante sus propios estudios.
Vivienda
| Indicadores | Hogar privado si… |
| Hacinamiento | En la vivienda hay más de dos personas por habitación destinada para dormir. |
| Tenencia insegura de la vivienda | El hogar es propietario de la vivienda (la haya o no pagado) pero no del terreno, o es ocupante de la vivienda sin permiso del propietario, o es ocupante en relación de dependencia. |
| Materialidad y problemas de la vivienda | El hogar vive en una vivienda que se inunda cuando llueve o que tiene peligro de derrumbe o que tiene carencias en sus materiales. Se considera que la vivienda tiene carencias en los pisos, paredes o techos predominan al menos una de las siguientes categorías: techo liviano sin cielorraso; techo de materiales de desecho; solo contrapiso sin piso; piso de tierra sin piso ni contrapiso; paredes de ladrillo sin terminación; paredes de material liviano sin revestimiento; paredes de material de desecho. |
Contar con una vivienda adecuada es esencial para el desarrollo y bienestar de los niños, niñas y adolescentes. El IPM incluye tres indicadores para relevar las condiciones de vivienda del hogar: hacinamiento, tenencia insegura de la vivienda, y materialidad y problemas constructivos. En los tres casos, la incidencia de privaciones es considerablemente mayor en los hogares con niños, niñas y adolescentes, lo que refleja que estos hogares (que tienen mayores necesidades de espacio) enfrentan dificultades particulares para acceder a una vivienda adecuada.
El indicador de hacinamiento incluido en el IPM considera que tienen una privación aquellos hogares en los que hay más de dos personas por habitación destinada para dormir. Uno de cada cuatro niños, niñas y adolescentes viven en hogares que presentan hacinamiento de acuerdo a esta definición, una tasa que duplica la de las personas adultas. De hecho, el hacinamiento es un fenómeno que ocurre casi exclusivamente en los hogares con niños, niñas y adolescentes.
Uno de cada diez niños, niñas y adolescentes viven en hogares con inseguridad en la tenencia de su vivienda, lo que implica que el hogar es propietario de la vivienda pero no del terreno, es ocupante de la vivienda sin permiso del propietario, o es ocupante en relación de dependencia. En todas estas situaciones, los integrantes del hogar están expuestos a una mayor inestabilidad y al riesgo de ser expulsados de su vivienda. Por último, los problemas de calidad constructiva y materialidad de la vivienda afectan a uno de cada cuatro niños, niñas y adolescentes.
Servicios básicos del hogar
| Indicadores | Hogar privado si… |
| Internet | El hogar no tiene acceso a internet. |
| Calefacción | El hogar no tiene fuente de energía para calefaccionar la vivienda. |
| Saneamiento | La vivienda no tiene servicio sanitario, o teniéndolo no cuenta con cisterna, o no es de uso exclusivo del hogar o la evacuación no es red general, fosa séptica ni pozo negro |
Uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes viven en hogares sin acceso a internet, mientras que el 12% no tienen fuente de energía para calefaccionar la vivienda. Por otra parte, se considera que un hogar tiene privación en saneamiento si la vivienda no tiene servicio sanitario, o teniéndolo no cuenta con cisterna, o no es de uso exclusivo del hogar o la evacuación no es red general, fosa séptica ni pozo negro, una situación que afecta al 7% de los niños, niñas y adolescentes. De estos problemas, el más prevalente es contar con servicio sanitario pero sin cisterna. En tanto, el 1,4% no cuenta con evacuación a red general, fosa séptica o pozo negro, lo que implica importantes problemas de salubridad del entorno, 1,1% cuenta con servicio sanitario pero lo comparte con otro hogar, y 0,7% no cuenta con servicio sanitario en su hogar.
Protección social
| Indicadores | Hogar privado si… |
| Pensiones | Al menos una persona de 65 años o más no cobra jubilaciones ni pensiones (excluyendo de la población de referencia a las personas entre 65 y 70 años que trabajan). |
| Inactividad laboral por trabajo doméstico y cuidados | Al menos una persona del hogar de 18 años o más no buscó trabajo por no tener tiempo por su trabajo doméstico, el cuidado de niños/as o personas dependientes. |
| Seguridad social de los niños, niñas y adolescentes | Al menos una persona del hogar menor de 18 años no está cubierta por la seguridad social. Se considera que un/a menor de 18 años está cubierto por la seguridad social si es hijo/a de trabajador/a formal, jubilado/a o pensionista (en caso de que no viva con los padres se mira si tiene FONASA), o si recibe Asignaciones Familiares. |
De acuerdo a la OIT, la protección social incluye las políticas orientadas a prevenir la pobreza y la vulnerabilidad a lo largo del ciclo de vida. De esta manera, un sistema de seguridad social efectivo no solo incluye prestaciones para la vejez e invalidez, sino también prestaciones que aseguren el bienestar de las familias con hijos e hijas, así como licencias parentales, prestaciones de desempleo, accidentes laborales, enfermedades y acceso a servicios de salud esenciales.
El IPM recoge algunos de estos aspectos, como el acceso a pensiones, servicios de cuidados y transferencias monetarias para las familias con niños y niñas, aunque no mide la suficiencia de las prestaciones (que queda mejor relevada en el indicador de pobreza monetaria). De los tres indicadores, el que afecta a más niños, niñas y adolescentes es la privación de cuidados, que indica que al menos una persona adulta del hogar no trabaja ni busca trabajo por falta de tiempo debido a las tareas domésticas y de cuidados. Esta situación afecta particularmente a las mujeres en hogares con niños y niñas de menos de 6 años. Al restringir las posibilidades laborales, las dificultades para compatibilizar los cuidados con el empleo remunerado incrementan la probabilidad de que los hogares con niños y niñas caigan en la pobreza monetaria.
Empleo
| Indicadores | Hogar privado si… |
| Informalidad | Al menos un integrante del hogar de 18 años o más es ocupado en el sector informal. Se toma la definición de informalidad ampliada que el INE ha utilizado en su último informe sobre subutilización e informalidad, basada en las últimas recomendaciones de la 15°, 17° y 20° CIET de la OIT. |
| Desempleo y desaliento | Al menos un integrante del hogar de 18 años o más se encuentra desempleado hace 4 semanas o más o está desalentado. |
| Subempleo | Al menos una persona del hogar mayor de 18 años está subempleada. |
El empleo es la principal fuente de ingresos de los hogares, por lo que el acceso de las personas adultas a empleos de calidad determina en gran medida la posibilidad de obtener los ingresos suficientes para satisfacer las necesidades del hogar. El IPM incluye tres indicadores que reflejan carencias en la inserción laboral de las personas adultas del hogar: desempleo, subempleo e informalidad. De estos, el que presenta más incidencia es la informalidad: uno de cada tres niños, niñas y adolescentes conviven con una persona adulta con empleo en el sector informal, lo que implica una mayor vulnerabilidad económica ante situaciones imprevistas como la pérdida del empleo o la enfermedad.
A su vez, las personas adultas que conviven con niños y niñas tienen mayor probabilidad de encontrarse desempleadas o subempleadas. La alta tasa de desempleo juvenil es un factor que incide, ya que esta es la etapa en la que muchas personas comienzan su vida reproductiva.