Fortalecimiento y apoyo a la lactancia materna en Isla de Pascua
Desde una isla a más de 4.000 kilómetros del continente, la Municipalidad de Rapa Nui ha logrado sembrar una transformación profunda, que honra la tradición, fortalece la salud de niños y niñas y construye comunidad alrededor de las madres lactantes.
Los primeros días de agosto celebramos la semana de la lactancia materna. La leche materna es un superalimento, por los nutrientes, minerales y vitaminas que contiene. Es el mejor alimento que pueden recibir los y las bebés durante los primero seis meses de vida.
Además de proporcionar a niñas y niños todos los nutrientes y la hidratación necesarios, la lactancia materna tiene beneficios emocionales y psicológicos tanto a bebé como a la madre, y ayuda a las familias a evitar gastos adicionales en fórmulas y biberones. Además, reduce los gastos en consultas médicas y medicamentos al propiciar la mejor salud de los y las bebés. Y es amigable con el medioambiente.
Por eso quisimos conocer un testimonio que florece en medio del Pacífico y conversamos con Isabela Baeza Casal, coordinadora del programa E Tahi Poki E Tahi Tumu, (un árbol, un infante en español), de la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Rapa Nui, asesora de lactancia, doula y fisioterapeuta.
En esta entrevista nos comparte su experiencia en un proyecto que ha transformado la forma en que se vive la maternidad en la isla.
¿Cómo llegaste a Rapa Nui y cuál ha sido tu recorrido profesional en la isla?
Vivo en la isla desde enero de 2015. Comencé trabajando de forma independiente, y en 2022 me invitaron a sumarme a la Dirección de Medio Ambiente para coordinar el programa E Tahi Poki E Tahi Tumu. Este programa entrega un árbol por cada niño o niña nacido en la isla, para ser plantado junto a su placenta, rescatando una tradición polinésica que simboliza el vínculo entre la vida y la tierra.
¿Cómo se integró la lactancia materna a un programa originalmente medioambiental?
Al ver que ya estábamos entrando en contacto con las familias, propuse incorporar educación sobre lactancia y buenas prácticas medioambientales. Yo era la única asesora de lactancia en la isla. Junto a otras madres, formamos un grupo de WhatsApp llamado Red de Crianza en Rapa Nui, que se convirtió en un espacio clave para compartir dudas y experiencias. Así comenzó a resonar con fuerza el tema de la lactancia materna.
La importancia de empoderar a las madres
“Al ver que ya estábamos entrando en contacto con las familias, propuse incorporar educación sobre lactancia y buenas prácticas medioambientales. Yo era la única asesora de lactancia en la isla. Junto a otras madres, formamos un grupo de WhatsApp llamado Red de Crianza en Rapa Nui, que se convirtió en un espacio clave para compartir dudas y experiencias. Así comenzó a resonar con fuerza el tema de la lactancia materna”.
¿Existía una necesidad concreta o fue más bien una inquietud personal?
Era una necesidad real. Las matronas hacen un trabajo enorme, pero son pocas y no siempre pueden cubrir todo. Además, en ese entonces solo había un pediatra en la isla, lo que dificultaba el acceso a distintas miradas sobre la lactancia. Por eso empezamos a organizarnos desde la comunidad, a aprender juntas y a buscar apoyo.
¿Cómo lograron institucionalizar este trabajo comunitario?
En 2023, gracias a fondos del plan de promoción de la salud, logramos dedicar recursos exclusivamente a la lactancia materna. Creamos el sello municipal Tāpao Tea-Tea —o sello blanco en su lengua nativa, por el color de la leche— que reconoce espacios amigos de la lactancia en turismo, empleadores públicos y jardines infantiles. Esto permitió establecer un discurso común y fortalecer el trabajo comunitario.
¿Qué rol juega la cultura rapanui en este proceso?
Con mucho respeto hacia el pueblo rapanui, porque yo no pertenezco al pueblo, este sello refleja su espíritu comunitario. Gracias al apoyo de instituciones como UNICEF y la Comunidad de la Leche, logramos formar a Tiare, la primera consejera de lactancia rapanui. Su presencia ha sido clave, ya que la recepción de una persona local es muy distinta ya que ella nació con la confianza de su comunidad.
¿Qué mensaje te gustaría dejar a otras comunidades que buscan impulsar la lactancia materna?
Es fundamental entender que la lactancia no es solo una forma de alimentar, sino una semilla para la sociedad. En territorios como Rapa Nui, donde la presencialidad es esencial, el apoyo comunitario es vital. Saber que no estamos solas, que hay redes y grupos de apoyo, es lo que nos permite seguir adelante.
¿Qué ha significado para ti este camino?
Ha sido difícil, pero también profundamente gratificante. Ahora existen más consejeras y monitoras comunitarias de lactancia, y el discurso pro lactancia suena con fuerza. Ya no es una mamá sola frente a un profesional de salud. Ahora hay comunidad, hay respaldo, hay educación.
UNICEF Chile ha apoyado este proyecto con información, evidencia y respaldo técnico, materiales informativos para la comunidad y facilitando cupos de asesorías en lactancia para quienes quieran formarse como consejeras.
“El discurso pro lactancia suena con fuerza en la isla. Ya no es una mamá sola frente a un profesional de salud. Ahora hay comunidad, hay respaldo, hay educación”.