Día Mundial de la Infancia 2024

Niños, niñas y adolescentes reflexionan sobre sus derechos y escriben cartas dirigidas a los adultos sobre el futuro que desean.

UNICEF Guinea Ecuatorial
Cosme escribiendo su carta
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Antonia Toichoa Bela
20 Noviembre 2024

Yo, Cosme, me dirijo a todos los adultos del mundo entero.

Me siento preocupado por el problema del cambio climático, la perdida de la biodiversidad, la degradación de la tierra y la escasez del agua. Problemas que ahora están siendo y que deben abordarse urgentemente.

La pobreza y la desigualdad son los dos problemas universales existentes en el mundo.

La falta de acceso a servicios básicos de salud y educación, Violencia contra las mujeres y los niños y el problema del acceso al agua.

Los niños necesitamos un mundo mejor, un mundo en paz.

Un mundo que la gente se apoyan en desarrollar ideas beneficiosas para la humanidad; que tenga afecto a la enseñanza para los niños, la medicina y fomentar el deporte escolar. 

Adriana escribiendo su carta
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Antonia Toichoa Bela

Hola, soy Adriana.

Los niños somos el futuro, la luz y la esperanza de la humanidad, aunque vivamos en u mundo donde se está perdiendo constantemente los valores y con ello los derechos de los niños.

Los niños somos el futuro y el pilar de una sociedad. Porque influimos en muchos aspectos, aunque los adultos no lo sepan.

Los niños somos seres inocentes que solo pedimos amor, cariño y paz. Unos pequeños con corazones grandes. Pedimos unión y empatía, sinceridad y que seamos escuchados en el mundo. 

Formamos parte de la historia, una historia que será plasmada en el recuerdo de un mundo en que no haya guerras, terrorismo, delincuencia juvenil, tráfico de personas, etc.

Atentamente, Adriana 

Leticia redactando su carta
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Antonia Toichoa Bela

Hola papá, soy Leticia,

Papá por favor, necesito tu ayuda para hacer la matrícula escolar.

¿Papá, por qué no vienes a visitarme un día? te extraño mucho. Necesito tus abrazos, tus besos y tus consejos.

¿Papá, como va tu trabajo y tu salud?

Papá, saluda a mis hermanas de mi parte. Os mandos muchos abrazos y que Dios os proteja siempre.

Soy tu querida hija. 

Jeremías escribiendo su carta
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Antonia Toichoa Bela

Hola, señor:

Soy Jeremías, 

 Te escribo para recordarte que ya me puedes comprar los libros y cuadernos para el cuarto curso porque terminare tercero con buenas calificaciones.

Desde que empezó el curso no has dejado de animarme y lo aprecio mucho.

Te prometo estudiar hasta el final y estudiar una carrera superior. Quiero ser útil para mi familia y la sociedad. Espero que me envíes lo que te he pedido lo más pronto posible. 

Saludos a toda tu familia, muchas gracias por todo. 

Un fuerte abrazo.  

Alejandro sujetando su carta
UNICEF Guinea Ecuatorial/Camila Valdivieso

Mi nombre es Alejandro, tengo 13 años, y les hablo desde Malabo, en el barrio de Alcaide. Quiero contarles algo muy importante sobre el maltrato a los niños. A veces, los adultos nos tratan mal, nos gritan y nos pegan, y eso nos hace sentir muy tristes. 

Necesitamos que los adultos nos ayuden para que esto cambie. Quiero pedirles que nos traten con más cariño, que nos escuchen y nos apoyen. Los niños necesitamos crecer en un lugar seguro, donde se nos cuide y se nos quiera. Necesitamos que los adultos nos protejan, que estén a nuestro lado y que nos ayuden a crecer felices. En lugar de maltratarnos, queremos que nos defiendan y nos ayuden a ser mejores personas.

Si ustedes nos cuidan y nos protegen, podremos tener un futuro mejor y seremos más felices. Queremos vivir en un mundo donde se nos valore, se nos respete y podamos sonreír todos los días.

Con amor, 

María Goretti Micaela sujetando su carta
UNICEF/Guinea Ecuatorial/Camila Valdivieso

Queridos adultos del mundo,

Mi nombre es María Goretti Micaela, tengo 14 años y les escribo desde Malabo, Guinea Ecuatorial. Hoy quiero hablarles sobre el futuro. Escuchemos al futuro, a los niños y niñas, a todos los adultos del mundo. Me alegra tener esta oportunidad de escribirles, ya que en nuestro día a día no siempre tenemos estos momentos para expresar nuestros sentimientos y pensamientos. Soy la voz de aquellos niños que no pueden expresarse, ya sea con palabras, música o cualquier otra forma, porque les falta fuerza, inspiración, amor o seguridad en sí mismos. Les pido de todo corazón que escuchen al futuro, a los niños que somos el futuro, que respeten nuestros derechos y nos ayuden a cumplir nuestros sueños, guiándonos por el buen camino.

Me hicieron una pregunta que decía: ¿qué deseo para el futuro de los niños, niñas y adolescentes? Piensen ustedes, en un mundo donde los niños y adolescentes sean escuchados por ustedes, los adultos, ¿no sería un mundo mejor? Nosotros tenemos muchas inquietudes y necesitamos personas que nos den esas respuestas. Yo deseo que nuestro futuro sea un camino fácil y alegre, que tengamos más metas, oportunidades de trabajo y viajes, una mentalidad abierta, y la oportunidad de aprender sobre el compromiso sin sentirnos abrumados.

Los niños son un regalo precioso que debe ser cuidado como el mayor tesoro de la humanidad, porque de esta generación dependen grandes cambios. Ustedes, los adultos, son los responsables de sembrar en nosotros las semillas apropiadas de amor, respeto, educación, tolerancia y demás valores. Los niños no solo somos el futuro, también somos el presente del mundo.

Atentamente, la voz de los niños,