Daiver quiere ganar el partido y realizar sus sueños a través de la educación
Entre pases de pelota durante las prácticas, la cercanía y acompañamiento de parte de la escuela fue clave para que se sienta cuidado, valorado, y pueda encontrar nuevamente las ganas de seguir aprendiendo.
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Daiver Benítez tiene 8 años y está en el tercer grado de la Escuela Básica Presbítero Manuel Gamarra, de la ciudad de Itá, departamento de Central. Sus pasatiempos favoritos son jugar al fútbol y pescar peces pequeños en una laguna que está detrás de su casa.
Manuel Romero, director de la escuela, lo conoció en una cancha de fútbol a la que acude diariamente Daiver. Al conversar con él supo que estaba desanimado y faltaba mucho a clases. Indagando al respecto, poco a poco fue dándose cuenta de que Daiver, además de la necesidad de retomar la asistencia regular a la escuela, necesitaba apoyo pedagógico, aspecto fundamental para el logro de sus aprendizajes y prevenir el abandono escolar.
El gancho para su retorno al aula sería el fútbol. Entre pases de pelota durante las prácticas, la cercanía y acompañamiento de parte de la escuela fue clave para que se sienta cuidado, valorado, y pueda encontrar nuevamente las ganas de seguir aprendiendo.
“Un niño que aprende es un niño feliz”, a criterio del director Romero. Desde el proyecto Vamos a la Escuela se buscó el involucramiento de todo el plantel docente y de la comunidad educativa entorno a la escuela para lograr que Daiver no falte más a clases y que esté motivado durante su proceso de aprendizaje. La articulación y las orientaciones brindadas por el equipo técnico permitieron que los vínculos familia-escuela-comunidad salieran fortalecidos.
Fue así como Daiver tuvo la oportunidad de unirse a las clases de castellano y matemáticas llevadas a cabo en los Espacios de Recuperación de los Aprendizajes (ERA), estrategia pedagógica implementada en el marco del proyecto que contribuye a prevenir el abandono escolar.
"Evidentemente, se recuperó a Daiver porque mediante estos espacios y el cariño de su maestra aprendió a sumar, restar, leer, escribir y expresarse mejor. Yo invito a que otros docentes acompañen este proyecto, porque, aunque al principio no es fácil, al final es gratificante ver el avance de los niños", aseguró el director.
Por su parte, Rossana Mendoza, facilitadora social del proyecto ¡Vamos a la escuela!, destacó que la profesora Mercedes Báez encuentra diariamente las maneras más creativas para que Daiver siga aprendiendo. Asimismo, aseguró que “Al llegar a la escuela, pregunta a qué hora inicia su clase de ERA, le gustan las dinámicas y ya logró adaptarse. En ese espacio, encontró no sólo enseñanza, sino también cuidado”, aseguró.
Sobre el proyecto ¡Vamos a la escuela!
Es una iniciativa del MEC, en alianza con UNICEF y Education Above All Foundation, de Catar. A nivel local, Fundación Alda y Global Infancia apoyan la implementación del proyecto por medio de acciones que promueven la identificación, matrícula, permanencia y aprendizaje de niños, niñas y adolescentes en situación de exclusión educativa.
Gracias al proyecto, entre febrero de 2023 y diciembre de 2024, 23.000 niños y niñas de Paraguay recibieron apoyo socio-pedagógico y pudieron acceder a una educación de calidad