Una cámara, mil historias: Gonzalo Bell, fotógrafo humanitario
Desde 2006, recorre el mundo retratando historias de infancia y desarrollo humano.
Hasta los 30 años y con una carrera en el mundo corporativo, la fotografía era un mundo ajeno para Gonzalo Bell. Todo cambió en 2005, cuando pidió prestada una cámara analógica a su padre y la llevó a un viaje de trabajo a Machu Pichu, Perú. “Decidí quedarme unos días más por mi cuenta, y naturalmente me incliné por sacar fotos espontáneas, sobre todo de niños” recuerda. A su regreso, decidió comprar una cámara digital.
En ese entonces, Gonzalo trabajaba para en alianzas corporativas para UNICEF Argentina y, durante tres meses, realizó un intercambio en la oficina regional para América y El Caribe con sede en Panamá. Allí, en su tiempo libre, impulsó un proyecto comunitario con niñas y niños de comunidades afrodescendientes en el barrio de San Felipe. Esta experiencia no solo le permitió conectarse con la comunidad, sino también explorar su pasión por la fotografía.
Bell comenzó a viajar por Panamá y ofreció sus fotos a UNICEF, que seleccionó algunas para su calendario institucional. Esta oportunidad marcó un punto de inflexión en su carrera. Finalmente, decidió dedicarse a la fotografía freelance para Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, comenzando con un contrato que lo llevó a trabajar en varios países de la región, como Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana y Cuba.
Así empezó una etapa nueva como fotógrafo profesional. “Fue la época más plena e independiente de mi vida, a pesar de la dificultad de comenzar un trabajo artístico de grande”, afirma. A partir de entonces conoció más de 40 países trabajando como fotógrafo, un recorrido del que habla con orgullo.
Detrás del lente
En las manos de Gonzalo, la cámara se transforma en un instrumento que cuenta historias: las de los millones de chicas y chicos que, en todo el mundo, necesitan del apoyo de organizaciones humanitarias como UNICEF.
En Eswatini, un proyecto de UNICEF impulsa la educación inclusiva y brinda oportunidades a los jóvenes. “Los niños se ríen en todas partes, a menos que ocurra algo terrible. Pero en mi experiencia, los niños en África simplemente se ríen más. Un momento hermoso fue cuando comenzó el 'recreo' y los 5 o 7 niños en silla de ruedas fueron sacados de las aulas por otros chicos. Los 'conductores' de las sillas sonreían y corrían, mientras los niños con discapacidad disfrutaban el paseo”.
“Como fotógrafo, he tenido la suerte de viajar a muchos rincones del planeta, pero Kirguistán es mi lugar preferido. Puedo describir esas montañas con una sola palabra: inhóspitas, tan cerca como podía estar del fin del mundo. Como si al otro lado de esas montañas no pudiera encontrarse nada. Allí, UNICEF estaba implementando una capacitación en reducción del riesgo de desastres (DRR) en escuelas"
“Mientras trabajaba para UNICEF tuve la oportunidad de visitar un hospital en la capital, Port Moresby, en Papúa Nueva Guinea. Allí había muchos niños desnutridos, especialmente menores de cinco años. El niño de la foto estaba desnutrido y un médico le estaba midiendo el brazo para evaluar su crecimiento”, cuenta.
“Esta foto fue tomada en La Chureca, el basural más grande de Centroamérica. Está ubicada en las afueras de Managua, la capital de Nicaragua, y abarca más de 4 millas cuadradas (7 km²). Cada día, mil personas viven y trabajan en la 'Ciudad de la Basura’”.
“Esta foto fue tomada en Jujuy, una provincia del norte de Argentina, durante un viaje en solitario para conocer las condiciones de vida de los pueblos indígenas de mi país".
“Busco fotografías espontáneas que muestren la alegría inherente de los niños, sea cual sea el recóndito lugar donde vivan”, cuenta Gonzalo. Gracias a fotógrafos como él, podemos conocer de primera mano la realidad de millones de chicas y chicos que necesitan de nuestra ayuda humanitaria y del compromiso solidario para tener una infancia plena. Su tarea también nos da la oportunidad de ver cómo, con el apoyo de miles de personas comprometidas como vos, UNICEF llega a todos los lugares para impulsar que se cumplan los derechos de la infancia.