Criar con amor: lactancia materna y corresponsabilidad

Este segundo domingo de mayo, Erica celebra su primer Día de las Madres, lactando a su hijo Matteo, de siete meses. Ella y su pareja, Juan, saben que esta etapa es clave para nutrir el cuerpo y el alma de su bebé

Yailén Ruz Velázquez
La familia está completa cuando su papá Juan llega de trabajar.
Yailén Ruz Velázquez
08 Mayo 2025

En una casa de La Habana, el corazón de la vida familiar late diferente desde la llegada de  Matteo. Aunque aún pequeño, ya ha transformado el hogar en un espacio de juegos, risas y aprendizaje compartido. Cada rincón, desde la sala hasta la cocina, ha sido tomado por este “remolino en miniatura” que se abre paso en la vida de sus padres, Erica y Juan, una joven pareja de 19 y 20 años, respectivamente. 

Matteo fue un bebé planificado y deseado. Actualmente, tiene 7 meses de vida y es un “remolino en miniatura”. La sala de su casa ha devenido en un gran espacio de juegos.
Yailén Ruz Velázquez Matteo fue un bebé planificado y deseado. Actualmente, tiene 7 meses de vida y es un “remolino en miniatura”. La sala de su casa ha devenido en un gran espacio de juegos.
Durante el día y siempre que Matteo esté despierto, su mamá Erica y su abuela materna (cuando está en casa), le cuidan y juegan mucho con él.
Yailén Ruz Velázquez Durante el día y siempre que Matteo esté despierto, su mamá Erica y su abuela materna (cuando está en casa), le cuidan y juegan mucho con él.

“Matteo fue un bebé planificado y deseado”, cuenta Erica. Y esa decisión, tomada desde el amor consciente, es hoy una historia de entrega cotidiana, donde la maternidad no es una tarea solitaria, sino compartida, guiada por el respeto mutuo, la paciencia y el acompañamiento.

Durante el día, Erica y la abuela materna se encargan de los cuidados principales. La casa se llena de juegos, canciones, abrazos. Y al caer la tarde, cuando Juan regresa del trabajo, la familia se completa. Entonces llega la “merienda de mimos”, ese momento de pura ternura en el que el pequeño Matteo se acomoda entre los brazos de su padre. “Cachete a la carta”, bromean entre risas.

Hay una sesión de mimos paternos. Esta suele ser la merienda de la tarde: “cachete a la carta”.
Yailén Ruz Velázquez Hay una sesión de mimos paternos. Esta suele ser la merienda de la tarde: “cachete a la carta”.
Como parte de la nutrición, ya se le introdujeron los alimentos blandos hace más de un mes.
Yailén Ruz Velázquez Como parte de la nutrición, ya se le introdujeron los alimentos blandos hace más de un mes.

La paternidad también se construye en los pequeños gestos: el baño compartido, la cucharadita de papilla, el paseo en familia por La Habana Vieja, o la compra en el agromercado del barrio.

LactanciaMatteo4
Yailén Ruz Velázquez
LactanciaMatteo7
Yailén Ruz Velázquez

Como pareja joven, Erica y Juan saben que criar no es fácil, pero también han descubierto que es mucho mejor cuando van de la mano el cariño, la corresponsabilidad y el respeto. “A las parejas jóvenes les aconsejo, que si van a tener un bebé, lo atiendan de verdad, que le dediquen tiempo. Se necesita mucha paciencia, dedicación y sacrificio. Todo cambia: la mente, el cuerpo, la relación de pareja. Pero también creces como ser humano”, dice ella. 

En el hogar la responsabilidad del cuidado de Matteo se comparten entre papá y mamá.
Yailén Ruz Velázquez
En el hogar la responsabilidad del cuidado de Matteo se comparten entre papá y mamá.
Yailén Ruz Velázquez En el hogar la responsabilidad del cuidado de Matteo se comparten entre papá y mamá.
LactanciaMatteo10
Yailén Ruz Velázquez

Entre las rutinas de cuidado, la lactancia materna ocupa un lugar central. Aunque Matteo ya comenzó a recibir alimentos blandos, Erica ha elegido continuar amamantando, incluso en los momentos más demandantes. “Hubo días difíciles, como cuando pasaba por los brotes de crecimiento y solo quería estar pegado a la teta. Pero para mí la lactancia es un acto de amor donde se crea un vínculo especial. Además, es el alimento perfecto, con todos los nutrientes que necesita para crecer sano”, reconoce.

Fuera de casa, en cada salida, cada banco del parque o rincón tranquilo de la ciudad, Erica ha encontrado en la lactancia ese “refugio donde ayudas al bebé a sentirse seguro”. No importa el lugar: lo esencial es el contacto, el calor, la conexión.

Ya sea dentro o fuera del hogar, la lactancia siempre es ese “refugio donde ayudas al bebé a sentirse seguro”.
Yailén Ruz Velázquez Ya sea dentro o fuera del hogar, la lactancia siempre es ese “refugio donde ayudas al bebé a sentirse seguro”.
Los padres de Matteo suelen dar salidas y paseos juntos en La Habana Vieja el fin de semana; en las que está incluidas las compras en el agro más cercano.
Yailén Ruz Velázquez Los padres de Matteo suelen dar salidas y paseos juntos en La Habana Vieja el fin de semana; en las que está incluidas las compras en el agro más cercano.

Su experiencia en la Liga de la Leche le ha dado herramientas y confianza, pero también ha reafirmado algo fundamental: amamantar es más fácil cuando no se hace sola. “La lactancia une mucho a la familia. Es un proceso que necesita apoyo, y contar con él es algo que no todas tienen. Yo he tenido la suerte de sentirme acompañada”.

Hoy, mientras Matteo duerme plácido, Erica reflexiona sobre el mundo en el que están criándolo. “Lo más difícil es educar con valores, en una sociedad donde a veces parece que se han perdido. Intentamos hacerlo sin pantallas, con mucho diálogo y amor”.

“Lo más difícil de educar a un bebé en la actualidad es no solo intentar criarlo en un mundo sin pantallas, sino enseñarle los valores que se han perdido en esta sociedad”- refiere Erica mientras observa a Matteo en el “quinto sueño”.
Yailén Ruz Velázquez “Lo más difícil de educar a un bebé en la actualidad es no solo intentar criarlo en un mundo sin pantallas, sino enseñarle los valores que se han perdido en esta sociedad”- refiere Erica mientras observa a Matteo en el “quinto sueño”.