Cuidar la salud mental desde la infancia: una prioridad para el presente y el futuro.
UNICEF conmemoró el Día Mundial de la Salud Mental con una gira en diferentes comunidades del país junto a la organización de Payasos Sin Fronteras USA, llevando espacios de juego y de expresión a más de 1500 niñas, niños, adolescentes y sus ciudadores.
10 de octubre de 2025. San Salvador. El Salvador. Cada 10 de octubre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de cuidar el bienestar emocional de todas las personas, sin importar su edad o entorno. Y este año UNICEF celebra la semana de la Salud Mental, denominada “La sonrisa es la clave para una mente sana”.
UNICEF en alianza con la organización de Payasos Sin Fronteras USA realizaron una gira en diferentes comunidades del país, en la que se llevó a más de 1500 niñas, niños, adolescentes y sus familias a espacios de juego, de expresión y aprendizaje.
Además, en esta gira las niñas, niños y adolescentes han tenido la oportunidad de aprender acerca de las emociones y de cómo pueden expresarlas a través de una dinámica de arteterapia.
Para el equipo de Payasos Sin Fronteras tener la oportunidad de llevar risas a niñas, niños y adolescentes de diferentes comunidades representa muy bien el objetivo de la organización, - cuando hacemos reír al público estamos trabajando la resiliencia, porque mientras disfrutan de nuestra presentación pueden despejar su mente de momentos difíciles. Además, es un espacio donde se invita a los participantes a jugar, desarrollar su creatividad y su imaginación, aspectos importantes que ayudan a mantener una buena salud mental - comentaron.
En El Salvador, este llamado cobra especial relevancia en un contexto donde muchas niñas, niños y adolescentes enfrentan situaciones de pobreza o vulnerabilidad en sus hogares o escuelas, factores que impactan directamente su salud mental y su capacidad para desarrollarse plenamente.
En el Día Mundial de la Salud Mental, UNICEF hace un llamado a fortalecer la prevención y la atención temprana del bienestar emocional de niñas, niños, adolescentes y sus cuidadores, reconociendo que la salud mental es un pilar esencial para su desarrollo, aprendizaje y convivencia. La salud mental infantil y adolescente no se limita a la ausencia de trastornos, sino que abarca la posibilidad de que cada niña, niño y joven pueda reconocer, expresar y manejar sus emociones, mantener relaciones saludables y participar activamente en su comunidad. Sin embargo, para que eso sea posible, es fundamental que también se cuide la salud emocional de las madres, padres, docentes y cuidadores que acompañan su crecimiento.
La representante de UNICEF en El Salvador, Victoria Colamarco, hace un llamado a las instituciones nacionales y a la cooperación para que se acerquen a las comunidades para consultar cómo podemos atender mejor y de manera más especializada a los niños y niñas adolescentes y cómo podemos vencer ese estigma sobre las afectaciones en la salud mental.
Prevenir es cuidar
La prevención en salud mental comienza desde los primeros años de vida. Crear entornos seguros, promover el juego, fortalecer los vínculos familiares y brindar acompañamiento emocional son pasos clave para evitar que las experiencias adversas en la infancia se conviertan en problemas crónicos en la adolescencia o adultez.
UNICEF, junto con instituciones del Estado, organizaciones sociales y comunidades, impulsa diversas acciones para promover el bienestar psicosocial. A través de espacios seguros, programas escolares, capacitaciones a docentes y acompañamiento a familias, se busca que la salud mental sea parte integral de las políticas públicas y de la vida cotidiana.
En este caso es importante resaltar que dentro de los grupos que se deben atender con especial énfasis se encuentran la niñez con discapacidad. Para Cristina Herrera, Directora del Consejo Nacional para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, “es sumamente importante que la población con discapacidad disfrute en igualdad de condiciones, y en esté sentido UNICEF ha contribuido a que se cumplan los objetivos de trabajo regalándoles la oportunidad a las niñas, niños de que jueguen, se diviertan con un show tan dinámico como el de Payasos Sin Fronteras”, destacó
El papel de los cuidadores
El bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes depende, en gran medida, del estado emocional de quienes los cuidan. Madres, padres, docentes y referentes familiares también necesitan acompañamiento, espacios de desahogo y estrategias para manejar el estrés y la ansiedad. Por ello, UNICEF promueve la creación de redes de apoyo comunitario y la formación en salud mental positiva, con el fin de que los cuidadores se sientan acompañados y preparados para ofrecer contención emocional.
Cristy Cornejo, madre de una niña con discapacidad, considera que es muy importante que estas instituciones se preocupen de incluir a la niñez con discapacidad. “Agradecemos que se nos incluya a nosotros los cuidadores ya que esto nos ayuda a divertirnos y a salir de la rutina, pues nuestros días son mucho más largos, cuidar de un niño con discapacidad muchas veces puede ser duro y hoy por un momento pude desconectarme y disfrutar junto a mi hija”, señaló.
Un compromiso compartido
La salud mental debe entenderse como una responsabilidad colectiva. Familias, escuelas, comunidades, instituciones del Estado y medios de comunicación tienen un papel clave en la creación de una cultura del bienestar emocional. Hablar abiertamente de las emociones, buscar ayuda sin miedo y construir espacios libres de estigma son pasos esenciales para transformar la forma en que la sociedad cuida a sus niños, niñas y jóvenes.