Un diagnóstico oportuno puede cambiar la vida de un bebé y su familia

UNICEF invirtió C$2,160,338.75 córdobas en equipos que fueron donados al hospital Dr. Humberto Alvarado, para atender oportunamente a niñas y niños en Masaya, Carazo, Granada y Rivas y darles el seguimiento médico correspondiente desde su nacimiento.

Nery García
Hospital Masaya con representante Ivan Yerovi
UNICEFNicaragua/2019/García

11 Octubre 2019

Masaya. Rosalí Villalobos Mora duerme en los brazos de su mamá, mientras el doctor Bayardo Marenco, otorrinolaringólogo, le hace su primer examen utilizando el equipo de otoemisiones acústicas, el cual permite medir la capacidad de audición de la niña. Rosalí nació el 19 de julio de 2019. Hoy cumplió 81 días de nacida y tiene una hermana de 6 años. Su madre, Yeimi Mora Estrada, está nerviosa por los resultados que le dará el médico.  

Después de unos segundos, el doctor Marenco le indica a la madre que el oído derecho de la bebé “está bien”, pero debe regresar en unos días para hacerle el mismo examen al oído izquierdo porque la niña está intranquila. Antes de retirarse, el médico le recomienda que continúe dándole leche materna exclusiva para que su bebé siga creciendo sana. También le sugiere que la niña interactúe con otras niñas y niños y con su entorno, como una manera de estimularla para su buen desarrollo desde temprana edad. La señora asienta con la cabeza y agradece al médico, mientras se retira.  

Afuera de la clínica, ubicada en el interior del hospital Dr. Humberto Alvarado, de Masaya, hay otras madres que esperan ser llamadas, para que a sus bebés les realicen el mismo examen que le hizo el doctor Marenco a Rosalí. 

En mayo de 2019, UNICEF donó al Ministerio de Salud (Minsa) los equipos de otoemisiones acústicas, potenciales evocados y bilirrubinómetros para ser usados en el hospital Dr. Humberto Alvarado y se realice una atención especializada, oportuna y de calidad para cada niña y niño, desde el momento de su nacimiento.

Las pruebas realizadas con estos equipos permitirán la detección oportuna de problemas de audición y transmisión de los impulsos eléctrico del sistema nervioso central a muy temprana edad en la vida de estas niñas y niños. Esto permitirá una atención y seguimiento adecuado para prevenir o atender discapacidades con mejores pronósticos para el futuro desarrollo. 

“Nos motiva pensar que, gracias a una prueba, a un diagnóstico rápido, podamos cambiar la vida de niños, niñas y sus familias. A 30 años de la Convención de los Derechos del Niño existe en el mundo muchísimos retos, todavía hay niños y niñas que se mueren por causas prevenibles, quizás porque no hubo un equipo para hacer un diagnóstico adecuado. Estamos aquí por la niñez nicaragüense, esa es nuestra mirada y nuestra razón de ser”, dijo Iván Yerovi, Representante de UNICEF Nicaragua. 

Represante con médicos en Masaya
UNICEFNicaragua/2019/García
Iván Yerovi, Representante de UNICEF Nicaragua, al dirigirse al personal médico del hospital Dr. Humberto Alvarado, de Masaya.

El doctor Leonel Jiménez, director del hospital Dr. Humberto Alvarado, comentó que, con esos equipos, este centro asistencial se convierte en la referencia departamental, en donde habitan 386 mil 237 habitantes: “se han beneficiados bebés hospitalizados en el servicio de neonato y bebés egresados de puerperio, realizando un total de 120 bilirrubinas, 227 tamizajes (exámenes) auditivos, 38 evocados. De los 227 tamizajes, 3 pacientes no pasaron el examen: un paciente de Granada de 3 años, un paciente referido de Jinotepe de neonato y un neonato con asfixia severa de nuestro hospital”, explicó el doctor Jiménez.

Noah Silva Campo es otro bebé que es cargado por su mamá, Katia Campos Arancibia, de 33 años. El niño tiene 11 días de nacido y se ha convertido en el hermano más pequeño de José David e Ian, de 10 y 6 años, respectivamente. Noah vive junto con su familia en el barrio El Repliegue, a pocas cuadras del hospital Dr. Humberto Alvarado, donde nació. 

Otoemisiones acústicas
UNICEFNicaragua/2019/García
El doctor Bayardo Marenco, otorrinolaringólogo del hospital Dr. Humberto Alvarado (Masaya), realiza al bebé Noah Silva, de 11 días de nacido, otoemisiones acústicas para medir la capacidad de audición, con uno de los equipos para esa especialidad, donados por UNICEF.

“Dicen que antes tenía que ir hasta Managua para hacerle los exámenes a mi bebé, pero ahora los hacen aquí”, comentó la mamá de Noah, luego de explicar que la pediatra le orientó que debía hacer una cita para que la atendiera el otorrinolaringólogo. “Me dijeron que el examen era para saber si mi niño oye bien”, agregó Katia. 

El doctor Bayardo Marenco, otorrinolaringólogo del hospital de Masaya, explicó que las otoemisiones acústicas permiten conocer si la niña o el niño puede escuchar. Y con los potenciales evocados se puede indagar cómo se procesa la audición después de la cóclea (parte auditiva del oído interno), desde el nervio de la cóclea hasta llegar a la corteza celebrar, donde está el centro de la audición. 

“Estos equipos son importantes porque nos van a decir si el paciente está escuchando o no, y si el paciente no escucha tenemos la facilidad de valorarlo con un equipo multidisciplinario para que cuando lleguen a una etapa escolar, pueda insertarse como cualquier niño. Además, cuando llegan las brigadas extranjeras se pueden hacer cirugías para implantes”, comentó el doctor Marenco. 

Dr. Francisco Rodríguez
UNICEFNicaragua/2019/García
El doctor Francisco Rodríguez, jefe de pediatría del hospital Dr. Humberto Alvarado, muestra y explica a Ivan Yerovi, Representante de UNICEF Nicaragua, sobre el uso del bilirrubinómetro en esa unidad de salud.

El equipo de bilirrubinómetro está ubicado en la sala neonatología del hospital. Con este aparato tecnológico se puede medir el nivel de bilirrubina de los bebés y que los médicos les den un seguimiento adecuado para evitar alguna complicación futura. 

El personal que manipula los equipos de otoemisiones acústicas, potenciales evocados y bilirrubinómetros recibieron entrenamiento profesional por dos días, para hacer las pruebas de forma eficiente y tener el cuidado respectivo para atender con calidad y calidez a las niñas y niños pequeños de Masaya, Carazo, Granada y Rivas.