“Nuestra generación es la primera que ha comenzado a vivir las consecuencias de la crisis climática”
En esta conmemoración del 8M conversamos con Emilia Rivera, del proyecto Climáticas de la fundación Tremendas sobre por qué debemos avanzar en equidad de género para un futuro sostenible en que las niñas y adolescentes mujeres sean las protagonistas.
Emilia Rivera tiene 17 años, está cursando cuarto medio en su colegio en Peñaflor y ha levantado la bandera de lucha por la acción climática, contribuyendo desde distintos ámbitos, como acciones de limpieza en su comuna o movilizando a más estudiantes en su colegio.
En esta conmemoración del Día Internacional de la Mujer quisimos conversar con ella sobre cómo las niñas y las adolescentes mujeres, motivadas por derribar las brechas de género, están contribuyendo a un futuro sostenible para todos.
¿Cuál es tu contribución como niña a un futuro sostenible?
Desde que comencé a interesarme por la acción climática he podido contribuir desde distintos espacios, en mi comuna a través de actividades de limpieza y concientización del entorno, también en lo que es la educación ambiental a través del proyecto Climáticas x Tremendas y en mi colegio impulsando la conciencia ambiental como presidenta del Centro de Estudiantes.
¿Crees que el acercamiento a la acción climática es distinto siendo niñas, adolescentes o mujeres?
Sí, principalmente porque siento que los espacios para educarse y tomar acción abiertos para niñas y adolescentes son menos, por lo general esas herramientas no te las entregan los colegios que es el espacio más seguro para aprender que tenemos a esa edad.
Sumado a eso, por lo general son las vivencias personales las que nos llevan a concientizarnos por la protección de nuestro entorno por lo tanto la forma en la que comenzamos a tomar acción a través de nuestros propios medios es distinta.
¿Por qué crees que las niñas y las adolescentes son especialmente sensibles a los temas medioambientales y de crisis climática?
Nuestra generación es la primera que ha comenzado a vivir las consecuencias de la crisis climática por lo que sentimos la responsabilidad de tomar acción para detenerla ya que a nadie más pareciera preocuparle, pero nos preocupa especialmente a nosotras debido que, ante una crisis de cualquier ámbito, siempre nos veremos mucho más afectadas.
Desde que comencé a interesarme por la acción climática he podido contribuir desde distintos espacios, en mi comuna a través de actividades de limpieza y concientización del entorno, también en lo que es la educación ambiental a través del proyecto Climáticas x Tremendas y en mi colegio impulsando la conciencia ambiental como presidenta del Centro de Estudiantes.
¿Conoces alguna iniciativa de sostenibilidad que te haya interesado o impactado más y que esté desarrollado por niñas y/o adolescentes?
Cuando llevamos a cabo la Academia Climáticas, se conformaron grupos entre las alumnas para que desarrollaran un proyecto poniendo en práctica todo lo aprendido. Uno de estos proyectos destacados fue “El Clic del Cambio”, en donde 6 chicas de distintos países querían llevar la educación ambiental a sólo un clic, me impactó mucho que pudieran llegar a formar esa plataforma estando tan lejos unas de otras y que además permitieran democratizar la información a través de redes sociales.
¿Cómo ven las niñas y/o adolescentes la forma en que los adultos están enfrentando el tema?
Con algo de frustración, al ver que se tiene toda la evidencia científica como para alarmarse, pero, aun así, parecen no tomarle el peso, o al ver a las personas que están en alguna posición de poder como para generar un cambio pero por otros intereses, principalmente económicos, no lo hacen. Durante el desarrollo de la COP26 también pudimos observar lo mucho que les costaba a las partes poder llegar a acuerdos, o en lo cotidiano cuando personas adultas me comentan que debería concentrarme en estudiar y el “medioambiente después”, ¿de qué me servirá tener títulos si no tendremos aire para respirar? Sin embargo, también he observado que a pesar de que les cuesta, hay muchas personas que han comenzado a concientizarse, espero que siga así.
¿Crees que la opinión de las niñas y/o adolescentes es tomada en cuenta cuando se opina de soluciones para la crisis climática?
En general no, ya que una de las grandes problemáticas con las que nos enfrentamos al ser niñas o adolescentes es que debemos lidiar con el adultocentrismo y el machismo, ya que se asume que no tenemos suficiente conocimiento como para opinar, se nos subestima a menudo o se invalidan nuestras experiencias, o no se te permite equivocarte ya que así les darías la razón de que no estás a la altura de la discusión. En cambio, en espacios que son dirigidos a niñas y adolescentes, se nos da la seguridad para opinar y aprender mutuamente, por lo mismo bajo esa base trabajamos en Climáticas.
¿Qué crees que debería pasar para que las niñas y/o adolescentes tengan voz y participen en pie de igualdad en la toma de decisiones relacionadas con el cambio climático?
Que nos abran los espacios para poder participar sin sentir que estamos en una posición inferior, como comúnmente se da en este tipo de situaciones, junto con poder observar que nuestras ideas sean consideradas y no se pierdan en algún acta.
¿Qué mensaje darías a las adolescentes como tú que les preocupa el tema pero que aún no han encontrado un espacio para participar y hacer oír su voz?
Que sólo necesitan las ganas de generar un impacto positivo, no importa si tienen poco o ningún conocimiento respecto al tema, en redes sociales pueden encontrar muchas fundaciones y organizaciones para jóvenes que se dedican a compartir información y que les abrirán el espacio para comenzar a ser activistas.
También que no permitan que nadie les diga que sólo están perdiendo el tiempo o que son muy jóvenes como para alzar la voz, lamentablemente nos han puesto muchas barreras, pero todas juntas las iremos derribando.
Nuestra generación es la primera que ha comenzado a vivir las consecuencias de la crisis climática por lo que sentimos la responsabilidad de tomar acción para detenerla ya que a nadie más pareciera preocuparle, pero nos preocupa especialmente a nosotras debido que, ante una crisis de cualquier ámbito, siempre nos veremos mucho más afectadas.