Un puente visual para pensar la responsabilidad parental
Una exposición fotográfica que conecta a Cuba y Suecia desde la corresponsabilidad, el afecto y los derechos de la infancia.
Criar con amor, corresponsabilidad y respeto a los derechos de niñas, niños y adolescentes es el hilo que une las historias retratadas en la exposición fotográfica “Crianza: familias suecas y cubanas”, inaugurada en el centro Habana Espacios Creativos. Organizada por la Embajada de Suecia en La Habana y UNICEF Cuba, la muestra invita a mirar la vida familiar desde dos geografías distintas y reúne obras de la artista sueca Elin Berge y de la fotógrafa cubana Yailén Ruz, quien ha documentado por años las múltiples formas de ser familia en la Isla.
Durante la apertura de la exposición, la Embajadora de Suecia en Cuba, Anna Craenen, subrayó cómo los cambios normativos y culturales en su país han transformado la vivencia de la parentalidad: “hoy en día, la cultura y las normas en Suecia se han puesto al día con la legislación sobre igualdad de género y la crianza de los hijos. Creo que el hecho de que los padres compartan la responsabilidad en la crianza de los hijos conduce a una responsabilidad conjunta sobre otros aspectos de la vida familiar y del hogar también. Esto a su vez contribuye a una sociedad más igualitaria.”
Craenen celebró la oportunidad de mostrar al público cubano cómo se ejerce la paternidad y la maternidad en su país, y añadió: “Junto con UNICEF, hemos tenido la oportunidad de organizar una gran exposición, con fotografías fantásticas. Espero que esta inspire reflexión y conversación y quizás que más personas desafíen las normas arraigadas de cómo debe ser.”
Dos países, un mismo horizonte: cuidar en igualdad
La exposición, con producción general y dirección artística de Ingrid Lobaina y Amanda Colina y curadoría de Lisbet Enamorado, parte de una premisa compartida por Cuba y Suecia: la responsabilidad parental es esencial para el bienestar de la infancia.
En este sentido, Sunny Guidotti, Representante Adjunta de UNICEF en Cuba, recordó que la muestra se inauguró en una fecha simbólica, el 3 de diciembre, Día Internacional de las Personas con Discapacidad, y destacó la relevancia de fortalecer las competencias familiares para criar desde el respeto: “me gustaría resaltar el trabajo que realizamos en apoyo a la confianza respetuosa, en la acción de apoyar a padres y madres quienes tienen niños y niñas en situación de discapacidad.”
Guidotti enfatizó el valor transformador de los ejemplos que muestra la exposición:
“Quería mencionar el poder de los ejemplos positivos. Por eso la exposición es tan importante. Porque muestra a las familias que están rompiendo estereotipos y abrazándose y cuidándose. Que los padres y las madres tienen responsabilidades comunes y que el cuidado pleno y la educación plena son responsabilidades de la gente.”
Historias que rompen silencios
La sección de la exposición dedicada a Cuba recoge el trabajo de la fotógrafa Yailén Ruz, quien ha acompañado durante años a familias diversas en distintos territorios del país y ha abordado la lactancia como gesto de conexión profunda entre madres, hijas e hijos, y como parte esencial de la vida familiar. Su trabajo se construye desde la convivencia y la inmersión en los hogares, un método que le permite retratar la cotidianidad con autenticidad.
“Yo dije, voy a buscar familias así y a abrir una pequeña ventana desde la fotografía, donde las personas que no saben qué es criar en estas familias, lo sepan a través de mi fotografía”, explica al recordar cómo comenzó a documentar dinámicas de cuidado.
Yailén comparte que su cercanía con las familias fue clave para captar los matices emocionales de la crianza: “porque yo realmente convivía con estas familias. Jugaba con los niños, o sea, almorzábamos juntos, era como ser parte de esa familia también, para captar realmente cómo era esa crianza.”
Entre los seis fotoensayos que presentó en la exposición, dos están dedicados a la lactancia materna, en los que muestra los desafíos de creencias arraigadas sobre la duración y el acompañamiento en este proceso: “estos dos ensayos han roto mitos de que una niña hace dos años todavía puede ser lactada por la madre, que es una profesional de la salud”, resaltó.
Su trabajo, afirmó, busca generar conversación y acercar realidades poco visibilizadas al público:
“hemos construido historias a raíz de fotografías, porque queremos que la fotografía la sientan, la imaginen, y creen su propio mundo y vean a la vez un mundo diferente.”
La mirada sueca: corresponsabilidad, igualdad y un sistema que acompaña
La exposición también recoge la experiencia personal y profesional de la artista sueca Elin Berge, quien compartió un testimonio profundamente humano sobre lo que significa criar desde la igualdad en su país. En su declaración audiovisual, habló de los desafíos, conquistas y aprendizajes que han marcado su camino como madre y artista.
“Siempre he encontrado mucha alegría en mi trabajo y un sentido de propósito y cuando nos convertimos en padres ambos queríamos poder seguir haciendo lo que tanto nos gusta, nuestro trabajo. Diría que era natural para nosotros luchar para la igualdad, compartir las responsabilidades que conlleva ser padre, tanto las emocionales, como las prácticas. Y realmente queríamos apoyarnos mutuamente para poder seguir con nuestro trabajo.”
Berge aseguró sentirse afortunada por haber vivido la maternidad en un entorno donde las políticas públicas favorecen el ejercicio corresponsable de la crianza: “y estoy agradecida de haber sido madre en Suecia, porque el sistema con el permiso parental realmente nos apoyó en nuestro esfuerzo para ser padres equitativos.”
Aunque reconoció que criar en igualdad sigue siendo un reto cultural:
“Y esta tarea, aunque tengamos apoyo, aunque mucha gente esté intentando hacer lo mismo no es una tarea fácil, porque todavía tenemos muchas normas y muchas tradiciones en torno al género y a la crianza. Pero es un hermoso desafío, una hermosa lucha.”
Para la artista, apostar por la igualdad no solo transforma la vida adulta, sino que genera un impacto directo en la infancia: “diría que los verdaderos ganadores cuando la crianza equitativa tiene éxito son los niños y niñas que pueden crecer con ambos padres emocionalmente disponibles y con suerte también contentos porque no tuvieron que renunciar a los sueños que tenían antes de que se convirtieran en padres. Espero de verdad que esta exposición les resulte inspiradora”, concluyó.
Crianza, derechos y corresponsabilidad
La Dra. C. Roxanne Castellanos, psicóloga y coordinadora del proyecto Crianza Respetuosa, ofreció una reflexión sobre lo que revelan estas imágenes en relación con los cambios culturales y jurídicos en ambos países: “El hecho de que, por ejemplo, se ve en primer lugar en todas las fotos el amor o el afecto como núcleo fundamental en lo que es el proyecto de familia”, señaló. Añadió que la exposición también pone en primer plano la corresponsabilidad parental y muestra cómo, aun con diferencias importantes entre ambas sociedades, se ejercitan hoy diversos roles de madre y padre —o de madre y madre, de padre y padre— en la crianza.
Castellanos subrayó la importancia de regular legalmente todas las tipologías familiares para garantizar la protección de cada niño o niña: “lo que ya existe en una sociedad tiene que regularse en ley justamente para que toda la población pueda tener la protección jurídica que requiere el hecho de formar parte de una tipología familiar.”
Arte que educa, arte que acompaña
Para Lisbet Enamorado, curadora de la exposición, uno de los aspectos más significativos del diálogo visual entre Cuba y Suecia es la manera en que ambas fotógrafas captan la sensibilidad emocional que sostiene la crianza. Más allá de las diferencias culturales, encuentra un hilo común: la centralidad del afecto en la vida familiar.
“Me llamó la atención como a pesar de las distancias, como hay un factor que conecta, que es la sensibilidad emocional”, señala al reflexionar sobre el proceso curatorial.
Enamorado destaca también la profundidad del trabajo de campo realizado por las artistas, quienes convivieron con los núcleos familiares representados para comprender de cerca su día a día. Para la curadora, la muestra actúa como una invitación a pensar en la importancia de generar ambientes afectivos, estables y emocionalmente seguros para niñas y niños:
“me parece que es una exposición inspiradora”, aseveró.
Un cierre artístico para celebrar la crianza
La inauguración de la exposición incluyó también el estreno del videoclip “Papá astronauta”, del cantautor Abel Geronés, quien interpretó además otras canciones de su autoría acompañado por el violinista Christopher Simpson. Su presentación aportó una dimensión musical que celebró la ternura, la presencia y la paternidad sensible, reforzando los temas centrales de la muestra.
Un llamado a mirar, conversar y transformar
“Crianza: familias suecas y cubanas” no es solo una exposición fotográfica; también es un espacio para pensar cómo acompañamos a nuestras niñas y niños, desde la ternura y la justicia, cómo distribuimos los cuidados y construimos sociedades más igualitarias.
Más que un punto de llegada, la muestra abre un camino. En enero retomará su recorrido por otros destinos del país para encontrarse con nuevas comunidades y más familias cubanas, y seguir propiciando diálogos sobre corresponsabilidad, igualdad y el derecho de niñas y niños a crecer en entornos afectivos, seguros y respetuosos.