Salvar el bosque, salvar la vida
Los niños y las niñas de la escuela "Iluminado García", en Niquero, Granma, aprenden a proteger el medio ambiente a través de actividades lúdicas y educativas
En lo profundo del bosque, donde los rayos del sol se filtran entre las hojas y la lluvia refresca la tierra, se alza un escenario inusual: un niño vestido como un campesino se acerca con una mirada desafiante.
—¡Cómo hay insectos! —dice, espantando de su cuerpo los bichos imaginarios—. Acabaré con ellos quemando todo este bosque.
Justo en ese momento, la lluvia, una niña disfrazada con un vestido azul, se le acerca y, con su voz suave, le ruega:
—¡No lo hagas! Si quemas el bosque, los animales no tendrán dónde vivir. Los árboles son como pulmones para la Tierra. Ellos purifican el aire y nos dan oxígeno. Tú también serás afectado.
Cuando la lluvia logra convencer al niño campesino, aparece en escena otro personaje, caracterizado como un leñador. Con una hacha al hombro, asegura que cortará un árbol y luego una palma. La lluvia y el campesino no pierden tiempo, se les acercan y les hablan sobre cómo la destrucción de los bosques afecta al medio ambiente. El leñador reflexiona y decide dejar su hacha a un lado. Entonces todos se miran con complicidad y juntos dicen a coro: "Salvar el bosque es salvar la vida".
Los protagonistas de esta historia son niños y niñas de preescolar de la escuela "Iluminado García", en Niquero, Granma. Estos pequeños han logrado aprender la importancia de preservar y proteger nuestro entorno natural. Con actividades lúdicas y educativas, ellos se han convertido en embajadores del medio ambiente, transmitiendo a sus familias y comunidad la necesidad de cuidar y respetar la naturaleza.
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Estas actividades no son privativas de los más pequeños. En esa institución educativa, alumnos de todos los grados están sensibilizados con el tema y participan en actividades que les permiten conocer y valorar la importancia de cuidar el medio ambiente. Ha sido posible gracias al proyecto "Educación, protagonismo infantil, inclusión educativa y género para la reducción de los multirriesgos de desastres y resiliencia ante el cambio climático, desde las escuelas a las comunidades en Cuba”.
Liderado por el Ministerio de Educación, con el apoyo de UNICEF Cuba y la contribución financiera de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (ECHO), este forma capacidades en docentes, el alumnado y sus familiares en función de la adaptabilidad al cambio climático y en el aprendizaje de cómo ser amigables con el entorno.
A través de juegos, canciones y manualidades, los alumnos aprenden sobre la importancia de reciclar, reutilizar y reducir el uso de recursos naturales. Esta es una de las acciones que más disfruta Isalba Oduardo Pérez, alumna de quinto grado, porque le encanta interpretar obras y disfrazarse. Ella sabe que “el cambio climático se relaciona con el incremento de la temperatura y la ocurrencia creciente e irregular de los fenómenos climáticos y meteorológicos”.
Isalba y otras cinco niñas han preparado una dramatización acerca del cuidado del planeta, usando el tema musical Naturaleza, de la cantautora Lydis Lamorú.
Vestidas con atuendos que recuerdan los elementos naturales, estas alumnas más grandes bailan alrededor de la Tierra y luego explican al resto del aula importantes conceptos relacionados con el tema.
La estudiante Daliena Figueredo Corrales, de quinto grado, explica que “enfrentar el cambio climático significa minimizar sus consecuencias negativas. La protección está en el conocimiento y la preparación anticipada ante estos fenómenos. Por eso, debemos evitar la deforestación, los incendios forestales y la erosión de los suelos, ahorrar el agua y reducir la contaminación, reciclar y no construir cerca del mar”.
Le sigue Mélani Corrales Rodríguez, de sexto grado, quien advierte que el cambio climático puede ser uno de los mayores problemas que la humanidad ha enfrentado por mucho tiempo. “Ante el peligro no hay que alarmarse —dice— sino actuar para evitar consecuencias catastróficas”.
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La escuela primaria "Iluminado García" posee una matrícula de 90 estudiantes y está ubicada en la comunidad Las Coloradas. Esta localidad costera enfrenta varios riesgos debido al cambio climático. La elevación del nivel del mar es una de las principales amenazas, lo que podría resultar en la inundación de áreas costeras y la pérdida de tierras agrícolas.
Además, el aumento de la temperatura y la variabilidad en las precipitaciones pueden afectar negativamente la producción agrícola, uno de los pilares económicos de la región. Los fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes y tormentas tropicales, también podrían volverse más frecuentes e intensos, poniendo en peligro la infraestructura y la vida de los habitantes. Tales desafíos subrayan la necesidad de implementar estrategias de adaptación y mitigación para proteger el municipio y su población.
Estos y otros elementos son dominados a la perfección por el claustro de profesores de la escuela y sus estudiantes. Con el fin de prepararse para enfrentar los diversos riesgos de desastres que existen en el entorno, las niñas y los niños realizan exploraciones en las cercanías de la institución para observar la flora y fauna local, y determinar en la práctica los diferentes multirriesgos.
De ese tipo de actividades han surgido diversas iniciativas. Una de ellas fue la elaboración de un mapa donde están localizados todos estos elementos.
Entre los peligros que tiene identificados el mapa de los multirriesgos se encuentran los incendios forestales, la caída del tendido eléctrico ante fuertes vientos, el ruido, las inundaciones costeras, la pérdida de manglares, la salinización de los suelos y la contaminación de las aguas.
“La alerta temprana es muy importante porque nos ayuda a salvar vidas y proteger los medios existentes frente al impacto de los desastres”, dice Ana Luisa Álvarez Corrales, alumna de tercer grado, después de señalar con el puntero algunos de los multirriesgos.
Y Kareni Verdecia Arias, de quinto grado, cierra la exposición explicando cómo los seres humanos podemos garantizar la supervivencia de nuestra especie: “Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para disminuir el calentamiento global, evitar los incendios forestales y limitar la tala de los bosques, incrementar el reciclaje para reducir las fuentes contaminantes y evitar la erosión de los bosques”.
La labor de la escuela "Iluminado García" se revierte en la formación de capacidades ante los desastres naturales y la conciencia ambiental. Este enfoque integral refleja el compromiso de la institución con la educación holística, formando una ciudadanía más responsable y consciente para enfrentar los desafíos del futuro con creatividad y determinación.