“Los Yunquecitos”, un espacio de amor y aprendizaje para la primera infancia en Baracoa

UNICEF aboga por seguir fortaleciendo la educación de la primera infancia con proyectos relacionados con casitas infantiles

Miguel E. Gómez
“Los Yunquecitos” es una de las 16 casitas infantiles que, en zonas rurales de Holguín y Guantánamo, fortalecen su implementación e infraestructura, con el acompañamiento de UNICEF y el Ministerio de Educación.
UNICEF/UNI724208/Gómez
14 Enero 2025

En la pintoresca ciudad Baracoa, la primera villa fundada en Cuba, con la impresionante montaña El Yunque siempre a la vista y donde la naturaleza, a veces, puede ser tan implacable como hermosa, se encuentra un lugar que ha transformado la vida de decenas de familias: la casita infantil “Los Yunquecitos”. Ubicada en el centro mixto escolar “Rubén López”, esta casita ha impactado profundamente a la comunidad, al brindar un espacio seguro y acogedor para la primera infancia.

“Los Yunquecitos” se ha convertido en un refugio de afecto y aprendizaje que transforma familias enteras
UNICEF/UNI724210/Gómez

Aurelio Torres Figueroa, director del complejo educativo, recuerda que la idea de abrir la casita infantil lo sorprendió al principio. Su experiencia de 20 años era con educación para adolescentes y no estaba seguro de cómo sería trabajar con niñas y niños de edades iniciales. 

“Poco a poco me fui acercando y comprendí que la casita era de enorme importancia. Llegó el momento en que los niños se soltaban de los brazos de la madre e iban a donde yo estaba y me abrazaban. Hoy día es una alegría inmensa. No quisiera una, sino 3 casitas infantiles aquí, en la institución”, asegura Aurelio.

“Los Yunquecitos” es una de las 16 casitas infantiles que, en zonas rurales de Holguín y Guantánamo, fortalecen su implementación e infraestructura, con el acompañamiento de UNICEF y el Ministerio de Educación.

La historia del gajito: la violencia no enseña

Kenia Rodríguez y René Fernández, madre y padre de Fabio, un niño de 4 años, han visto de cerca el impacto que esta casita ha tenido en la vida de su hijo. “Las “seños” tratan a niñas y niños con amor, cariño. Eso nos da confianza”, asegura René. Para esta joven pareja, la casita infantil les ha permitido continuar con sus responsabilidades laborales, mientras saben que su hijo está en buenas manos.

Como parte del proyecto en curso, las familias reciben formación parental, incluidos materiales de sensibilización, sobre paternidad responsable y crianza respetuosa.
UNICEF/UNI724208/Gómez Como parte del proyecto en curso, las familias reciben formación parental, incluidos materiales de sensibilización, sobre paternidad responsable y crianza respetuosa.

Uno de los momentos más reveladores para René fue cuando las educadoras de la casita le apoyaron con métodos de crianza respetuosa, en una situación que él no sabía manejar adecuadamente. Los primeros días de Fabio durante el proceso de adaptación en la casita no fueron fáciles. El niño no quería quedarse allí y lloraba desconsoladamente, proceso natural cuando un pequeño se adapta a una institución educativa, fuera de los acostumbrados cuidados del hogar y de su familia.

René no tenía toda la paciencia que Fabio necesitaba y recurría a un método que él mismo reconoce como inapropiado. “Le arrancaba un gajito a una mata de guayaba y le decía que, si no se callaba, le iba a dar un gajazo en la pierna”, cuenta René, con la franqueza de quien ha aprendido de sus errores.

Las educadoras intervinieron para enseñarle una nueva forma de abordar el comportamiento de su hijo, desde una paternidad amorosa y responsable. Ellas lo ayudaron a entender que Fabio necesitaba tiempo y cariño para adaptarse. "Me di cuenta de que estaba actuando mal y que la violencia nunca es el camino. Creo que ahora soy mejor papá”, admite. “Hoy, ya no uso el gajito. Mi hijo me da un beso cuando lo dejo en la casita y me dice: papá, nos vemos más tarde. Es maravilloso ", dice René, con un brillo de orgullo en sus ojos.

Gracias a este cambio de enfoque, Fabio ha podido desarrollarse mejor. “Antes llegaba de la casita sin apenas hablar, y ahora canta y cuenta historias. Ha mejorado tanto que hasta tenemos que decirle que hable un poco menos”, bromea Kenia. 

Una vida dedicada a la infancia

Si hay alguien que encarna el espíritu de “Los Yunquecitos”, esa es Rosadeliz Milián Fernández, la educadora principal. Ella ha dedicado más de 40 años de su vida al trabajo con niñas y niños en círculos infantiles y todavía conserva una vitalidad envidiable. La vimos cantar, bailar e interactuar con niñas y niños, siempre con una sonrisa en el rostro.

Dentro de las acciones del proyecto se fortalecen capacidades de las educadoras para implementar una educación inicial en salones multiaños (con niños y niñas de varias edades).
UNICEF/UNI724209/Gómez Dentro de las acciones del proyecto se fortalecen capacidades de las educadoras para implementar una educación inicial en salones multiaños (con niños y niñas de varias edades).

Cuando conoció la apertura de la casita, decidió comenzar a trabajar allí, porque le quedaba más cerca de su hogar y, ahora, confiesa que no se arrepiente del paso que dio, porque siente satisfacción al formar parte de este proyecto tan especial. "Los niños son mi vida", dice con una profunda convicción.

“Ver sus caritas de alegría cada día es lo que más me motiva”, comenta. Las actividades en la casita están cuidadosamente diseñadas para fomentar el desarrollo integral, desde el juego hasta la educación emocional. “Nos levanta el ánimo ver cómo disfrutan y aprenden, incluso en los momentos más complicados”, asevera Rosalid.

Ubicada en el centro mixto escolar “Rubén López”, esta casita ha impactado profundamente a la comunidad, al brindar un espacio seguro y acogedor para la primera infancia.
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Casitas infantiles, un proyecto que transforma vidas

Desde hace más de 15 años, UNICEF ha trabajado para mejorar la educación en la primera infancia en Cuba. Actualmente, acompaña la implementación del programa social comunitario “Educa a tu hijo”, impulsa la estrategia para la creación de casitas infantiles (guarderías institucionales o corporativas) y apoya la rehabilitación de círculos infantiles (centros estatales).

"Los Yunquecitos” forma parte de un proyecto apoyado por UNICEF Cuba
UNICEF/UNI724116/Gómez

En este esfuerzo continuo, UNICEF apuesta por seguir fortaleciendo la educación de la primera infancia con el proyecto "Casitas infantiles. Contribuyendo al desarrollo integral de la primera infancia, la conciliación familiar y la corresponsabilidad en Cuba (2024-2025)", en coordinación con el Ministerio de Educación, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, la Federación de Mujeres Cubanas y gracias al apoyo financiero del Comité Español y la compañía Igalia.

“Los Yunquecitos” forma parte de este proyecto que tiene como objetivo incrementar la cobertura de la atención educativa de la primera infancia por la modalidad institucional en Guantánamo y Holguín, promoviendo la participación de madres, padres y familias en los programas de formación parental sobre métodos positivos de educación y paternidad responsable, dirigidos a superar los estereotipos de género asociados a la crianza.

En 2024, 16 casitas infantiles de ambas provincias, ubicadas en zonas rurales, recibieron equipamiento para garantizar un mejor funcionamiento, así como materiales educativos y didácticos para la educación. Con ello, más de 500 niñas y niños se beneficiaron con espacios de educación de calidad en la primera infancia.

Otro resultado del proyecto fue que más de 1.000 madres, padres, personas cuidadoras y agentes educativas ya cuentan con herramientas para el desarrollo integral de la primera infancia. Además, a través de acciones de sensibilización con sectores claves de los territorios, más de 200 actores locales quedaron capacitados para la apertura e implementación de casitas infantiles en zonas rurales y de difícil acceso.

En octubre de 2024, el huracán Oscar, que permaneció estacionario durante más de 20 horas en la zona de Guantánamo, dejó tras de sí ocho personas fallecidas, así como severas afectaciones en infraestructuras, carreteras y cultivos. Baracoa fue uno de los territorios más golpeados. El impacto no se limitó a lo material; las secuelas psicológicas en niñas, niños, adolescentes y sus familias también fueron significativas.

UNICEF Cuba acompañó a las autoridades en el proceso de recuperación para asegurar el rápido reinicio de actividades educativas en espacios de aprendizajes seguros; reestablecer el acceso a agua segura, condiciones de saneamiento e higiene de las familias, las instituciones escolares y de salud y las comunidades y a rehabilitar y garantizar los servicios esenciales de salud materno-infantil de los territorios afectados.

Infografía sobre el apoyo de UNICEF Cuba a la respuesta a los impactos Oscar, Rafael y los sismos
Desde hace más de 15 años, UNICEF ha trabajado para mejorar la educación en la primera infancia en Cuba
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Para toda la comunidad, “Los Yunquecitos”, dentro de un gran centro escolar, se ha convertido en un refugio de afecto y aprendizaje que transforma familias enteras. Porque, al final del día, como dice René, “lo más lindo de esta casita es cómo las “seños” reciben a los niños con cariño y todo lo que les enseñan”. Y eso es lo que hace de “Los Yunquecitos” un lugar especial.