Una estrategia innovadora para la prevención de la malnutrición
8.800 niñas y niños están en riesgo de padecer desnutrición en el norte de Salta. Allí estamos presentes con soluciones concretas para cuidar su salud y desarrollo.
Todas las niñas y niños tienen derecho a una alimentación adecuada para crecer sanos y desarrollarse plenamente. Sin embargo, en Argentina aún persisten brechas en el acceso a una alimentación adecuada, principalmente en comunidades indígenas que viven en condiciones de vulnerabilidad. Es el caso de poblaciones del noreste de Salta, donde 8.800 chicas y chicos de entre seis meses y dos años se encuentran en riesgo de padecer desnutrición.
La desnutrición y las carencias de nutrientes atentan contra la salud, especialmente durante la primera infancia. Esta condición genera consecuencias a corto y largo plazo en el crecimiento y desarrollo tanto físico como cognitivo y, en los casos más graves, pone en juego la supervivencia. Por eso, junto a la provincia de Salta, desarrollamos una iniciativa innovadora, que se enfoca en la prevención y es esencial para proteger la salud de las chicas y chicos.
Un caso, mil historias
Avelina vive en la Comunidad la Estrella, cerca de la localidad de Santa Victoria Este. Los equipos de salud del hospital de la zona y el agente comunitario detectaron que estaba en riesgo de desnutrición. Desde entonces, acompañan a su mamá, Maira, para que pueda brindarle cada día el día el Suplemento Nutricional Infantil que complementa su alimentación, y aporta los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse adecuadamente.
Este suplemento viene en pequeños sachets que la familia recibe para administrar una vez por día en las comidas de las niñas y niños en riesgo de desnutrición, o también puede comerse solo. El tratamiento se mantiene por al menos seis meses, y les aporta energía, proteína, ácidos grasos esenciales, minerales como calcio, potasio, fósforo y magnesio y nutrientes como vitaminas A y B y hierro.
Un esfuerzo conjunto
Desde el año 2020, en cooperación con el gobierno de Salta y el Ministerio de Salud de la Nación, se desarrolla en la provincia un modelo de abordaje llamado Manejo Comunitario de la Desnutrición Aguda (MCDA) cuya estrategia tiene un enfoque integral que abarca la detección y diagnóstico de la desnutrición a través de evaluaciones médicas y nutricionales de niños y niñas de 0 a 59 meses. En 2025, como complemento de la estrategia, se incorporaron estos suplementos nutricionales para la prevención de la desnutrición en los primeros años de vida, los cuales se administran a niñas y niños de 6 a 18 meses. Estas niñas y niños son detectados por los agentes sanitarios, que fueron previamente capacitados para identificar los casos, suministrar el suplemento nutricional infantil y hacer el seguimiento de cada niña o niño por al menos 6 meses. De esta manera, se previenen complicaciones en la salud de niñas y niños.
“El trabajo empieza con los agentes sanitarios, que pesan y miden a los niños y nos avisan. Desde el hospital les hacemos la evaluación pediátrica y nutricional. Con esta valoración nos aseguramos de que esté en condiciones de recibir el suplemento. Tratamos de que las familias no abandonen las prácticas alimentarias que tienen; por ejemplo, seguimos promoviendo la lactancia materna. El suplemento va agregado para poder cubrir deficiencias de micronutrientes, proteínas y aportes energéticos”, explica Juan Pablo Griso, nutricionista y jefe de Agentes Primarios de la Salud (APS) de Santa Victoria Este.
Actualmente esta iniciativa alcanza a 1.000 chicas y chicos de Salta. Con el apoyo de más personas, podremos ampliar esta estrategia para ningún niño o niña tenga que pasar por una situación que ponga en riesgo su salud y afecte su desarrollo. Por eso, celebramos la solidaridad constante de las personas que contribuyen con su donación mensual. Gracias a ellas, podemos estar allí donde se nos necesita, en cualquier lugar del país.