La desnutrición crónica es un problema que va más allá del hambre

Para resolver esta problemática se requiere atacar sus múltiples causas: falta de agua segura, saneamiento, higiene, controles médicos, vacunas y otros factores.

11 Mayo 2021
La desnutrición crónica es un problema que va más allá del hambre
UNICEF/ECU/2021/Vega

QUITO, MAYO 11 DE 2021. La desnutrición crónica infantil es considerado uno de los principales problemas de salud pública del Ecuador, donde 3 de cada 10 niños menores de 2 años la padecen. El país es el segundo con mayor proporción de América Latina y el Caribe, después de Guatemala.

Un niño con desnutrición crónica tiene una talla inferior a la estándar para su edad, por ejemplo, puede tener 4 años, pero parecer de 2, lo cual dificulta su detección y puede permanecer invisibilizada. Una vez que el retraso en el crecimiento es diagnosticado, no hay marcha atrás. Por eso es clave apuntar a la prevención y comprender la dimensión de la problemática.

Si bien la falta de alimentos adecuados y suficientes para la edad de un niño es uno de los determinantes, existen otras causas, como el agua y el saneamiento, las condiciones de la vivienda y, sobre todo, los controles de salud durante los primeros 1.000 días de vida.

Si un niño consume agua contaminada puede provocarle diarrea o parasitosis. Estas enfermedades le impiden absorber los nutrientes. Si la diarrea se presenta de forma reiterada en los primeros dos años de vida, un niño tiende a desarrollar desnutrición crónica o retraso en talla.

Los primeros 1.000 días en la vida de un niño son una ventana de oportunidad para prevenir la desnutrición crónica infantil. En este tiempo, la mujer embarazada y el bebé deben recibir un paquete de prestaciones de salud para garantizar un desarrollo adecuado.

En el caso de la mujer, es importante que reciba atención en el primer trimestre del embarazo y acuda al menos a cinco controles para garantizar que el embarazo está cursando de manera adecuada. Los chequeos médicos permiten detectar problemas, como por ejemplo la anemia, al tiempo que sirven para brindar consejería oportuna sobre alimentación y lactancia.  

En cuanto al bebé, el paquete de prestaciones debe comenzar con el nacimiento, momento en el que debe ser asistido por un profesional de la salud. Durante el primer año, se recomienda tener al menos seis controles y en su segundo año al menos cuatro. Además, debe tener el paquete de vacunas completo, que incluye obligatoriamente la de neumococo y el rotavirus. Esto le protegerá de las enfermedades respiratorias y diarreicas.

En Ecuador, el 10,8% de los niños menores de 5 años tuvo una enfermedad diarreica siete días antes de ser encuestado, al tiempo que el 34,2% tuvo una infección respiratoria aguda, según la Encuesta de Nutrición y Salud (ENSANUT) 2018. Si los niños no reciben atención adecuada frente a estas enfermedades pueden tornarse graves o letales.

Desde 1993, Ecuador ha llevado adelante alrededor de 12 programas o proyectos relacionados con salud y nutrición, pero la curva en menores de cinco años casi no se ha movido. Entre 2014 y 2018, incluso incrementó de 24,8% a 27,2% en menores de dos años.

El Ecuador debe poner fin a la desnutrición crónica. El país no puede esperar ni un segundo, ni un minuto, ni un día más. El Estado tiene que tomar acciones ya.

Las consecuencias de la desnutrición crónica

Un niño o niña con desnutrición crónica puede tener problemas de aprendizaje en la etapa escolar, sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles, como hipertensión o diabetes en la vida adulta, y dificultades para insertarse en el mercado laboral. 

Además de afectar a las personas que lo padecen, la desnutrición tiene un fuerte impacto en el desarrollo económico y social en los países. En Ecuador, los gastos asociados a la malnutrición —como salud, educación y pérdida de productividad— representan alrededor del 4,3% del producto interno bruto (PIB).

“Al no atender el derecho a la nutrición, el país no solo incumple un compromiso con la niñez sino que está hipotecando su desarrollo a futuro”, afirma Joaquín González-Aleman, representante de UNICEF Ecuador.

Más información:

En las próximas semanas compartiremos notas especializadas sobre la desnutrición crónica con información a profundidad sobre la relación de la desnutrición crónica con el agua, los servicios de salud y el impacto en la economía del país.

Contactos de prensa

Andrea Apolo
Oficial de Comunicación
UNICEF Ecuador
Correo electrónico: aapolo@unicef.org
María Cristina Arboleda
Oficial de Comunicación
UNICEF Ecuador
Correo electrónico: marboleda@unicef.org

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