Priorizando la salud mental de las madres: acompañando durante el embarazo y el periodo posnatal

Hablar de la depresión perinatal es clave para visibilizar un problema que afecta tanto a las madres como a sus bebés y sus familias, que se puede prevenir y abordar con un acompañamiento adecuado a las madres.

UNICEF El Salvador
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UNICEF El Salvador/ROD Studio
12 Mayo 2025

11 de mayo de 2025. San Salvador, El Salvador. La maternidad es una etapa profundamente transformadora, marcada por cambios físicos, emocionales y sociales. Sin embargo, este proceso no siempre es tan luminoso como se espera. Muchas mujeres experimentan sentimientos de tristeza, ansiedad o desconexión durante el embarazo o después del parto. Cuando estas emociones se prolongan e interfieren con el bienestar diario, podrían ser señales de depresión perinatal, una condición de salud mental que merece atención urgente y compasiva. 

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¿Qué es la depresión perinatal?

La depresión perinatal engloba tanto la depresión durante el embarazo como la depresión posparto. No se trata de una tristeza pasajera o del cansancio típico de la maternidad, sino de un trastorno del estado de ánimo que puede generar sentimientos persistentes de desesperanza, culpa, irritabilidad, falta de energía, e incluso pensamientos negativos hacia una misma o hacia el bebé principalmente, pero también hacia los otros hijos e hijas en la familia. 

Algunos de los síntomas más frecuentes incluyen: tristeza profunda o sensación de vacío, ansiedad intensa o ataques de pánico, dificultades para dormir o dormir en exceso, problemas para vincularse con el bebé, pensamientos recurrentes de inutilidad o de no ser una buena madre, cambios en el apetito y el peso, fatiga extrema y dificultad para concentrarse. 

La depresión perinatal no solo afecta a las madres. También puede tener consecuencias en el desarrollo emocional, físico y cognitivo del bebé, especialmente si interfiere en el vínculo afectivo temprano. Además, impacta la dinámica familiar y puede aumentar el riesgo de conflictos entre pareja o con otros miembros de la familia. 

Romper el silencio: el primer paso hacia la sanación

Uno de los mayores desafíos que enfrentan las mujeres con depresión perinatal es el estigma. La presión social por ser una “madre perfecta” y la idea de que la maternidad debe ser siempre una experiencia feliz, o que la maternidad es una experiencia que se cree "natural", puede hacer que muchas madres oculten lo que sienten, experimentando culpabilidad y temor a ser juzgadas, o hasta puede darse el caso de sentirse "antinaturales". 

El tratamiento de la depresión perinatal puede incluir apoyo psicológico, terapia individual o grupal, y en algunos casos, medicación. Pero más allá de la atención clínica, el entorno familiar y comunitario juega un rol fundamental en la recuperación. También es clave que los servicios de salud puedan apoyar esta situación para detectar alertas y obtener un diagnóstico más certero de la salud mental de la mujer durante los controles prenatales y posnatales, y que el personal de salud cuente con herramientas de trabajo individual y familiar que incluyan salud mental, con perspectiva de género y orientaciones para la distribución de roles en la familia.  

Romper el silencio, y conversar sobre los sentimientos, las emociones, o reportar si la madre presenta algún signo y síntoma que nos puedan dar la alerta de que algo está pasando con su salud mental, escuchar sin juzgar, sin interrumpir, permite también validar lo que está expresando, y ayuda a liberar la tensión en momentos de crisis. 

Un llamado a la acción, tú puedes ser parte de la solución.

La depresión perinatal es real, frecuente y tratable. Acompañar a las madres en esta etapa no es solo una cuestión de salud, sino un acto de justicia y humanidad. Cada mujer merece vivir su maternidad con dignidad, acompañamiento y acceso a los recursos que necesita para cuidar de sí misma y de su bebé. 

Invertir en la salud mental de las madres es invertir en el futuro de la infancia, de sus familias y de nuestras comunidades. En UNICEF, reafirmamos nuestro compromiso por un entorno más empático, equitativo y saludable para todas las madres salvadoreñas. ¡Sabemos que lo estás haciendo bien mama!