El juego, la comunicación y el afecto son vitales para ayudar a recién nacidos a salir adelante
La implementación del enfoque de Cuidados para el Desarrollo Infantil (CDI) ha demostrado que la comunicación, el afecto, las caricias y el tiempo que las familias dedican a sus bebés hospitalizados ayuda a su recuperación y a su desarrollo
San Salvador, 1 de mayo de 2024. “La primera vez que puse en práctica el enfoque de (CDI) fue con Rafael, un bebé prematuro que llevaba ocho meses ingresado, ya que tuvo retraso del crecimiento durante el embarazo de la madre. Entonces, comencé a estimularlo con los juguetes que forman parte del kit de Cuidado para el Desarrollo Infantil (CDI) y cuando su mamá venía a cuidarlo también se integraba a las actividades. Posteriormente, el niño empezó a ganar peso, a moverse más, en ese momento me di cuenta de que valía la pena el enfoque CDI y que la clave era integrar a la familia”, afirma Carolina de Álvarez, responsable del área de neonatos y unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Bloom.
Agrega que desde que el hospital adoptó la aplicación del enfoque de CDI ha sido sistemática porque ahora los padres, las madres y las personas cuidadoras son quienes aplican este enfoque desde casa como la persona más presentativa en la vida de estos bebes.
“Empezamos a orientar y capacitar a los padres y madres de familia con juguetes que son fáciles de hacer, les explicamos cómo hacerlo y ahora los bebés reciben estimulación tres veces al día. Lo que vi fortalecido fue la integración familiar. Me encantó ver a la mamá y al papá comprometidos con la recuperación de su bebé porque no es solo el médico, la enfermera y la terapeuta, somos todos”, afirma.
La terapeuta ocupacional resalta que cuando no se aplicaba este enfoque era más difícil que un niño o niña que estuviera en Cuidados Intensivos fuera trasladado al área de neonatos porque neurológicamente no estaban preparados. Sostiene que la implementación del enfoque CDI ayudó en gran medida a la mejoría de las y los neonatos, y a sus familias.
“Ahora el niño o la niña se recupera más rápido y su estancia hospitalaria disminuye, no salen con retraso motor grave, sino que leve y con la formación que han recibido los padres y las madres es posible que se recuperen en casa”.
El objetivo, dice, es explicar a los padres, madres y personas cuidadoras la importancia de la estimulación por parte de la familia. Por ejemplo, cómo pueden ayudar a su bebé a succionar tempranamente, así como la relevancia del apego con su cuidador principal y la lactancia materna. La idea es brindar un estímulo multisensorial completo al bebé.
Señala que sería ideal que las capacitaciones en el enfoque continuaran y se expandieran porque el afecto y la estimulación temprana brinda el conocimiento a la familia para que se pueda aplicar de generación en generación. “El niño o niña que ha recibido amor lo puede reproducir”.
Está demostrado que empoderar y fortalecer las habilidades de cuidado para el desarrollo infantil y la crianza ejercido por las familias ha contribuido a mejorar el estado nutricional, el crecimiento y desarrollo de niños y niñas. Por esta razón el apoyo que Kimberly Clark proporciona a los programas de Desarrollo Infantil en El Salvador es valioso e indispensable. Este apoyo ha permitido llegar a más de 400 mil niños, niñas y sus familias a través de intervenciones coordinadas con el Ministerio de Salud y el Despacho de la Primera Dama. También se ha logrado la formación en CDI de 5 mil personas de los sectores de salud, educación, protección, academia y con organizaciones basadas en la fe con el propósito del amplificar el conocimiento y las prácticas de estimulación temprana y crianza respetuosa y afectiva
“El enfoque de Cuidado para el Desarrollo Infantil (CDI) nos ha demostrado que el juego, la comunicación y el afecto es lo principal para ayudar a nuestros niños y niñas a salir adelante”, concluye la terapeuta.
Kimberly Clark Company, a través de un acuerdo de cooperación regional, apoya a UNICEF en El Salvador para que promueva el sano crecimiento de la niñez y sobre todo de las y los recién nacidos para que logren el desarrollo pleno de sus potencialidades, considerando inclusive factores como la prematurez, discapacidad, y otras enfermedades, sin dejar a nadie atrás.
En El Salvador, además, se han fortalecido importantes iniciativas como la Red de Bancos de Leche Humana, para alimentar a niñas y niños en situaciones críticas; también, se ha impulsado la estrategia Canguro, promoviendo el contacto piel a piel y cuidados intensivos a los recién nacidos prematuros.