Llaves para la autonomía

UNICEF promueve la preparación de los chicos sin cuidados parentales para el ejercicio de su autonomía y el comienzo de la vida adulta

Marcos consiguió trabajo a partir del programa Llaves para la Autonomía.
Notar / UNICEF

Con 18 años, Marcos pasó gran parte de su vida en distintos hogares para chicos sin cuidados parentales en la provincia de Jujuy. Hoy vive solo y trabaja en una empresa local. Éste, su primer trabajo, es mucho más que un empleo: es el primer paso en su camino hacia la independencia, y es, también, el primer caso de un adolescente jujeño que consiguió trabajo con el programa Llaves para la Autonomía, impulsado por Doncel con el apoyo de UNICEF en Jujuy, Tucumán, Chaco, Misiones y Santa Fe.

Hace tres años, Marcos comenzó a participar del proyecto “Llaves para la Autonomía”, que busca impulsar la autonomía y el egreso independiente de chicos y chicas que, como Marcos, viven en hogares y no tienen una familia que los pueda acompañar en esta etapa de la vida. Como parte de la iniciativa, el personal de los hogares recibió capacitaciones y talleres para dar apoyo a los adolescentes que comienzan su camino hacia la vida independiente.

Uno de los desafíos más grandes que Marcos enfrentó fue su inclusión laboral. Lo acompañó Magdalena, la referente socio-laboral del proyecto en Jujuy. Durante más de un año, trabajó con Marcos sobre su plan de egreso: indagó sobre sus intereses, lo apoyó para que continuara sus estudios, lo ayudó a armar su curriculum vitae, lo preparó para las entrevistas laborales y le ofreció asisitir a cursos de formación. Magdalena además trabajó para crear una red local de empresas interesadas en brindar oportunidades laborales y de formación para los chicos y chicas que viven en hogares y están próximos a egresar.

Hace un año, Marcos fue contratado por una empresa jujeña como ayudante de carpintería en el sector de muebles prefabricados. Allí le asignaron un tutor, Ramón, un empleado que asumió el compromiso de explicarle a Marcos las tareas diarias, supervisar su progreso en la escuela, y comunicarse con el hogar cuando fuera necesario.

Las primeras semanas no fueron fáciles, pero con el apoyo de Magdalena, Ramón y el equipo del hogar, Marcos se pudo adaptar. Marcos asume mayores responsabilidades en su trabajo y en su vida: continúa con sus estudios a distancia para finalizar la secundaria y alquiló un departamento y se fue a vivir solo. “Me siento feliz por el avance que tuve y más por trabajar, quiero seguir adelante,” dice Marcos, oriundo de la Puna.

Me siento feliz por el avance que tuve y más por trabajar, quiero seguir adelante,

dice Marcos.

En Argentina hay 9.219 chicos sin cuidados parentales que viven en hogares del Estado. Fueron separados de sus familias generalmente por situaciones de violencia, maltrato y abandono, y necesitan de cuidados alternativos especiales. Al cumplir 18 años – la mayoría de edad – de repente estos jóvenes se encuentran frente al gran desafío de emprender la vida adulta, y es mucho lo que tienen que aprender a hacer: desde cocinar hasta conseguir un trabajo. También estudiar, armar una casa, realizar tareas domésticas, conocer sus derechos. Valerse por sí mismos; todo esto sin el apoyo de una familia. El desafío puede ser abrumador. En muchos casos, al irse del hogar no se sienten listos, tienen miedos e inseguridades.

“Tenés 18 años y tenés que pensar: acá me voy a vivir. Me hago cargo de mi vida. Uno en su casa puede estar un tiempo más. En el hogar, como mucho, hoy en día hasta los 19,” explica Florencia, egresada de un hogar.

UNICEF reconoce la situación de desventaja que enfrentan estos jóvenes y promueve la responsabilidad del Estado para prepararlos y acompañarlos durante la transición del sistema de protección hacia la autonomía de una vida adulta. La autonomía es un derecho que debe promoverse de manera progresiva, no puede darse de un día para el otro. A través del “Llaves para la Autonomía”, se realizan talleres y espacios de participación con adolescentes, capacitaciones a equipos técnicos y operadores de hogares, y se forman redes laborales que brindan oportunidades para la inclusión laboral y educativa de los chicos y chicas sin cuidados parentales. Además, en la Provincia de Buenos Aires, UNICEF apoya la formación del equipo del Programa de Autonomía Joven que tiene el mismo objetivo.

Ángel participo del proyecto y para él, la experiencia fue fundamental. “Me ayudaron a saber mis derechos para el día de mañana,” cuenta. “Me ayudaron lo que es aprender para la vida adulta.”