Lo que tenés que saber sobre la vacuna contra el COVID-19

Las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la vacuna para el COVID-19.

UNICEF Uruguay
Frascos de vacunas pasando a alta velocidad en una fábrica.
UNICEF/India/2018/Singh
01 Marzo 2021​

Las vacunas para la COVID-19 son instrumentos fundamentales para ayudar a controlar la pandemia si se combinan con pruebas efectivas y con las medidas de prevención existentes.

La COVID-19 plantea una gran amenaza para los niños y su alcance va más allá de los efectos físicos inmediatos de la enfermedad. A medida que se mantienen o se vuelven a imponer las restricciones derivadas de los confinamientos, el acceso de los niños a los servicios esenciales de la salud podría quedar gravemente afectado. Las consecuentes reducciones en los niveles de cobertura de la atención a la salud ordinaria y la recesión inminente están poniendo en peligro la salud y el futuro de una generación de niños y niñas. Estas son las respuestas a las preguntas más comunes que pueden hacerse madres, padres y cuidadores acerca de las vacunas contra la COVID-19. 

 

¿Cómo se han estado desarrollando las vacunas contra la COVID-19? 

Las vacunas funcionan imitando a un organismo infeccioso, ya sean virus, bacterias u otros microorganismos que pueden causar una enfermedad. De esta forma, nuestro cuerpo “enseña” al sistema inmune a generar una respuesta rápida y efectiva frente a la enfermedad.

Tradicionalmente, las vacunas han conseguido esto introduciendo una forma debilitada de un organismo infeccioso a partir del cual nuestro sistema inmune establece una memoria. Esto permite a nuestro sistema inmune reconocer rápidamente ese organismo y combatirlo antes de que desarrolle una enfermedad. Así es como se están diseñando algunas de las posibles vacunas contra la COVID-19 en la actualidad.

Además, se están desarrollando otras posibles vacunas utilizando nuevos enfoques: se trata de las llamadas vacunas de ARN y ADN. En lugar de antígenos (una sustancia que hace que el sistema inmune produzca anticuerpos), las vacunas de ARN y ADN introducen en nuestro cuerpo el código genético que permite al sistema inmune producir el antígeno por sí solo.

 

¿Son seguras las vacunas contra el coronavirus?

A escala mundial, la OMS coordina distintos organismos técnicos independientes que examinan la seguridad de las vacunas antes e incluso después de su distribución. Las vacunas que la OMS aprueba para ser utilizadas se han sometido a pruebas y ensayos clínicos rigurosos a fin de demostrar su seguridad y su efectividad a la hora de controlar enfermedades.

Si bien las vacunas contra la COVID-19 se han desarrollado con la mayor rapidez posible, solo pueden recibir las aprobaciones reglamentarias necesarias si cumplen con estrictas normas de seguridad y eficacia.

La mayor prioridad de UNICEF es la seguridad de los niños y sus familias, y eso incluye la distribución de una vacuna que sea segura.

 

¿Qué efectos adversos podrían tener las vacunas contra la COVID-19?

Como con todas las vacunas, es probable que aparezcan efectos adversos.

Tanto en la fase de desarrollo de las vacunas como en la experiencia de la administración se han encontrado muy pocos efectos adversos, y los que se han encontrado han sido mayoritariamente leves: dolor en el sitio de punción, fiebre, malestar general y dolor de cabeza.

En Estados Unidos, de las primeras 13 millones de dosis, solo poco más de 6000 registraron efectos adversos, lo que representa un 0,05 %

Las vacunas son seguras, porque tanto para poder registrarlas como para ir pudiendo administrarlas, es necesaria una rigurosa evaluación.

 

Después de vacunarme, ¿puedo abandonar las medidas de protección como el uso del tapabocas, distanciamiento y lavado de manos?

Durante el transcurso del plan de vacunación, y hasta que al menos un 70 % de la población esté vacunada, deben mantenerse las medidas de protección, aún después de que un individuo haya sido vacunado.

Cuando el plan de vacunación se esté acercando al final y se haya logrado una inmunidad colectiva (o inmunidad de rebaño), progresivamente se podrá ir dando pasos para volver a una situación similar a la vieja normalidad.

 

¿Los niños deben vacunarse?

No, por el momento el plan de vacunación es a partir de los 18 años.

Por un lado, esto se debe a que los niños no han sido incluidos en los planes de desarrollo, y por otro, porque los niños y las niñas están al final de las cadenas epidemiológicas de la COVID-19, no se contagian tanto, y, a diferencia de la gripe, no son los principales responsables de la diseminación en la comunidad.

Esto no quita que en el futuro no se puedan hacer ensayos en los que se incluyan niños y, eventualmente, se decida que se les pueden administrar.

 

¿Las embarazadas pueden vacunarse?

Las mujeres embarazadas no estuvieron incluidas en los ensayos clínicos, por lo que no hay suficiente evidencia para recomendar su vacunación en forma masiva.

En Uruguay, en principio, se recomienda no vacunar a mujeres embarazadas, excepto si existe un riesgo muy alto de exposición al virus y/o de complicaciones de la enfermedad (por ejemplo, trabajadoras de la salud, obesidad, diabetes preexistente, etc).

 

¿Se recomienda la vacunación durante la lactancia?

Sí, la vacuna no constituye una contraindicación para la vacunación. La vacunación de la madre frente a COVID-19 se considera segura para la propia mujer, para la lactancia, así como para el lactante.

 

¿Es obligatorio vacunarse contra la COVID-19?

No, en Uruguay la vacuna contra la COVID-19 no es obligatoria.

 

¿Debo dar mi consentimiento expreso para vacunarme contra la COVID-19?

Sí, en el vacunatorio se entrega una hoja para firmar un acuerdo de vacunación voluntaria y gratuita. El texto puede encontrarse en la web del Ministerio de Salud Pública.

 

¿Qué es el COVAX?

El Acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19 (Acelerador ACT) es un proyecto de colaboración mundial encaminado a acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, los tratamientos y las vacunas de la COVID-19. El objetivo del COVAX, el pilar de inmunizaciones del Acelerador ACT, es impulsar el desarrollo y la fabricación de las vacunas contra la COVID-19, así como garantizar un acceso justo y equitativo para cada país del mundo.

El papel del Mecanismo COVAX consiste en supervisar continuamente el desarrollo de las vacunas contra la COVID-19 a fin de identificar las vacunas más adecuadas. El mecanismo trabaja con los fabricantes para incentivarlos a ampliar su capacidad de producción antes de recibir la aprobación reglamentaria de las vacunas.

Esto se está haciendo porque, normalmente, los fabricantes son reacios a arriesgarse a realizar las inversiones necesarias para aumentar los centros de fabricación de vacunas antes de que la vacuna haya recibido la aprobación. Sin embargo, en el contexto de la pandemia actual, esto ocasionaría demoras y escasez de vacunas una vez estas sean aprobadas.

Consultar más información acerca de COVAX.


Este artículo fue actualizado por última vez el 17 de marzo de 2021.