Tres plantas potabilizadoras llevan agua segura a comunidades afectadas por el huracán Melissa

Las plantas tienen capacidad de producir agua segura para 21.000 personas cada día

Miguel E. Gómez
Tras los desastres naturales, el acceso al agua segura se convierte en la primera línea de defensa sanitaria
Fidel A. Rodríguez
14 Noviembre 2025

Desde los almacenes de la empresa de mantenimiento de obras hidráulicas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), en el Cotorro, partió, días atrás, una rastra con destino al oriente cubano. Sobre ella, una de las plantas potabilizadoras portátiles preposicionadas con apoyo de UNICEF Cuba comenzaba un viaje que marcaría la diferencia para miles de familias afectadas por el huracán Melissa.

Sobre esta rastra salió, rumbo a Granma, una de las plantas potabilizadoras portátiles preposicionadas con apoyo de UNICEF Cuba
Tamara Roselló Reina Sobre esta rastra salió, rumbo a Granma, una de las plantas potabilizadoras portátiles preposicionadas con apoyo de UNICEF Cuba

Las otras dos plantas — igualmente preposicionadas en el país — se incorporaron al operativo desde puntos distintos del territorio, como parte del sistema de preparación nacional para emergencias. Una fue cargada en Villa Clara y otra salió desde Holguín rumbo a Granma.

No era un traslado cualquiera. En sus tanques y sistemas de filtrado viajaba la posibilidad de devolver el acceso al agua segura a Río Cauto y Cauto Cristo, localidades granmenses donde las lluvias intensas del huracán provocaron fortísimas inundaciones que contaminaron pozos, dañaron redes y dejaron a comunidades enteras sin abasto.

La reactivación del suministro de agua potable representa un paso clave para que las familias recuperen estabilidad y confianza tras la emergencia.
Tamara Roselló Reina La reactivación del suministro de agua potable representa un paso clave para que las familias recuperen estabilidad y confianza tras la emergencia.

Las plantas, en su conjunto, tienen capacidad para producir agua potable para 21.000 personas por día, y su puesta en marcha contribuye a restablecer la confianza de las familias en algo tan básico y vital como el acceso al agua limpia.

Del preposicionamiento a la acción

UNICEF Cuba y el INRH han trabajado juntos en fortalecer la preparación del país ante emergencias. Una parte esencial de ese esfuerzo es el preposicionamiento de recursos: equipos, plantas, tanques y suministros que permanecen listos para ser activados cuando un huracán, inundación o sismo interrumpe servicios esenciales. 

Este sistema de preparación forma parte de las acciones anticipatorias apoyadas por el Fondo Central de Emergencias de las Naciones Unidas (CERF), cuyo respaldo financiero permite que estos insumos estén disponibles antes de que ocurra un desastre.

Tras el paso de Melissa, esa red de previsión se convirtió en respuesta inmediata.

En el punto de partida, Fermín Sarduy Quintanilla, director de Relaciones Internacionales y Colaboración del INRH, explica la operación:

“Desde aquí se coordina el movimiento de recursos propios del sistema de recursos hidráulicos y de las donaciones que enviamos hacia las provincias orientales. Esta rastra, con combustible facilitado por UNICEF, traslada una de las plantas de tratamiento de agua potable preposicionadas en Occidente.”

El plan estaba cuidadosamente trazado. Las tres plantas —equipadas con grupos electrógenos propios— estarían en funcionamiento, sin necesidad de conectarse al sistema electroenergético nacional.

Una respuesta que prioriza la salud y la vida

Tras los desastres naturales, el acceso al agua segura se convierte en la primera línea de defensa sanitaria. Las aguas estancadas y la contaminación de las fuentes aumentan el riesgo de brotes de enfermedades diarreicas y otras infecciones, especialmente entre niñas y niños.

Yoel Martínez, Oficial de Agua y Saneamiento de UNICEF en Cuba, lo resume con claridad:

“UNICEF es la agencia líder en temas de agua, saneamiento e higiene dentro del Sistema de Naciones Unidas. En una emergencia, garantizar agua potable es esencial para la salud pública. Nuestro trabajo se centra en atender las necesidades más urgentes de las comunidades y apoyar a las autoridades nacionales en restablecer el servicio con rapidez.”

La estrategia se articula en varios niveles: la instalación de las tres plantas potabilizadoras, la distribución de tanques de gran capacidad y la entrega de kits de higiene a las familias más afectadas.

Antes del huracán, el país ya contaba con 1.300 kits de higiene preposicionados, lo que permitió su rápido envío hacia centros de evacuación en Santiago de Cuba.

Luego arribaron al país 3.372 kits de higiene familiar —con artículos básicos para la limpieza y el cuidado personal— junto a 14 tanques de agua de entre 6 y 10 m³, que beneficiarán a más de 26.000 personas, y 4.400 tanquetas de 10 litros destinadas al uso doméstico.

Una de las plantas potabilizadoras quedó instalada en Río Cauto
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos Una de las plantas potabilizadoras quedó instalada en Río Cauto
Las plantas tienen la capacidad de producir agua segura para 21.000 personas por día
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos

El agua potable vuelve a las comunidades

“Cada paso —desde la preparación hasta la instalación— ha sido coordinado con las autoridades locales y con las comunidades. No se trata solo de poner una planta en marcha, sino de garantizar que su funcionamiento sea sostenible”, explica desde Cauto Cristo Marielys del Toro, Oficial de Emergencia de UNICEF Cuba. La planta ya instalada allí beneficia a 4.000 personas de la cabecera municipal y a otras 4.000 personas de zonas aledañas más periféricas.

Marielys del Toro, Oficial de Emergencias de UNICEF Cuba, compartió con la comunidad de Cauto Cristo, en Granma, donde fue instalada una de las plantas
Fidel A. Rodríguez Marielys del Toro, Oficial de Emergencias de UNICEF Cuba, compartió con la comunidad de Cauto Cristo, en Granma, donde fue instalada una de las plantas

La experiencia de Melissa confirma la importancia de mantener una red de recursos preposicionados en el país. “En una emergencia, cada hora cuenta. Disponer de insumos listos para moverlos hacia las zonas afectadas nos permite reducir los tiempos de respuesta y proteger la salud de las personas desde los primeros días”, asegura del Toro.

En los municipios orientales afectados por el huracán, el sonido de los generadores y el fluir constante del agua marcan el inicio de una nueva etapa. El regreso del servicio no solo mejora las condiciones sanitarias, sino que también devuelve a las familias una sensación de normalidad y esperanza.

Otra de las plantas potabilizadoras ya da servicio en Cauto Cristo
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos Otra de las plantas potabilizadoras ya da servicio en Cauto Cristo
El sonido de los generadores y el fluir constante del agua marcan el inicio de una nueva etapa
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos

Allí donde la emergencia dejó huellas profundas, la colaboración entre instituciones cubanas, comunidades y socios internacionales demuestra que la preparación salva vidas.

Las tres plantas potabilizadoras portátiles —ubicadas en Río Cauto y Cauto Cristo— son una muestra tangible del compromiso por garantizar el derecho de cada niña y cada niño a crecer en entornos saludables y seguros. Porque garantizar agua segura es proteger la salud y la vida de las familias cubanas.