UNICEF nombra a Lamine Yamal Embajador de Buena Voluntad
La estrella de fútbol de renombre mundial defiende el derecho de la infancia a jugar, mientras un nuevo informe de UNICEF revela que 90 millones de niños y niñas en todo el mundo no tienen juguetes en casa
NUEVA YORK, 11 de junio de 2026 – Lamine Yamal, de 18 años, estrella del fútbol del FC Barcelona y de la selección española, ha sido nombrado nuevo Embajador de Buena Voluntad de UNICEF con la misión de defender el derecho de todos los niños y niñas a jugar.
El nombramiento se ha hecho público en el Día Internacional del Juego, que se celebra cada año el 11 de junio para reconocer que el juego es esencial para el desarrollo cognitivo, social y físico de la infancia, y en la jornada inaugural de la Copa Mundial de la FIFA, donde Lamine representará a su selección nacional, España.
“Me siento increíblemente orgulloso de convertirme en Embajador de Buena Voluntad de UNICEF”, declaró Lamine. “Al crecer, todo lo que tenía era una familia, un balón, un parque y un sueño. Jugar al fútbol me dio una estructura, un sentido de pertenencia y esperanza para el futuro. Sé lo importante que es para los niños y niñas tener un lugar seguro donde jugar, para que puedan simplemente disfrutar de su infancia, descubrir el mundo, imaginar y crecer. Sin embargo, millones de niños y niñas en todo el mundo crecen sin espacios seguros donde jugar. Cuando a los niños y niñas se les niega la oportunidad de jugar, pierden la ocasión de desarrollar sus capacidades, hacer amigos e imaginar un futuro mejor”.
En su papel de Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, Lamine se centrará en el derecho de los niños y niñas a jugar y en apoyar a todos aquellos que viven en situaciones de emergencia humanitaria, como conflictos o desastres naturales. Con más de 87 millones de seguidores en total y una base de seguidores jóvenes no solo en Europa, sino en todo el mundo, Lamine Yamal tiene la capacidad de llegar al público e inspirarle, y de reforzar su compromiso previo con los derechos de la infancia.
Durante el Día Mundial de la Infancia de 2024, por ejemplo, escribió una emotiva carta a su hermano pequeño en la que compartía sus esperanzas para la infancia de todo el mundo. El año pasado, cedió sus cuentas en las redes sociales a Ahinora, una niña de 9 años de Guinea Ecuatorial –el país natal de la madre de Lamine– para que mostrara al mundo la manera en que vive sus derechos día a día, y en un breve vídeo reflexionó con su madre y su padre sobre los juegos que realizó de su propia infancia, y destacó que el juego sirve para vincular a las generaciones.
“Desde el campo de juego hasta el escenario mundial, Lamine Yamal aporta su pasión y su voz a la misión de UNICEF en favor de la infancia”, afirmó Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Estamos encantados de darle la bienvenida como Embajador de Buena Voluntad para defender el derecho de todos los niños y niñas a jugar y a disfrutar de una infancia segura. En un mundo en el que demasiados niños y niñas se enfrentan al conflicto y la pobreza, el compromiso de Lamine es un poderoso recordatorio de que todos los niños y niñas merecen la oportunidad de jugar, crecer y prosperar”, afirmó la Directora Ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell.
El nombramiento de Lamine se produce al tiempo que UNICEF publica datos actualizados sobre el juego, que revelan que más de 90 millones de niños y niñas menores de 5 años –o 1 de cada 7 a nivel mundial– no tienen ningún tipo de juguete, ya sean juguetes comprados en tiendas, objetos domésticos u otros recursos sencillos para jugar en casa, mientras que 80 millones de niños y niñas de entre 2 y 4 años –aproximadamente 1 de cada 5– no juegan con un progenitor o cuidador en casa.
The Power of Play: A global data story (El poder del juego: Una historia de datos mundiales) es el análisis mundial más completo hasta la fecha sobre el acceso de los niños y niñas al juego en casa, basado en datos de casi 100 países a lo largo de 15 años hasta 2024. El informe no encuentra ningún cambio significativo en la última década en la proporción de niños y niñas que juegan con cuidadores, ya que durante este periodo solamente se produjo una ligera mejora en el acceso de los niños y niñas a un número suficiente de juguetes en regiones como América Latina y el Caribe, y en el África Subsahariana
Los resultados muestran que, de todos los niños y niñas que no pueden disfrutar del juego con un cuidador en casa, tres cuartas partes viven en el África Subsahariana y Asia Meridional. En estas dos regiones también se concentran aproximadamente dos terceras partes de todos los niños y niñas que crecen sin juguetes. Los niños y niñas de los países de bajos ingresos tienen un 25% menos de probabilidades de jugar con un cuidador que los de los países de altos ingresos, y menos de la mitad dispone de una variedad adecuada de juguetes, en comparación con casi todos los niños y niñas de las naciones más ricas. Dentro de los países, las brechas afectan con mayor dureza a los hogares más pobres, a las familias rurales y a los niños y niñas cuyas madres carecen de educación formal.
Mientras tanto, los niños y niñas de todas las regiones y niveles de ingresos tienen casi la mitad de las probabilidades de jugar con sus padres que con sus madres u otros cuidadores, una brecha agravada por los programas de crianza que siguen dirigidos exclusivamente a las madres y dejan a los padres prácticamente al margen.
Las investigaciones demuestran que el juego es fundamental para que los niños y niñas aprendan, establezcan relaciones y crezcan, especialmente cuando lo comparten con un cuidador o con amistades. Sin embargo, la pobreza, los conflictos y la falta de apoyo privan a millones de niños y niñas del juego y de los espacios seguros que necesitan –libres de violencia y explotación– para explorar e imaginar. Estas barreras dejan efectos duraderos en la confianza, la comunicación y las habilidades de socialización que pueden prolongarse hasta la edad adulta.
UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos, las empresas y otras partes interesadas para que:
- Amplíen los servicios que promuevan el juego y el establecimiento de vínculos afectivos, incluidos los programas de crianza.
- Faciliten el acceso a la educación preescolar y al aprendizaje a través del juego para todos los niños y niñas de 3 a 6 años.
- Garanticen que todos los niños y niñas tengan acceso a zonas de juego seguras, inclusivas y en buen estado.
“Nuestro nuevo informe muestra cómo factores como los conflictos y la pobreza pueden dificultar que los padres, madres y cuidadores proporcionen a los niños y niñas pequeños el apoyo que necesitan para crecer y desarrollarse”, afirmó Russell. “Invertir en protección social y en servicios para la primera infancia puede proporcionar a las familias el tiempo y los recursos que necesitan para garantizar que los niños y niñas tengan un buen comienzo en la vida”, concluyó.
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Notas para los editores:
Hoy en día, aproximadamente la mitad de todos los países recopilan datos comparables a nivel internacional sobre el juego de los niños y niñas con sus cuidadores en el hogar, frente a los apenas 10 países de hace dos décadas, cuando se inició la medición mundial estandarizada. Ese crecimiento refleja un reconocimiento cada vez mayor de que lo que los niños y niñas necesitan para desarrollarse va mucho más allá de la mera supervivencia.
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Acerca de UNICEF
UNICEF, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la infancia, trabaja en algunos de los lugares más difíciles para defender los derechos de todos los niños y niñas del mundo, especialmente de los más desfavorecidos. En más de 190 países y territorios, hacemos todo lo necesario para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir, prosperar y desarrollar su potencial.