“Quiero que los niños crezcan bien en mi comunidad”
“Agentes de Cambio” que transforman vidas
Chajul, Quiché, Guatemala, 17 de febrero, 2024. Los gallos cacarean en la distancia mientras el comal (plancha de cocción) sobre la leña encendida termina de calentar las tortillas, inundando el hogar con un aroma que despierta el apetito.
Desde las primeras luces del alba, Manuela se dedica a la importante tarea de preparar el desayuno para toda su familia. Posteriormente, se ocupa en alistar a los niños para la escuela antes de enfocarse en sus actividades del día como “Agente de Cambio” en la comunidad. Manuela ostenta con orgullo el papel de líder comunitaria, y su esposo la apoya plenamente, compartiendo su admiración por sus logros a lo largo de la vida.
En Guatemala, el 46.7% de los niños y niñas menores de cinco años padecen de desnutrición crónica. A diciembre del 2023 se reportaron más de 25,000 casos de niñas y niños menores de 5 años con desnutrición aguda con un aumento del 26% respecto del años 2022. El 21% del total de casos identificados son severos y ha habido un incremento del 16% de los casos de desnutrición aguda por signos clínicos como Kwashiorkor o Marasmo, la expresión más severa de la desnutrición aguda, lo cual refleja la situación de inseguridad alimentaria y nutricional de la población aumentando el riesgo de muerte. Por otro lado, sólo el 7% de las personas sabe cómo identificar si una niña o niño tiene desnutrición aguda.
Por ello, UNICEF, con el apoyo de la Unión Europea, están promoviendo la formación de “Agentes de Cambio” para que puedan identificar y mejorar la salud, nutrición y bienestar de las niñas y niños en sus comunidades; formación que recibió Manuela hace poco tiempo para ayudar a su comunidad.
Con su bolsa al hombro repleta de material didáctico (entregado en su formación), Manuela avanza por las calles de la pintoresca aldea de Juil, caminando a través de la densa neblina que la rodea. Mientras sigue en su ruta, Manuela saluda a los miembros de su comunidad con una cálida sonrisa en el rostro, dirigiéndose con determinación hacia la casa de doña Margarita.
En su camino, Manuela no desperdicia la oportunidad de entablar conversaciones con otras madres de familia, resolviendo dudas, poniéndose al día y coordinando futuras citas. Manuela es la estrella de su comunidad.
Una vez en la casa de doña Margarita, Manuela es recibida afectuosamente por los nietos del hogar. Tras compartir las últimas novedades de la comunidad en una amigable charla, Manuela saca de su bolsa el material didáctico. De repente, se encuentra rodeada por todos los niños, quienes la escuchan con gran entusiasmo mientras les explica la importancia de llevar una alimentación saludable y cómo evitar el consumo de alimentos procesados.
Con la ayuda de dibujos, Manuela comienza a abordar los problemas relacionados con el consumo de bebidas carbonatadas, destacando la presencia de químicos y niveles elevados de azúcar. Luego, prosigue con la explicación sobre los riesgos de las sopas instantáneas, señalando el alto contenido de sodio por la sal y cómo los químicos presentes en ellas pueden potencialmente desencadenar enfermedades, incluyendo el cáncer.