Sobrevivir al nacimiento: cada 11 segundos, una mujer embarazada o un recién nacido muere en alguna parte del mundo

19 Septiembre 2019
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UNICEFNicaragua/2019/García

Aproximadamente 2,8 millones de mujeres embarazadas y recién nacidos mueren cada año, es decir, uno cada 11 segundos, y la mayoría por causas prevenibles, según nuevas estimaciones sobre mortalidad publicadas por UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la División de Población de las Naciones Unidas, el UNFPA y el Grupo del Banco Mundial.

Tanto para las madres como para sus bebés, el periodo previo y posterior al parto es especialmente delicado. Para las madres, las complicaciones que derivan en muerte pueden producirse sin que haya habido ningún tipo de indicio durante el embarazo y el parto. En 2017, según las últimas estimaciones, más de 800 mujeres murieron cada día de complicaciones en el embarazo y el parto, o, lo que es lo mismo, más de 290.000. 

Del mismo modo, los primeros 28 días de vida (el periodo neonatal) son críticos para la supervivencia de un recién nacido. Los niños tienen más probabilidades de morir en su primer mes de vida. En 2018, murieron 7.000 bebés recién nacidos cada día. Alrededor de una tercera parte murieron el día que nacieron, y casi tres cuartas partes solo en la primera semana. Según las últimas estimaciones sobre mortalidad infantil, los recién nacidos representaron alrededor de la mitad de los 5,3 millones de muertes de niños menores de cinco años en 2018.

“Generalmente, el nacimiento de un bebé es un motivo de gran alegría. Sin embargo, cada 11 segundos, el nacimiento puede ser una tragedia familiar”, dice Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Contar con unas manos con experiencia que ayuden a las madres y a los recién nacidos en el momento del parto, además de agua limpia, nutrición adecuada y vacunas y medicamentos básicos puede convertirse en una cuestión de vida o muerte. Debemos hacer todo lo posible para invertir en una cobertura universal de la salud que ayude a salvar esas vidas tan preciadas”.

A continuación, ofrecemos más información que explica cómo las madres y los bebés recién nacidos son más vulnerables durante el nacimiento del niño, así como algunas conclusiones extraídas de la última actualización del Grupo Interinstitucional de las Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad en la Niñez (IGME):

1. La mortalidad neonatal está descendiendo a un ritmo más lento que la mortalidad entre menores de cinco años: en todo el mundo, la tasa media anual de reducción del índice de mortalidad neonatal fue de un 2,6% entre 1990 y 2018, en comparación con un 3,6% entre niños de edades algo más avanzadas dentro de la franja de los cinco primeros años. En todas las regiones, la tasa anual de reducción registrada entre 1990 y 2018 fue más alta entre los niños de 1 a 59 meses que entre los recién nacidos.

2. Sigue habiendo desigualdades notables entre países: según las estimaciones, los índices de muertes maternas en África Subsahariana son casi 50 veces más altos para las mujeres, y los bebés tienen 10 veces más probabilidades de morir en su primer mes de vida que en países de ingresos altos.

3. África Subsahariana es la región más atrasada: En 2018, la tasa más alta de mortalidad neonatal se registró en África Subsahariana, con 28 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, seguida de Asia Central y Meridional, con 25 muertes por cada 1.000 nacidos vivos. El peligro de muerte para un recién nacido en África Subsahariana es aproximadamente 33 veces más alto que en el país con la tasa de mortalidad más baja. A lo largo de su vida, una mujer de África Subsahariana se enfrenta a un riesgo de una de cada 37 de morir durante el embarazo o el parto.

4. Las muertes de recién nacidos suelen representar una proporción mayor del total de muertes de menores de cinco años en los niveles más bajos de mortalidad en esa franja de edad: en Europa y en los Estados Unidos, que cuentan con una de las tasas de mortalidad de menores de cinco años más bajas de todas las regiones, el 54% del total de muertes de menores de cinco años tienen lugar durante el periodo neonatal.

5. La mayoría de los recién nacidos y las mujeres embarazadas mueren por causas prevenibles y tratables: los recién nacidos suelen morir porque nacen demasiado pronto o demasiado pequeños; porque sufren complicaciones durante el parto o defectos congénitos; o porque contraen tétanos o sepsis. La mayoría de los niños menores de cinco años mueren por causas prevenibles o tratables, como complicaciones durante el parto, partos prematuros, neumonía, diarrea y sepsis neonatal. Las muertes maternas suelen deberse a complicaciones obstétricas, como presión arterial alta durante el embarazo, hemorragias graves, infecciones durante o después del parto o, con cada vez más frecuencia, una enfermedad ya existente agravada por los efectos del embarazo.

6. En 2018, murieron casi 6,2 millones de niños menores de 15 años: en todo el mundo, un 85% de las muertes de niños y jóvenes adolescentes registradas en 2018 tuvieron lugar en los cinco primeros años de vida. 2,5 millones ocurrieron en el primer mes de vida, y cuatro millones en el primer año. Otros 1,3 millones tuvieron lugar entre el primer y el cuarto año de vida, y 0,9 millones más fueron niños de entre cinco y 14 años de edad.

7. Avanzar es posible: desde 1990, ha habido una reducción del 56% en las muertes de niños menores de 15 años: de 14,2 millones de muertes en ese año a 6,2 millones en 2018. En los países de Asia Oriental y Sudoriental se han registrado los mayores avances, ya que la tasa de muertes de menores de cinco años ha descendido en un 80%. Además, entre 2000 y 2017, el índice de muertes maternas también descendió en un 38%.

8. Debemos actuar ahora: si no actuamos de inmediato, entre 2019 y 2030 morirán 62 millones de niños menores de 15 años, de los cuales, 52 millones serán menores de cinco años. Casi la mitad de esas muertes de menores de cinco años serán de recién nacidos.

Contactos de prensa

Sabrina Sidhu

Nueva York

UNICEF

Teléfono: (+1) 917 476 1537

A través de su campaña mundial Cada Vida Cuenta, creada para exigir soluciones en nombre de los recién nacidos del mundo, UNICEF insta a los gobiernos, al sector privado y a la sociedad civil a:

  • Aumentar los fondos y la concienciación, especialmente en aquellos ámbitos que puedan mejorar la salud de las madres y los recién nacidos y abordar las causas principales de las muertes infantiles, como la neumonía y la diarrea;
  • Desarrollar las habilidades de los trabajadores de la salud y garantizar que estén lo suficientemente capacitados para ofrecer una atención de gran calidad que satisfaga las necesidades de salud de las mujeres y los recién nacidos;
  • Invertir en atención primaria de la salud, con medidas como el fortalecimiento de los sistemas de salud;
  • Garantizar la disponibilidad de establecimientos de salud limpios y funcionales, que cuenten con agua, jabón y electricidad y estén al alcance de cada madre y cada bebé;
  • Empoderar a las niñas adolescentes, las madres y las familias para exigir y recibir atención de calidad.