1000 días para toda la vida

Un mejor futuro nace en la primera infancia

Un bebé mira a la cámara mientras recibe una cucharada de comida en la boca

Los niños de 0 a 3 años se desarrollan y aprenden con mayor rapidez cuando reciben afecto, comprensión, cuidado, estimulación en un medio ambiente enriquecedor y atención de la salud. Por eso es esa conexión que se construye entre el bebé y el adulto referente lo que hace toda la diferencia y potencia su desarrollo.

Cuando el niño o niña recibe una buena crianza tiene más posibilidades de sobrevivir, de crecer de una manera saludable, de desarrollar plenamente su capacidad de pensamiento, verbal, emocional y sus aptitudes sociales. Eso significan esos 1000 días para toda la vida.

La campaña lanzada en 2016 tuvo como objetivo crear conciencia entre madres, padres y adultos responsables del cuidado de niños y niñas sobre lo determinante que es la etapa de la primera infancia para el resto de la vida. Además de sensibilizar, la campaña brinda herramientas para lograr la estimulación, los cuidados y la protección esenciales para esta etapa, ya que es en el hogar donde se encuentran los actores claves para el mejor desarrollo de los bebés durante el embarazo y de sus primeros dos años.

Conocé los consejos de Natalia Oreiro sobre la importancia del juego, los vínculos, alimentación, apego y otros elementos clave en la primera infancia.

UNICEF trabaja para proteger y promover el derecho de todos los niños a un buen comienzo en la vida. Esto significa asegurarles buena salud, nutrición adecuada y protección, pero también afecto, estimulación y experiencias emocionales positivas y enriquecedoras. Durante la etapa prenatal y los primeros dos años de vida estas experiencias son fundamentales para el desarrollo cognitivo, del lenguaje y de las destrezas sociales y emocionales.