Al menos 25,8 millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe están expuestos a sequías e inundaciones relacionadas con El Niño.
El fenómeno climático amenaza el acceso de la niñez a alimentos, agua, servicios de salud, educación y protección en toda la región.
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CIUDAD DE PANAMÁ, PANAMÁ, 30 de septiembre de 2026. Al menos 25,8 millones de niños, niñas y adolescentes en América Latina y el Caribe, aproximadamente uno de cada siete, enfrentan riesgos crecientes derivados de las sequías e inundaciones más severas a medida que el fenómeno de El Niño se intensifica en la región, exacerbando las desigualdades y vulnerabilidades existentes y afectando el acceso a servicios esenciales, según estimaciones de UNICEF.
Se espera que los impactos de El Niño varíen según la subregión. En el Corredor Seco de Centroamérica, que abarca partes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, se prevé una reducción de las precipitaciones que afectará la producción agrícola, aumentando la inseguridad alimentaria y el riesgo de malnutrición para niños, niñas y familias que ya enfrentan dificultades para acceder a alimentos y agua segura. Estas condiciones también podrían interrumpir la asistencia escolar y la continuidad del aprendizaje.
En el Caribe, las condiciones de sequía podrían afectar los medios de vida de las comunidades más vulnerables en el Caribe Oriental y Jamaica, además de agravar las crisis prolongadas en Cuba y Haití. Al mismo tiempo, a medida que avanza la temporada de huracanes, las cálidas aguas del Caribe continúan representando un riesgo de daños y alteraciones devastadoras para cientos de miles de niños, niñas y sus familias.
Por su parte, la costa del Pacífico de México y América del Sur, incluidas algunas zonas de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Uruguay y Paraguay, podría registrar precipitaciones por encima del promedio, lo que aumentaría el riesgo de inundaciones, daños a la infraestructura y afectaciones a escuelas, servicios de salud y sistemas de agua. Mientras tanto, otras áreas de Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela enfrentan una disminución de los niveles de los embalses y un mayor riesgo de incendios forestales. En la cuenca amazónica, las condiciones de sequía podrían reducir los niveles de los ríos, aislando potencialmente a comunidades ribereñas e indígenas.
“Los efectos cada vez más visibles y severos de El Niño amenazan con empujar a aún más niños, niñas y adolescentes a situaciones de mayor vulnerabilidad y profundizar las desigualdades existentes”, afirmó Roberto Benes, Director Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe. “Debemos actuar ahora para fortalecer la preparación, proteger los servicios esenciales y garantizar que la niñez reciba el apoyo que necesita.”
UNICEF trabaja con gobiernos y actores humanitarios en toda la región para fortalecer la preparación nacional ante emergencias. Esto incluye el monitoreo y análisis de riesgos, la estimación de impactos y la identificación de acciones clave antes, durante y después de eventos climáticos. UNICEF también apoya la activación de mecanismos sectoriales para implementar acciones anticipatorias, garantizando que los servicios esenciales lleguen a quienes más los necesitan.
“La temporada de huracanes también está siendo influenciada por El Niño. Una sola tormenta de gran magnitud puede causar destrucción generalizada y alterar la vida de cientos de miles de niños, niñas y sus familias”, añadió Benes. “A medida que los impactos climáticos extremos se vuelven más frecuentes y severos, UNICEF hace un llamado a incrementar la inversión en preparación, resiliencia y acciones tempranas para proteger a la niñez antes de que ocurran los desastres.”
UNICEF insta a gobiernos, socios y donantes a actuar ahora para mitigar el impacto de El Niño en las comunidades a través de tres acciones clave:
- Invertir en acciones anticipatorias que ayuden a las comunidades a prepararse para El Niño antes de que ocurran los desastres, reduciendo riesgos y protegiendo a la niñez.
- Proporcionar financiamiento flexible y plurianual que permita actuar rápidamente con base en los pronósticos, al tiempo que fortalece la resiliencia a largo plazo y la reducción del riesgo de desastres.
- Cerrar la brecha de financiamiento específica para la niñez, incrementando el apoyo a servicios esenciales como nutrición, salud, agua segura, educación y protección infantil, garantizando que las necesidades de los niños y las niñas permanezcan en el centro de las respuestas de emergencia.
Para 2026, UNICEF ha solicitado US$53,8 millones para prepararse y responder a emergencias en América Latina y el Caribe, incluido el fortalecimiento de la preparación ante desastres y las acciones anticipatorias frente a los impactos previstos de El Niño. Al 30 de junio, persistía una brecha de financiamiento del 55 por ciento.
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Acerca de UNICEF
En UNICEF promovemos los derechos y el bienestar de todos los niños, niñas y adolescentes en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas que beneficien a todos los niños, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los más vulnerables y excluidos, en todo el mundo. UNICEF responde en las emergencias protegiendo los derechos de los niños. En coordinación con los asociados de las Naciones Unidas y los organismos humanitarios, UNICEF pone a disposición de las entidades que colaboran con él sus servicios singulares de respuesta rápida para aliviar el sufrimiento de los niños y de las personas responsables de su cuidado.
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