Una vida dedicada a niñas, niños y adolescentes sin amparo familiar

Durante 17 años, Odalis Ramos ha liderado con amor y compromiso un hogar en el que ofrece no solo protección, sino también una nueva oportunidad de vida y futuro

Miguel E. Gómez
Durante 17 años, Odalis Ramos ha liderado con amor y compromiso un hogar en el que ofrece no solo protección, sino también una nueva oportunidad de vida y futuro
Miguel E. Gómez
13 Septiembre 2024

En las montañas de Santiago de Cuba, en el poblado de Boniato, hay un lugar que, más que un hogar, es un refugio de amor y esperanza para niñas, niños y adolescentes sin amparo familiar. Odalis Ramos, su directora desde hace 17 años, ha hecho de este hogar un espacio donde los más vulnerables encuentran la oportunidad de reinventarse y soñar con un futuro mejor.

Odalis llegó a esta institución en 1992, cuando tenía 25 años. Desde entonces, su vida ha estado entrelazada con la del hogar. Empezó como psicopedagoga y, tras años de trabajo y dedicación, fue nombrada directora en 2007. Desde entonces, ha estado al frente de esta casa, que, con su amplio patio y habitaciones, acoge ahora a ocho niñas, niños y adolescentes que reciben allí no solo educación, sino también afecto y estabilidad.

“Yo hago esto porque lo amo”, dice Odalis, quien recorre diariamente 16 kilómetros para llegar al hogar. No importa si hay huracanes, terremotos o pandemias, ella siempre está allí, lista para enfrentar los retos que el día a día le presenta. A sus 60 años, sigue firme en su misión de transformar vidas, un trabajo que considera su mayor pasión y el cual realiza sin descanso ni vacaciones.

Un compromiso que trasciende el trabajo

Odalis ha estado presente en los momentos más difíciles de la historia reciente de Cuba. Desde los embates del huracán Sandy en Santiago de Cuba, en 2012, hasta la pandemia de COVID-19, ella nunca ha abandonado su puesto. En medio de cada crisis, su prioridad siempre ha sido el bienestar de las niñas, niños y adolescentes que habitan en el hogar de Boniato, incluso si eso significa sacrificar tiempo con su propia familia. “Aquí hice mi embarazo, trabajé hasta el último momento. Después, la etapa pequeña de mi hija, combinar esas dos cosas fue difícil”, recuerda.

A pesar de los sacrificios, Odalis no se queja. Sabe que su trabajo tiene un impacto profundo en la vida de las niñas, niños y adolescente que acoge, y eso es lo que la impulsa a seguir adelante. Cada día, su primera y última llamada es al hogar, asegurándose de que todo esté en orden. Incluso fuera del horario de trabajo, su mente y su corazón están con las niñas y niños.

La formación de Odalis Ramos se ha visto enriquecida por diversas capacitaciones ofrecidas por el Ministerio de Educación, con el apoyo de UNICEF Cuba

La formación de Odalis no se limita a su experiencia; su preparación se ha visto enriquecida por diversas capacitaciones ofrecidas por el Ministerio de Educación, con el apoyo de UNICEF Cuba. Gracias a estas oportunidades de aprendizaje, ha adquirido las herramientas necesarias para enfrentar los desafíos diarios y poner siempre por delante el interés superior del niño. 

Una historia inolvidable

Entre las muchas historias que han pasado por el hogar, hay una que Odalis jamás olvidará. Hace unos años, recibió a una adolescente que había perdido a su madre, por causa del VIH/sida y llegó al hogar con graves problemas de conducta. Rechazaba la institución y tenía constantes peleas en la escuela. Su situación era tan compleja que las autoridades querían ingresarla en una escuela de conducta, pero Odalis se opuso.

“Denme un tiempo más para ver si la podemos modificar”, pidió Odalis, convencida de que la adolescente merecía otra oportunidad. Durante meses, trabajó incansablemente con ella, acompañándola en su duelo y buscando reconducir su comportamiento. Con paciencia y dedicación, Odalis se convirtió en la figura materna que la adolescente necesitaba.

Gracias a su esfuerzo, la adolescente no solo mejoró, sino que logró graduarse como parte de la primera promoción del técnico medio en Derecho. Hoy trabaja como secretaria de un departamento del Tribunal Municipal de Santiago de Cuba y mantiene un vínculo cercano con Odalis, a quien le cuenta sobre su vida y logros. “La transformamos en una persona de buenos sentimientos”, recuerda con orgullo y emoción.

UNICEF Cuba apoya proyecto del MINED para fortalecer hogares de niñas, niños y adolescentes sin amparo familiar

Durante el presente ciclo de cooperación 2020-2024 (ampliado hasta 2025), la implementación del proyecto “Fortalecimiento de la estrategia de protección integral en los hogares de niños, niñas y adolescentes sin amparo familiar”, por el Ministerio de Educación, con apoyo de UNICEF Cuba, ha contribuido a mejorar la protección y el bienestar de los niños, niñas y adolescentes sin cuidado parental en Cuba.

Sueños por cumplir

El compromiso de Odalis con los niños del hogar va más allá de lo profesional; es un compromiso de vida. A sus 60 años, está en los preparativos para su jubilación, pero su preocupación por el bienestar de niñas, niños y adolescentes no se detiene. En un futuro, tras su retiro, valora la posibilidad de convertirse en familia de acogida de Reinier, el niño que más tiempo lleva en el hogar. Ahora, por normas establecidas, no puede hacerlo mientras esté en funciones. 

Tras su retiro, a Odalis Ramos le gustaría convertirse en familia de acogida del niño Reinier

“No podemos establecer diferencias con los niños”, dice Odalis, consciente de que su rol como directora debe ser imparcial, pero su anhelo de ofrecer un hogar más allá de las paredes de la institución refleja la profundidad de su compromiso. 

En el hogar de Boniato conviven ahora 8 niñas, niños y adolescentes

El hogar de Boniato no es solo el lugar de trabajo de Odalis; es su vida. Cada niña, niño y adolescente que ha pasado por allí lleva consigo un pedazo de su corazón, y cada historia, por difícil que sea, le reafirma el propósito de su misión: transformar el dolor en esperanza y ofrecer a cada niña, niño y adolescente una oportunidad para construir un futuro mejor.