Participá por un Hyundai HB20 1.0 Comfort 0 km.
Click to close the emergency alert banner.

Tres formas para ayudar a motivar a los adolescentes

No existen fórmulas mágicas, pero sí maneras en las que los adultos pueden colaborar con sus hijos e hijas para que se sientan motivados

UNICEF Uruguay
Dos jóvenes abrazándose
UNICEF/Uruguay/2024/Barreiro
20 Enero 2025​

Pasa en todas las etapas de la vida: a veces tenemos que hacer cosas para las que no estamos de humor. La adolescencia no es la excepción, y por momentos pareciera que la desmotivación se vuelve la regla. Sin embargo, existen maneras en las que los adultos pueden ayudar a los jóvenes a sentirse motivados. 

 

1. Ofrecer diferentes opciones

La variedad colabora. Diversas investigaciones demuestran que es más probable que los adolescentes se sientan motivados cuando se les ofrecen opciones sobre cómo llevar adelante la tarea que deben realizar. Esto se debe a que durante esta etapa el cerebro requiere un cierto nivel de experimentación y prueba para seguir en su proceso de moldeado y reestructuración.

Una buena manera de ayudar en este sentido es estar abierto a las ideas de los propios adolescentes sobre cómo resolver problemas, completar tareas o practicar nuevas habilidades. Y, cuando sea posible, ser flexibles respecto de cuándo y dónde hacen las cosas que se les pide.

 

2. Elogiar el esfuerzo

Animar a los adolescentes es fundamental. Si se hace correctamente, elogiarlos puede ayudarlos a que se sientan motivados. Los elogios deben ser genuinos y sinceros. Y lo más importante: lo que se celebra es el esfuerzo, no el talento ni el resultado. 

Por ejemplo, decir: “Se nota lo duro que trabajaste" o "¡Cuánto cuidado le estás poniendo a esto!" es preferible a: “¡Qué inteligente que sos!”. Lo mismo para aquellas palabras motivadoras que alientan, pero no generan presión. Decir: "Hiciste un trabajo realmente muy bueno" es más útil para los adolescentes que decir: "Hiciste un trabajo realmente bueno, como era de esperar".

 

3. Ser creativo con las recompensas

Todas las personas necesitamos estímulos, pero esto se hace más relevante durante la adolescencia, ya que en esta etapa el cerebro tiene una sensibilidad máxima a la dopamina, un neurotransmisor que activa los circuitos de gratificación lo que explica su alta receptividad a la recompensa. 

Por eso, en momentos en que los adolescentes tienen dificultades para continuar con tareas que necesitan hacer, una cierta recompensa puede colaborar. Por ejemplo, se le puede sugerir que tome descansos de 5 minutos entre períodos de 25 minutos si se lo nota cansado. O animarlos a que planeen algo que les guste apenas terminen la tarea que están haciendo.