Las mujeres embarazadas y los bebés nacidos durante la pandemia de la COVID-19 se enfrentarán a unos sistemas de salud sobrecargados y a interrupciones en los servicios

Ante los 116 millones de nacimientos que se esperan en los nueve meses posteriores al reconocimiento de la pandemia, UNICEF insta a los gobiernos y a los donantes a mantener los servicios vitales para las mujeres embarazadas y los recién nacidos

07 Mayo 2020
El 1 de enero de 2019 en España, la bebé recién nacida Sofía Karapetyan con su madre Lilit Grigoryan posa en el campus del Hospital Vall d’Hebron Barcelona en Barcelona.
UNICEF/UN0269508/Barrena-Capilla AFP-Services [NOTA: Esta es una foto de archivo]
El 1 de enero de 2019 en España, la bebé recién nacida Sofía Karapetyan con su madre Lilit Grigoryan posa en el campus del Hospital Vall d’Hebron Barcelona en Barcelona.

NUEVA YORK, 7 de mayo de 2020 – Alrededor de 116 millones de bebés nacerán bajo la sombra de la pandemia de la COVID-19, según ha declarado hoy UNICEF en el mes del Día de la Madre. Se espera que estos bebés nazcan hasta 40 semanas después de que la COVID-19, que en la actualidad está sobrecargando los sistemas de la salud y las cadenas de suministro médico de todo el mundo, fuese reconocida como pandemia el 11 de marzo.

Las nuevas madres y los recién nacidos serán recibidos por una cruda realidad, según UNICEF, y deberán enfrentarse a medidas de contención a nivel mundial, como los aislamientos y los toques de queda; el desbordamiento de los centros de salud debido a la respuesta a la enfermedad; la escasez de equipos y suministros; y una falta de parteras cualificadas, ya que los trabajadores sanitarios, incluidas las matronas, están siendo reubicados para tratar a los pacientes con COVID-19.

“Millones de madres de todo el mundo iniciaron la aventura de la maternidad en el mundo que conocíamos. Ahora han de prepararse para traer una vida a un mundo totalmente distinto: un mundo en el que las futuras madres temen ir a los centros de salud por miedo a infectarse y en el que no pueden recibir cuidados de emergencia debido a la sobrecarga de los servicios de la salud y los aislamientos”, afirmó Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Es difícil hacerse una idea de hasta qué punto la pandemia del coronavirus ha transformado la maternidad”.

En vísperas del Día de la Madre, que se celebra en mayo en más de 128 países, UNICEF advierte de que las medidas de contención de la COVID-19 pueden interrumpir algunos servicios de la salud vitales como la atención durante el parto, lo cual expone a un gran peligro a millones de mujeres embarazadas y a sus bebés.

Los países en los que se estima que tendrá lugar el mayor número de nacimientos nueve meses después de la declaración de la pandemia son: India (20,1 millones), China (13,5 millones), Nigeria (6,4 millones), Pakistán (5 millones) e Indonesia (4 millones). La mayoría de estos países contaban con tasas elevadas de mortalidad neonatal incluso antes de la pandemia, y es posible que esos niveles aumenten debido a la COVID-19.

Pero también los países más ricos se verán afectados por esta crisis. En los Estados Unidos, que ocupa el sexto lugar de los países en los que se espera el mayor número de nacimientos, se estima que nacerán más de 3,3 millones de bebés entre el 11 de marzo y el 16 de diciembre. En Nueva York, las autoridades están buscando centros de natalidad alternativos, ya que a muchas madres les preocupa dar a luz en los hospitales.

UNICEF advierte de que, si bien las pruebas apuntan a que la COVID-19 no afecta a las madres embarazadas más que a otras personas, los países deben asegurarse de que estas mujeres cuenten con acceso a los servicios prenatales, de asistencia al parto y para después del nacimiento del bebé. Del mismo modo, los recién nacidos que estén enfermos necesitarán servicios de emergencia, ya que estarán en peligro de morir. Las nuevas familias requerirán ayuda para iniciar la lactancia materna, así como para obtener medicinas, vacunas y alimentos a fin de cuidar la salud de sus bebés.

En nombre de las madres de todo el mundo, UNICEF hace un llamamiento urgente para que los gobiernos y los profesionales sanitarios salven vidas en los próximos meses a través de las siguientes acciones:

  • Ayudar a las mujeres embarazadas a someterse a revisiones prenatales, atención obstétrica cualificada, servicios de atención postnatal y cuidados relacionados con la COVID-19 en función de la necesidad.
  • Cerciorarse de que los trabajadores sanitarios disponen de los equipos de protección personal necesarios y tienen prioridad a la hora de realizarse pruebas o recibir vacunas cuando haya una vacuna para la COVID-19, de forma que puedan prestar servicios de atención de gran calidad para todas las mujeres embarazadas y los bebés recién nacidos durante la pandemia.
  • Garantizar que los centros de salud cuenten con todas las medidas de prevención y control de la infección durante el parto e inmediatamente después.
  • Permitir a los trabajadores sanitarios llegar a las mujeres embarazadas y a las que acaban de ser madres a través de visitas a domicilio (lo cual animará a las mujeres que viven en zonas remotas a usar hogares maternos de espera) y mediante el uso de estrategias de salud móviles para las consultas a distancia.
  • Formar, proteger y equipar a los trabajadores sanitarios con botiquines para partos higiénicos a fin de poder asistir los partos en el hogar cuando los centros de salud estén cerrados.
  • Asignar recursos a los servicios y suministros esenciales para la salud materna e infantil.

Si bien aún se desconoce si el virus se transmite de las madres a los bebés durante el embarazo y el parto, UNICEF recomienda a todas las mujeres embarazadas:

  • Seguir las precauciones para protegerse de la exposición al virus, observarse atentamente para detectar posibles síntomas de la COVID-19 y buscar asesoramiento en el centro de salud designado más cercano si tienen alguna inquietud o presentan síntomas.
  • Tomar las mismas precauciones que el resto de las personas para evitar infectarse con la COVID-19: poner en práctica el distanciamiento físico, evitar las reuniones físicas y utilizar los servicios de la salud en internet.
  • Buscar asistencia médica cuanto antes si viven en zonas afectadas o en riesgo y presentan fiebre, tos o dificultades para respirar.
  • Seguir amamantando a su bebé incluso si están infectadas o sospechan que podrían estarlo, ya que el virus no se ha encontrado en las muestras de leche materna. Las madres que padecen la COVID-19 deben ponerse mascarilla para amamantar a su bebé; lavarse las manos antes y después de tocarlo; y lavar y desinfectar las superficies con frecuencia.
  • Seguir sosteniendo en brazos a su recién nacido y mantener el contacto piel con piel.
  • Consultar a su matrona o a su médico cuál es, en su opinión, el lugar más seguro para dar a luz; disponer de un plan para el parto que las ayude a calmar su ansiedad y asegurarse de llegar con tiempo.
  • Seguir recibiendo atención médica, incluidas las inmunizaciones rutinarias, después del nacimiento del bebé.

Incluso antes de la pandemia de la COVID-19, cada año morían aproximadamente 2,8 millones de mujeres embarazadas y recién nacidos, o uno cada 11 segundos, la mayoría por causas prevenibles. UNICEF insta a invertir urgentemente en la capacitación adecuada de los trabajadores sanitarios, que deben disponer de las medicinas necesarias para garantizar que cada madre y cada recién nacido reciban los cuidados de unas manos seguras que eviten y traten las complicaciones que puedan surgir durante el embarazo, el parto o el nacimiento.

“Este año, el Día de la Madre es especialmente emotivo, ya que muchas familias han debido permanecer separadas durante la pandemia del coronavirus”, dijo Fore. “Pero también es una ocasión para la unidad, para que todos estemos juntos y mantengamos la solidaridad. Podemos ayudar a salvar vidas garantizando que, en los próximos meses, cada madre embarazada reciba la atención que necesita para dar a luz en condiciones de seguridad”.

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Notas al editor

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El análisis se realizó con base en los datos de World Population Prospects 2019, (Perspectivas de la Población Mundial) de la División de Población de las Naciones Unidas. Un embarazo a término completo suele durar nueve meses, o entre 39 y 40 semanas. Para los fines de la presente estimación, se calculó la cifra de nacimientos para un periodo de 40 semanas. El periodo de 40 semanas que abarca del 11 de marzo al 16 de diciembre se utiliza en la presente estimación con base en la evaluación de la Organización Mundial de la Salud del 11 de marzo en la que la COVID-19 se definió como pandemia.

Para obtener nuevas directrices acerca del tratamiento de las mujeres embarazadas y los recién nacidos, visitar: https://www.unicef.org/coronavirus/covid-19-resources-practitioners.

 

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Sabrina Sidhu

UNICEF Nueva York

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