La evaluación como herramienta de mejora de la educación
Lo que no se evalúa, no se conoce, y sin un punto de partida se avanzará, pero de manera incierta en el ámbito de la educación, asegura Nilda Romero, coordinadora de los departamentos Central y Caaguazú del proyecto ¡Vamos a la escuela!
Lo que no se evalúa, no se conoce, y sin un punto de partida se avanzará, pero de manera incierta en el ámbito de la educación, asegura Nilda Romero, coordinadora de los departamentos Central y Caaguazú del proyecto ¡Vamos a la escuela!, quien explica la importancia de las evaluaciones en castellano y matemática, que asegura son algunas de las herramientas concretas que ayudan a diagnosticar la situación de las niñas, niños y adolescentes de diversas instituciones educativas que forman parte de la iniciativa.
Más allá de una evaluación
Para realizar las evaluaciones, Nilda indica que inicialmente se conversa con las familias para que sepan que sus hijos van a hacer ejercicios para conocer el nivel de rendimiento de cada uno y que, con base al resultado de esa evaluación, recibirán cuadernillos correspondientes y apoyo específico.
Apoyo de voluntarios
En la escuela Carlos Antonio López de Areguá, voluntarios, estudiantes del Instituto Nacional de Educación (INAES), apoyan el proceso de aplicación de evaluaciones principalmente para que no implique una sobrecarga de trabajo a los docentes.
“Los docentes toman las pruebas, correcciones y con los voluntarios y auxiliares nos encargamos de la sistematización de cada prueba. Ese resultado nos permite saber quiénes y cuántos niños necesitan estar en los ERA y los materiales que son necesarios”, expresó Nilda.
Círculo de aprendizaje
Un aspecto para destacar es que los mismos docentes van pensando cómo mejorar las estrategias de acompañamiento a los niños y las niñas. De ellos van surgiendo de manera creativa las formas de mejorar.
Para finalizar, Nilda reflexionó acerca de la importancia de escuchar y ver la realidad de cada institución educativa y mantener un buen relacionamiento. “No podemos perder la resiliencia, debemos saber escuchar al docente sobrecargado de actividades y estar a su lado constantemente. Estamos para acompañar los procesos y cuando encontramos debilidades, pensamos juntos cómo fortalecer entre todos”.
Testimonio de docentes
Las evaluaciones son un punto de partida para saber el rumbo que vamos a tomar, y sobre todo saber cuál es la situación en la que llegan los alumnos de la comunidad. En el tercer ciclo existen varias dificultades: tenemos chicos que vienen a la escuela, pero cuyos padres están ausentes; muchos niños que quedan solos en la casa, con padres que tienen que trabajar. Muchas ausencias y carencias son parte de la realidad.
“Es importante porque de esa forma podemos elevar la calidad de educación, repensar el aprendizaje”.
Cómo ERA ayuda a detectar necesidades específicas
“La idea es sobrellevar los desafíos, sobre todo cuando nos encontramos con niños con discapacidades, y como institución no podemos cerrar los ojos, sino estar abiertos. Existen niños con distintas necesidades, pero todos tienen los mismos derechos. La educación es para todos y por ello es clave ir implementando diferentes estrategias. El resultado nos beneficia a todos. Todos nos necesitamos, por ello debemos buscar qué es mejor aplicar para cada niño”.
“En este sentido es importante mencionar que el MEC ofrece un abanico de posibilidades, y los docentes también podemos proponer cómo mejorar creativamente. No hay una sola forma de educar. Estamos con diferentes niveles”.
“El proyecto ¡Vamos a la escuela! está ayudando en cuanto a la parte pedagógica para la capacitación docente porquesabemos que no podemos estar ajenos a la innovación y las notebooks donadas por el proyecto atraen a los niños. Es importante recalcar que con estas nuevas generaciones es indispensable llamar la atención y preparar clases didácticas”, asegura la directora Liz Vera.