Casi la mitad de los niños y niñas del mundo están expuestos a un mínimo de tres peligros climáticos combinados, advierte UNICEF

Las sequías, el calor extremo y las olas de calor representan la combinación de peligros más frecuente, y ponen en peligro a millones de niños y niñas de todo el mundo, según un nuevo estudio sobre el clima

15 Junio 2026
Un niño camina en medio de una calle inundada
UNICEF/UNI860664/Ahmed

NUEVA YORK, 16 de junio de 2026 – Según un nuevo informe publicado hoy por UNICEF, casi la mitad de los niños y niñas del mundo –unos 1.100 millones– están expuestos a un mínimo de tres peligros climáticos combinados. Esto supone una amenaza para su salud, su educación y su supervivencia. Casi todos los niños y niñas del mundo están expuestos al menos a un peligro climático, mientras que más de 4 millones de niños y niñas podrían afrontar nada menos que seis peligros combinados, según advierte el informe.

El Informe sobre el Riesgo Climático de la Infancia 2026 utiliza los últimos datos disponibles para mapear la exposición de la infancia a los ocho peligros climáticos más frecuentes: las inundaciones costeras, las sequías, el calor extremo, los incendios, las olas de calor, las inundaciones fluviales, las tormentas de arena y polvo y las tormentas tropicales. Por primera vez, el informe revela exactamente los lugares donde se registran múltiples peligros climáticos combinados que afectan a la infancia y sobrecargan los servicios esenciales, así como su intensidad. Además, plantea una serie de medidas concretas que los gobiernos pueden tomar para abordar este asunto.

“Las vidas de los niños y niñas siguen estando sacudidas por los efectos de las olas de calor, los incendios forestales, las sequías y las inundaciones”, afirmó Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “La mitad de los niños y niñas del mundo viven actualmente bajo al menos tres amenazas climáticas combinadas que condicionan su vida cotidiana”.

La sequía, el calor extremo y las olas de calor representan la combinación más frecuente de peligros climáticos: según se desprende del informe, más de 296 millones de niños y niñas viven en zonas expuestas a estos tres fenómenos. La segunda combinación más frecuente –sequía, calor extremo y tormentas tropicales– afecta a más de 115 millones de niños y niñas en todo el mundo.

En la región africana del Sahel, una de las más castigadas, más de 4 millones de niños y niñas se enfrentan a la triple amenaza de las olas de calor, el calor extremo y las tormentas de arena y polvo. En algunos países de Asia, como Bangladesh, Myanmar y Pakistán, los niños y niñas se enfrentan a más peligros climáticos combinados y con mayor intensidad que en ningún otro lugar del mundo.

Los países de ingreso alto tampoco son inmunes a las conmociones climáticas combinadas. Los datos revelan que en Italia, por ejemplo, más de 6 millones de niños y niñas están expuestos a olas de calor y sequías prolongadas. No obstante, los avances en este país revelan que la inversión en materia de adaptación al cambio climático puede mitigar algunos de los riesgos que afronta la infancia, si bien es necesario tomar medidas contundentes a medida que la crisis climática se agrava.

Además de los ocho peligros climáticos más frecuentes, el informe analiza la contaminación atmosférica y el paludismo, dos peligros que dependen en gran medida de los efectos del cambio climático. Los datos revelan que la contaminación ambiental afecta a casi todos los niños y niñas del mundo y que 1.000 millones están expuestos al paludismo, lo que supone una nueva amenaza para una población infantil que ya se enfrenta a múltiples peligros climáticos.

El informe también presenta un marco para analizar los diferentes tipos de riesgos a los que se enfrenta la infancia sobre la base de su exposición a las crisis climáticas y su vulnerabilidad, así como en relación con el acceso a servicios sociales esenciales como la atención sanitaria, el agua potable, la educación y otros. Este enfoque puede aplicarse de diferentes maneras, desde el análisis de los riesgos relacionados con uno o varios peligros climáticos hasta el examen de los riesgos en distintos sectores, lo que pone de manifiesto las amenazas a las que se enfrentan los niños y niñas en diferentes contextos.

Por ejemplo, si se tienen en cuenta conjuntamente los peligros múltiples y las vulnerabilidades, los niños y niñas de países sin litoral* y frágiles*, como la República Centroafricana o Chad, se enfrentan a peligros climáticos que se solapan, al tiempo que carecen de acceso a servicios básicos, lo que les dificulta considerablemente hacer frente a la situación y recuperarse. Por otra parte, toda la población infantil de 24 pequeños Estados insulares en desarrollo*, desde Haití hasta Vanuatu, está expuesta a tormentas tropicales que pueden paralizar islas enteras en un instante y colapsar los servicios esenciales, señala el informe.

Si no se toman medidas urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, los peligros climáticos serán más frecuentes y graves y, con ello, los sistemas y los presupuestos gubernamentales deberán soportar una presión aún mayor. Esto, advierte el informe, pondrá también en peligro el bienestar de la infancia.

A fin de proteger los derechos de la población infantil frente a los peligros climáticos y adaptarse a unos cambios medioambientales cada vez más notables, UNICEF hace un llamamiento para que los gobiernos, las empresas y otros grupos relevantes tomen las siguientes medidas:

  • Reducir las emisiones y adoptar medidas audaces basadas en los mejores conocimientos científicos disponibles, con el fin de cumplir los compromisos internacionales adquiridos. Entre estas medidas figuran la eliminación gradual y urgente de los combustibles fósiles y una transición justa hacia las energías renovables.
  • Proteger a los niños y niñas mediante la adaptación climática incluyente, la reducción del riesgo de desastres y la puesta en marcha de intervenciones de respuesta ante las pérdidas y daños que den prioridad la resiliencia de los servicios sociales. Asimismo, velar por que los planes nacionales de adaptación, los planes de preparación y respuesta ante desastres y las estrategias del sector, junto a la gobernanza del riesgo de desastres, se centren en la infancia y en los servicios esenciales de los que depende. Esto incluye medidas como construir instalaciones educativas seguras y ecológicas y centros de salud resilientes al clima, garantizar el suministro seguro de alimentos para la infancia, hacer que los sistemas de alerta temprana de múltiples riesgos sean eficaces para la infancia y que los servicios de los que dependen puedan acceder a ellos, y reforzar la eficiencia de los servicios de agua y saneamiento, así como los sistemas de protección social que respondan a las crisis.
  • Capacitar a los niños, niñas y jóvenes para que participen de manera relevante en la acción climática, invirtiendo en educación, conocimientos y habilidades en materia climática, y reforzando la capacidad de los responsables de la toma de decisiones y los expertos para respetar los derechos de los niños y niñas a que se les escuche, a la libertad de expresión y a participar en las decisiones que afectan a sus vidas.

“Este análisis puede ayudar a los gobiernos y a los responsables de la toma de decisiones a mejorar su planificación e invertir de manera más eficaz en servicios resilientes”, aseguró Russell. “Si tenemos en cuenta a la infancia a la hora de fortalecer los sistemas de salud y educación y mejorar la infraestructura, les estaremos ofreciendo protección frente a los peligros climáticos actuales y contribuiremos a proteger también su futuro”.

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Notas para los editores:

Para comprender mejor la posible gravedad y frecuencia de las amenazas climáticas a lo largo de la vida de un niño o niña, la metodología emplea un modelo probabilístico basado en un periodo de retorno de 100 años. Este enfoque registra los fenómenos climáticos extremos con mayor probabilidad de ocurrir en un año determinado, y subraya los peligros más significativos a los que está expuesta la infancia.

El Informe sobre el Riesgo Climático de la Infancia 2026 analiza la exposición de la infancia a ocho peligros climáticos: inundaciones costeras, sequías, calor extremo, olas de calor, inundaciones fluviales, tormentas de arena y polvo y tormentas tropicales, así como dos peligros que están condicionados por el clima, como la contaminación atmosférica y las enfermedades transmitidas por vectores. Al mismo tiempo, toma en consideración las vulnerabilidades propias de la infancia en siete ámbitos: agua, saneamiento e higiene; nutrición; protección; salud; educación; pobreza; y supervivencia infantil. 

El presente informe incluye modelos y datos actualizados que abarcan una gama más amplia de peligros y vulnerabilidades en comparación con el informe de UNICEF La crisis climática es una crisis de los derechos de la infancia, publicado en 2021. El análisis ahora engloba la mayoría de los países y territorios, incluidos los pequeños Estados insulares en desarrollo, y emplea un enfoque multirriesgo a nivel de píxel, que ofrece datos de mayor resolución en una malla cuadriculada. Los datos sobre los peligros están disponibles para zonas de tan solo 100 kilómetros cuadrados en cada país, y algunos se han cartografiado con una resolución de 100 metros.

*Los países en desarrollo sin litoral (PDSL) son estados en desarrollo que carecen de acceso territorial al mar. A menudo, el desarrollo de los PDSL está limitado por el hecho de que se encuentran aislados de los mercados mundiales y por los elevados costes comerciales que tienen que afrontar.

*Fragilidad: Según la OCDE, es la combinación de la exposición al riesgo y la resiliencia limitada de un Estado, un sistema o una comunidad para gestionar, absorber o mitigar dicho riesgo. En este informe, los países clasificados como extremadamente frágiles o altamente frágiles se agrupan y se denominan “frágiles”.

* Los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) son un grupo diferenciado de países que se caracterizan por su pequeño tamaño y su ubicación geográfica remota en islas. Las vulnerabilidades específicas de los PEID incluyen su pequeño tamaño, su lejanía, su limitada base de recursos y exportaciones, y su exposición a perturbaciones económicas externas.

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Iris Bano Romero
UNICEF Nueva York
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Acerca de UNICEF

UNICEF, la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la infancia, trabaja en algunos de los lugares más difíciles para defender los derechos de todos los niños y niñas del mundo, especialmente de los más desfavorecidos. En más de 190 países y territorios, hacemos todo lo necesario para ayudar a los niños y las niñas a sobrevivir, prosperar y desarrollar su potencial. 

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