«Yo trabajo por el amor»

Josefina es una militante convencida de la lucha contra el sida y la discriminación. Su trabajo y testimonio contribuyen de manera significativa a dar esperanza a las personas afectadas en Guinea Ecuatorial

Andreu Abuín
Josefina posa en el patio del consultorio donde atiende a personas que vienen a realizar las pruebas del VIH
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Andreu Abuín

31 Enero 2019

El Hospital Regional de Malabo se encuentra al noreste de la ciudad, cerca del mar. Además del edificio principal, el centro se compone de pequeñas construcciones esparcidas por todo el recinto sanitario. El chófer nos deja a Andrea Djassi, especialista VIH/sida y salud de UNICEF Guinea Ecuatorial, y a mí en la entrada de uno de los edificios secundarios.

El turno de la mañana está por acabar y las salas empiezan a vaciarse. Solo quedan los últimos pacientes que esperan a ser atendidos mientras miran las noticias en la televisión nacional. Preguntamos a una chica de la recepción por Josefina. No hacen falta apellidos. Todo el mundo conoce a Josefina Mbang Asumu Kawan en la ciudad. Desde que fue diagnosticada seropositiva, Josefina ha dedicado su tiempo a la lucha contra esta enfermedad.

«Me quedé en los huesos. Era un fantasma», nos explica Josefina ya en su despacho, donde trabaja como consejera VIH del hospital. Por aquel entonces rondaba los 40 años. Ya había tenido a sus catorce hijos. Acababa de volver de Gabón, donde convivió, por poco tiempo, con su segundo marido. «Los médicos allí no sabían lo que tenía». El virus le infectó a él antes que a ella. Padecía de diarreas muy fuertes. Al año, ella empezó a manifestar los mismos síntomas.

Josefina Mbang charla con Andrea Djassi antes de la entrevista
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Andreu Abuín
Josefina Mbang charla con Andrea Djassi antes de la entrevista

Josefina dijo a su marido que quería volver a su país. Ambos estaban ya muy afectados por la enfermedad. Él le propuso que se llevara a los niños. Que qué harían ellos allí si él fallecía. Esto ocurrió en 2002. Por aquel entonces, muy pocos en Gabón ni en Guinea Ecuatorial habían oído hablar del sida.

«Al llegar a Guinea [Ecuatorial], fui a consultar a los médicos chinos. Me dijeron que tenía una infección, pero no sabían de qué». Josefina siguió empeorando. Pasaba los días entre el hospital y la cama de su casa. Finalmente la llevaron al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, dónde por aquel entonces se realizaban las primeras pruebas serológicas en el país.

No decían que alguien podía vivir con ello. Decían que era la muerte.

Cuando la diagnosticaron, no supo a qué atenerse. Los primeros casos de sida no provocaron más que estigma, miedo y culpabilidad. Aún hoy sigue siendo un tabú pese a las altas tasas de prevalencia que afectan al país. «Era un sinónimo de muerte», recuerda Josefina, «no decían que alguien podía vivir con ello, decían que era la muerte».

El primer tratamiento que tomó Josefina, en 2004, la afectó mucho. «Me cortó casi toda la boca. No podía ni comer. Parecía que me habían cortado con hojas de afeitar. Llegué a pesar catorce kilos. Estaba a doce de defensas». La enfermedad era evidente y con ella llegó la estigmatización. La lucha contra la discriminación se ha convertido en uno de los pilares de su lucha. «Además de la enfermedad, hay que aprender a soportar la mirada del otro. El qué dirán. Es demasiado».

Finalmente, los médicos consiguieron dar con un tratamiento eficaz para Josefina. Poco a poco se fue recuperando. Se interesó por la enfermedad. Quería saber más. Acudía a todas las sesiones de información. Empezó a ofrecerse para ayudar a otras personas que estaban pasando por lo que ella ya había pasado.

En 2005, su doctor le propuso que fuera consejera en el hospital. Le dijo que su experiencia, fortaleza y testimonio podían servir de ayuda a otras personas afectadas. Josefina aceptó y desde entonces acude cada mañana al pequeño despacho donde recibe a quienes vienen a hacerse las pruebas del VIH/sida.

Josefina Mbang junto con Andrea Djassi ante la banderola de la campaña contra el sida de este año
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Andreu Abuín
Josefina Mbang junto con Andrea Djassi ante la banderola de la campaña contra el sida de este año

Fue ese mismo año cuando Felipe Esono Krohnert, Oficial de Comunicación de UNICEF, acudió al hospital para reunirse con Josefina y animarla a dar una charla sobre el virus en un seminario de capacitación de alumnos para educadores del Instituto Rey Malabo. Josefina aceptó el reto convirtiéndose en la primera mujer seropositiva que hacía testimonio público en el país.

«Cuando hizo su presentación, los niños la escuchaban con la boca abierta», recuerda Felipe. «Consiguió convencerles de que el virus es una realidad —ya que todavía existe un alto porcentaje de personas que no creen en él— y, lo que es más importante, que los niños fueran conscientes de su gravedad y de cómo prevenirlo». Desde entonces, Josefina colabora con UNICEF y con otras organizaciones que luchan contra el VIH/sida en Guinea Ecuatorial.

¿Qué papel voy a hacer, si yo ya tengo mi papel? Yo trabajo por el amor

«A veces, cuando voy a dar una charla, los organizadores me dicen: “Haga su papel”. Y yo les digo: ¿qué papel voy a hacer, si yo ya tengo mi papel? Yo trabajo por el amor. Soy madre de catorce hijos. Cuando yo veo una niñita de 16 años, como ha salido hoy, positiva, esto me duele. Me duele porque esa niñita aún no ha hecho nada. Cuando yo he caído en este hoyo tenía 49 años, pero ¿estas niñitas? ¿Qué será del futuro de Guinea Ecuatorial? Ahí tenemos que unirnos, en 2019, para ver qué podemos hacer».

Josefina Mbang junto al Representante de UNICEF Guinea Ecuatorial, Antero Almeida de Pina, el Oficial de Comunicación, Felipe Esono Kronhnert, y el resto del personal, durante el pequeño homenaje que le brindó la oficina
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Andreu Abuín
Josefina Mbang junto al Representante de UNICEF Guinea Ecuatorial, Antero Almeida de Pina, el Oficial de Comunicación, Felipe Esono Kronhnert, y el resto del personal, durante el pequeño homenaje que le brindó la oficina

El pasado mes de diciembre, todos los miembros de la oficina de UNICEF Guinea Ecuatorial rindieron un pequeño homenaje a Josefina. Durante el tributo, Antero Almeida de Pina, Representante, le regaló una ampliación de una fotografía tomada durante su participación en la campaña de sensibilización entre los jóvenes que se desarrolló en todo el territorio nacional. Un pequeño gesto con el que la oficina de UNICEF trata de expresar su gratitud a Josefina por todo lo que ha hecho por los jóvenes ecuatoguineanos.

Enlace al video en su sitio alojado.
UNICEF/Guinea Ecuatorial/ACIGE
Josefina, un ejemplo de la lucha contra el VIH/sida en Guinea Ecuatorial: «Puedes tomar inundar Guinea Ecuatorial de medicamentos, mientras no asumas la enfermedad, no puedes salir adelante».