Contamos 18: Primera Infancia
Alas para el despegue al desarrollo
Puntos destacados
Los primeros seis años de vida, incluyendo el período de gestación, son críticos. La plasticidad cerebral que marca estos momentos esenciales exige reconocer las relaciones dinámicas que vinculan lo genético, lo biológico, los ambientes socioecológicos y los determinantes sociales del desarrollo. Así, el marco de derechos
para el desarrollo de la primera infancia (DPI) obliga a los Estados a tomar medidas de protección infantil, para lo cual debe considerarse la garantía de la protección social de la familia y el desarrollo integral de toda la sociedad y del medio natural, con base en los principios fundamentales de universalidad, integralidad y el derecho intergeneracional. Desde esta perspectiva de análisis, este boletín ofrece la aplicación de una nueva visión metodológica para la medición de la inversión pública para el desarrollo de la primera infancia (IP-DPI).
Su objetivo es acomodar las perspectivas que ofrece el Marco conceptual para la acción en los determinantes sociales de la salud (OMS, 2010) y el Modelo ambiental total de evaluación del desarrollo infantil temprano (Irwin et al., 2007). Hoy día, el Estado de Guatemala cuenta con una Política pública para el desarrollo integral
de la primera infancia (2010-2020); sin embargo, esta se encuentra desfinanciada y con graves problemas de articulación. Por otra parte, no existe legislación específica para el desarrollo de la primera infancia, ni se ha concretado un sistema de protección integral de la primera infancia, niñez y adolescencia que organice,
coordine y ejecute las garantías establecidas por la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, aprobada desde 2003. Los resultados obtenidos indican que, en promedio, de 2007 a 2014 las inversiones en el DPI, con una visión abarcadora de diversas esferas del desarrollo, fueron solamente del 1.9% del PIB (Q6.1 o
USD0.8 al día por niña/o). No obstante, se estima que, en promedio, en esos mismos años el núcleo de estas inversiones públicas (las más cercanas y con impactos más significativos en el DPI) tan solo llegó al 0.7% del PIB (Q2.4 o USD0.3 al día por niña/o).