Cómo hacer que tu hogar sea seguro para bebés y niños y niñas pequeños
Medidas sencillas para ayudar a proteger a tu pequeño o pequeña
A los bebés y a los niños y niñas pequeños les encanta explorar el mundo que los rodea. De hecho, es así como aprenden. Esta curiosidad natural es fundamental para su desarrollo, pero también puede exponerlos al peligro. Afortunadamente, la mayoría de las lesiones pueden prevenirse adoptando medidas sencillas que harán que tu hogar sea más seguro para todos los miembros de la familia.
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Preguntas frecuentes sobre la seguridad de bebés y niños y niñas pequeños en el hogar
Proteger a los niños y niñas de los riesgos habituales en el hogar
Preguntas frecuentes sobre cómo crear un entorno seguro para bebés y niños y niñas pequeños
¿En qué consiste que el hogar sea seguro para bebés y niños y niñas pequeños?
Consiste en hacer que un entorno o un objeto sea seguro para los niños y niñas, por ejemplo, adoptando medidas de seguridad en el hogar para reducir el riesgo de que los bebés y niños pequeños sufran lesiones.
¿Por qué es tan importante hacer que el hogar sea seguro?
Las lesiones no intencionales son una de las principales causas de muerte y discapacidad entre los niños y niñas menores de cinco años en todo el mundo, y la mayoría se producen en el hogar.
Al hacer que tu hogar sea más seguro, no solo proteges a tu hijo o hija, sino que también le das libertad para aprender y explorar en un entorno más seguro.
¿Por dónde empezar para hacer que el hogar sea seguro?
En primer lugar, revisa todas las habitaciones de tu casa para detectar posibles peligros. También puede ser útil agacharte mientras inspeccionas el espacio y ver así las cosas desde la perspectiva de tu pequeño o pequeña.
Riesgos habituales en el hogar y formas de proteger a tu hijo o hija
Cada hogar es diferente, pero los principios son los mismos: intenta ir un paso por delante de tu hijo o hija, controla el entorno y recuerda que no basta con supervisarlo.
Quemaduras y escaldaduras
Las bebidas calientes, las cocinas y el agua caliente de la bañera se encuentran entre los principales peligros para los niños y niñas pequeños. Su piel, al ser más fina que la de los adultos, se quema más rápidamente y a temperaturas más bajas.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- Mantén las bebidas y los alimentos calientes lejos del borde de la mesa.
- Utiliza siempre los fogones más alejados del borde de la cocina y coloca los mangos de las ollas y sartenes hacia dentro.
- Comprueba siempre la temperatura del agua del baño con la palma de la mano o con un termómetro antes de meter a tu hijo o hija en la bañera. Una temperatura de entre 37 y 38 ºC —la temperatura corporal— es ideal.
- Guarda cerillos, encendedores y velas fuera del alcance de los más pequeños.
- Si es posible, instala detectores de humo y ensaya con toda la familia un plan de evacuación en caso de incendio.
- Asegúrate de colocar la plancha caliente fuera del alcance de los niños y niñas y en un lugar donde pueda enfriarse de forma segura.
> Más información sobre la prevención de quemaduras y lesiones relacionadas con el fuego
Atragantamiento, estrangulamiento y asfixia
Los niños y niñas exploran el mundo llevándose cosas a la boca, y eso los expone al riesgo de atragantarse con alimentos, juguetes u objetos pequeños. Los cordones y los elementos blandos de la cama también pueden suponer un riesgo de asfixia y estrangulamiento.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- Evita dar a los niños y niñas pequeños alimentos duros de pequeño tamaño, como frutos secos, uvas enteras o caramelos duros.
- Guarda los juguetes pequeños, las pilas y las monedas fuera de su alcance.
- Coloca a tu bebé boca arriba para dormir, sobre un colchón firme y sin mantas, almohadas ni juguetes.
- Mantén los cordones de las persianas y cortinas, así como cualquier otro cordón ajustable, atados, recogidos y fuera del alcance de los niños y niñas.
> Más información sobre la prevención de los riesgos de atragantamiento, estrangulamiento y asfixia
> Lectura complementaria: ¿Qué es el síndrome de muerte súbita del lactante?
Ahogamiento
Un niño o una niña puede ahogarse con tan solo 5 cm de agua, y esto puede suceder de forma silenciosa y en cuestión de segundos.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- No dejes nunca a un niño o niña pequeño solo en la bañera, ni siquiera un instante.
- Vacía cubetas, recipientes y bañeras justo después de usarlos.
- Instala una valla alrededor de los estanques, las piscinas o los pozos que haya cerca de tu casa.
- Mantente siempre lo suficientemente cerca como para alcanzar a tu hijo o hija cuando esté cerca del agua.
> Más información sobre cómo prevenir los ahogamientos
Caídas
Las caídas son la causa más frecuente de consulta en los servicios de urgencia hospitalaria entre los niños y niñas. Los bebés pueden caerse de las camas y los cambiadores, mientras que las niños y niñas pequeños pueden tropezar fácilmente o caerse por las escaleras, de los muebles o por una ventana.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- No dejes nunca a un bebé sin supervisión en un cambiador, una cama o un sofá.
- Mantén el suelo despejado de objetos para reducir el riesgo de tropiezos.
- Si es posible, instala barreras de seguridad en la parte superior e inferior de las escaleras.
- Utiliza barreras de protección, cerraduras o cierres de seguridad en las ventanas para prevenir caídas.
Intoxicaciones
Los niños y niñas son curiosos por naturaleza y pueden confundir medicamentos o productos de limpieza, como las pastillas para el lavavajillas, con alimentos.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- Guarda todos los medicamentos, productos de limpieza y sustancias químicas en armarios cerrados con llave o en armarios altos.
- Conserva los productos en sus envases originales y con sus etiquetas para no confundirlos con otra cosa.
- No guardes nunca productos químicos en botellas de bebidas ni en recipientes para alimentos.
- Siempre que sea posible, elige productos con tapones que los niños y niñas no puedan abrir fácilmente.
Cortes, contusiones y otras lesiones
Los muebles y objetos del hogar pueden suponer un riesgo para tu pequeño o pequeña, que siente curiosidad por todo.
Cómo proteger a tu hijo o hija
- Presta atención a las esquinas y los bordes afilados de los muebles. Si es posible, retira los objetos que puedan resultar peligrosos de las zonas donde suele estar tu hijo o hija o, si dispones de ellos, coloca protectores en los bordes.
- Presta atención a los enchufes de la casa. Cuando tu hijo o hija tenga edad suficiente para entenderlo, enséñale la importancia de mantener los dedos alejados de ellos. Hasta ese momento, intenta mantenerlos fuera de su alcance en la medida de lo posible.
- Guarda las tijeras, los cuchillos, las maquinillas de afeitar y otros objetos afilados fuera de su alcance.
Hacer que el hogar sea seguro para bebés y niños y niñas pequeños no significa limitar su curiosidad, sino crear un entorno en el que puedan explorar de forma segura. Al anticiparte a los riesgos y hacer pequeños cambios, puedes ofrecer a tu hijo o hija tanto libertad para aprender como protección frente a posibles daños.