¿Cómo me siento?

Cuaderno de trabajo para niñas y niños

¿Cómo me siento?
UNICEF

Puntos destacados

Este cuadernillo de actividades contiene a modo de modelo algunas hojas de trabajo, que pueden ayudar a que los niños y niñas se conecten y reconozcan sus sentimientos y así puedan expresar lo que sienten en situaciones de crisis.

Este material puede ser usado en forma grupal cuando existe una crisis que afecta a un grupo de niños, o bien, en forma individual cuando algún niño o niña es el que está enfrentando una situación crítica.

Contar lo que les sucede en situaciones difíciles tiene un efecto liberador para los niños, puesto que se experimenta un alivio cuando las emociones son expresadas y compartidas con otros. El sentir que las penas se comparten, de algún modo disminuye la pena. De hecho, se ha dicho con razón que una pena compartida es la mitad de la pena.

Muchas veces los adultos a cargo de los niños no hablan de los temas que son conflictivos, difíciles o dolorosos, pensando que será más fácil que ellos los olviden, lo que constituye un error ya que los niños los siguen “rumiando a solas”. En efecto, bajo tales circunstancias los niños viven sus penas y preocupaciones sin apoyo y enfrentan sus dificultades sin que nadie los contenga emocionalmente. Esto sin duda aumenta el estrés que ya de por sí implica el evento crítico, ya que sentirse solo en medio de una crisis implica quedar aún más vulnerable y desprotegido.

El hecho de poder construir una historia con un sentido, el sentir que se los acompaña en sus miedos, en sus penas y en lo que sienten es habitualmente un elemento muy fortalecedor para los niños y niñas que están viviendo situaciones difíciles y dolorosas.

El compartir las situaciones y las emociones con otros, por ejemplo con sus compañeros o con sus tías, los ayudará a percibir que sus emociones son algo normal o esperada para la situación que les toca vivir. Este proceso de normalización de las emociones tiene un efecto tranquilizador para ellos.

Por otro lado, el relatar y compartir las experiencias críticas servirá para que los niños y las niñas desarrollen una actitud empática con los sentimientos de sus compañeros y aprendan un vocabulario emocional que les permitirá ponerle nombre a lo que estén sintiendo.

Al principio, es aconsejable comenzar con actividades que faciliten el reconocimiento de las diferentes emociones, sin que el niño o niña necesariamente se conecte aún con la crisis que enfrenta. En situaciones en que los niños se muestran reticentes a expresar lo ocurrido, puede ser suficiente permitirles proyectar sus sentimientos en los dibujos que aparecen en este cuaderno. Otras veces, en cambio, es aconsejable permitir de inmediato la expresión de lo que los niños sienten frente a la crisis, sin bloquear las emociones que habitualmente se dan en estas situaciones.

Esto es especialmente cierto cuando los niños y niñas comienzan a abrir espontáneamente los temas difíciles o cuando se trata de un evento crítico colectivo reciente como es una inundación, un terremoto, u otras. El adulto debe adecuar sus propuestas y sus intervenciones a los sentimientos que los niños vayan presentando.

¿Cómo me siento?
Autor
Neva Milicic y María José Martínez
Fecha de publicación
Idiomas
Español
Número ISBN
978-92-806-4523-1

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