Un espacio en Tulcán para la inclusión y el empoderamiento de la niñez y adolescencia
Los adolescentes José Luis y Xavier cuentan cómo ha sido su experiencia participando en las actividades del Espacio de Apoyo Integral que desde hace tres años funciona en Tulcán.
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"Caminando entre sol y frío, a veces me duele, pero me levanto y sigo", canta José Luis (15), quien encontró en la música la manera de expresar sus emociones y las experiencias que ha vivido desde que salió de Venezuela en busca de un mejor porvenir, y con el objetivo de ayudar a su familia, especialmente a su mamá.
Hace un año, José Luis viajó solo desde Venezuela. Al igual que él, muchos adolescentes emprenden este arriesgado viaje en el que deben caminar días enteros, dormir en donde les sorprenda la noche, exponerse a temperaturas intensas de frío y calor, y cruzar por trochas irregulares para llegar a su destino. Situaciones que ningún, niño, niña o adolescente debería pasar y mucho menos solo.
Al llegar a Tulcán, José Luis encontró un lugar en el que ha podido sentirse protegido y resguardado después de pasar momentos de angustia e incertidumbre. “Para mí ha sido muy importante participar en los talleres y actividades porque cuando llegas a un nuevo lugar estás solo, no conoces a muchas personas y no hablas con nadie. Viniendo acá he aprendido a convivir, a hablar, a perder el miedo y a socializar”, comenta el joven venezolano.
José Luis habla del Espacio de Apoyo Integral de Tulcán, un lugar implementado por UNICEF con el apoyo de ECHO (Comisión Europea de Ayuda Humanitaria y Protección Civil), el gobierno de Canadá y BPRM (Bureau of Population, Refugees and Migration por sus siglas en inglés) del Gobierno de los Estados Unidos de América, que ha permitido la integración de los adolescentes que están en contexto de movilidad humana en Ecuador.
“He participado en talleres de fotografía, danza y artes visuales. Una de las actividades que más me ha gustado fue la realización de un videoclip para el Día de la Juventud. Tuve la responsabilidad de cantar algunas estrofas. Después de esta experiencia, estoy seguro de que me gustaría ser cantante en el futuro. Bueno me gustaría no, voy a ser cantante”, dice con determinación el adolescente.
Para Alejandra Pérez, psicóloga y facilitadora de HIAS, organización socia de UNICEF que implementa actividades en el EAI, la importancia está en trabajar con los y las adolescentes, para empoderarles y permitir interacciones positivas entre ellos y las comunidades de acogida. “La vida ya es bastante dura afuera para muchos de ellos. Ellos llegan acá después de atravesar caminando todo un país y es bueno mostrarles esta otra cara, donde no siempre van a estar en peligro. Acá pueden encontrar un espacio seguro en el cual pueden compartir”, dice la orientadora.
Cuando José Luis llegó solo a Tulcán su primera necesidad era trabajar para ayudar a su familia. Luego de su participación e integración en los talleres, José Luis también quiere retomar sus estudios y seguir en los talleres de danza y canto. Actualmente recibe acompañamiento y realiza el proceso para entrar nuevamente al colegio.
Hacer amigos también ha sido una de las partes más divertidas de participar en las actividades del EAI. José Luis cuenta que conoció a su mejor amigo, Xavier, en los espacios de fotografía. “Somos muy unidos, lo considero como un hermano. Incluso hoy nos vinimos casi igual vestidos”, dice entre risas.
“Acá puedes ser tú mismo”
Xavier, de 15 años, camina por los corredores del Espacio de Apoyo Integral con apropiación y confianza. Sobresale por su cabello rubio, sus accesorios y su alegría constante. “Acá siento que puedo ser yo mismo. Antes, cuando yo iba a un espacio público, no podía llevar aretes porque la gente me miraba feo, pero acá puedo vestir lo que yo quiera sin que nada ni nadie me juzgue”, menciona.
Este adolescente venezolano ha tenido la dicha de participar en las actividades desde los inicios del EAI hace tres años, incluso es el protagonista de uno de los murales pintados en los patios internos. Su retrato sobresale en la pintura y está acompañado de una adolescente colombiana que también asiste a los talleres. “Representa la unión que no estaba y ahora sí lo está entre todos los que formamos parte de este grupo”, explica.
Xavier asegura que los tres años que lleva en Tulcán se han convertido en los mejores de su vida. “Aquí he conocido nuevos amigos, nuevos lugares que antes no tenía ni idea de que existían. Al principio no tenía mucha esperanza de venir al Espacio de Apoyo Integral, pero a la final sí me gustó y aquí estoy”, dice él.
Antes de participar en las actividades del EAI, Xavier no se sentía seguro de hablar en público, de expresar sus ideas y su forma de ser, pero luego de su paso por los talleres de arte, teatro, danza y artes visuales su confianza en sí mismo aumentó y ahora sueña con convertirse en youtuber, neurocirujano y programador. “Tengo muchos sueños y todos los quiero alcanzar”.
La amistad con José Luis también le ha significado gratos momentos a Xavier. “Lo conocí en el taller de fotografía hace seis meses. Simplemente nos vimos y ya supimos que seríamos amigos. Aunque somos muy diferentes compartimos muchos momentos. Él me ha enseñado de deportes y yo de eso no sabía nada y ahora lo disfruto”, agrega Xavier.
El avance de Xavier también ha sido notable. Según Alejandra, quien facilita los talleres de artes visuales, Xavier era tímido y estaba atravesando una etapa donde los adolescentes están buscando su lugar y reconociendo su identidad. “Él está muy empoderado, no tiene miedo de mostrarse como es. Siempre está con energía, alegre y con buena actitud para participar en todas las actividades”, concluye la facilitadora.
Sobre el Espacio de Apoyo Integral EAI
En el Espacio de Apoyo Integral (EAI), ubicado en la ciudad fronteriza de Tulcán, UNICEF y organizaciones aliadas ofrecen servicios a niños, niñas, adolescentes y familias ecuatorianas y en contexto de movilidad humana, para promover sus derechos, la convivencia pacífica y la integración. Este es un lugar para todos y todas, sin distinción de nacionalidad, etnia, género u otras diferencias.
Aquí, los usuarios del EAI pueden acceden a información que brindan las instituciones públicas y organizaciones no gubernamentales (ONG) sobre derechos, acceso a servicios como educación, salud, documentación legal y procedimientos de solicitud de refugio. También se entregan mensajes de protección para prevenir la trata, el tráfico de personas y la violencia basada en género.
El EAI también cuenta con otros espacios y servicios:
- Identificación de familias que necesitan recibir “Kits Bebé” con pañales, crema antipañalitis, pañitos húmedos y mascarillas.
- Sala de lactancia certificada por la red de lactarios del Ministerio de Salud, donde se fomenta la lactancia a través de charlas y actividades.
- Sala de lectura, articulada con Cruz Roja.
- Jornadas de vacunación.
- Espacio para procesos de restablecimiento del contacto familiar a través de llamadas internacionales.
- Se realizan pruebas PCR para detección del COVID-19 para personas en contexto de movilidad humana.
- Se ofrecen servicios de medios de vida, apoyo psicosocial y orientación legal.
- Talleres culturales.
- Espacio amigable para niños, niñas y adolescentes.
Este proyecto es implementado en alianza con HIAS y el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Tulcán, gracias al apoyo del Buró de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado del Gobierno de los Estados Unidos (BPRM), el Gobierno de Canadá y ECHO.