Hambre por saber

Educación secundaria

Francisco Javier Figueroa
Mirna Ixcanil de 24 años estudiando en su hogar
UNICEF/GUA2016/Francisco Javier Figueroa
11 Noviembre 2016

Mirna Ixcanil tiene 24 años, es una joven indígena de la etnia Achí; vive en una aldea remota de aproximadamente 20 familias. Su caso es excepcional, porque es distinto a la realidad de las adolescentes y jóvenes indígenas del país: ella logró completar la educación secundaria y llegó a la universidad.

El promedio de escolaridad en las comunidades rurales de Guatemala es de sólo 3.3 años. Las niñas y adolescentes indígenas son las más afectadas por la discriminación, la pobreza y la falta de oferta educativa pública. De 10 niñas indígenas, sólo 6 terminan la educación primaria, 2 la secundaria y 1 accede a la universidad. A muchas de ellas se les priva de educación por ser mujer y debido a la distorsión de ciertas normas sociales y culturales que las empujan a unirse o casarse tempranamente y tener hijos, abandonando prematuramente y para siempre los estudios.

A pesar de la enorme presión cultural y social, Ixcanil decidió no casarse tempranamente ni tener familia todavía porque su prioridad es estudiar y superarse, lo que tiene claro desde que era una niña. Sus padres siempre la apoyaron y la estimularon para que continuara aprendiendo. 

Actualmente es maestra en una escuela de su comunidad y estudia el sábado en la universidad la Licenciatura en Pedagogía. Para poder asistir a la universidad, Mirna debe caminar media hora por los cerros y luego hacer un recorrido de dos horas en bus. Cuando termine la carrera, desea realizar un post grado y posteriormente una maestría.

Mirna de perfil en su hogar
UNICEF/GUA2016/Francisco Javier Figueroa

Ixcanil se siente orgullosa de su cultura y le gusta vivir en la comunidad donde nació. Comparte la casa con su papá, dos hermanos y sobrinos. Todos ayudan en las labores domésticas, limpiando, cocinando, preocupándose de los niños más pequeños y realizando actividades familiares. Cada noche, al terminar este ajetreo, cuando las tareas hogareñas han finalizado, Mirna toma los libros y estudia, a veces cansada y con sueño, pero siempre feliz.

UNICEF promueve la educación completa, de calidad y con pertinencia cultural de todas las niñas, niños y adolescentes. UNICEF aboga por una mayor inversión en educación, especialmente para las niñas y adolescentes indígenas e impulsa alternativas educativas incluyentes. UNICEF y sus aliados también empoderan a las mujeres para que contribuyan a promover la permanencia y el éxito educativo de las niñas y las adolescentes. 

Ixcanil ha tenido que trabajar contra la corriente. Sus opiniones y decisiones a veces no son bien vistas por la comunidad. Algunas personas, principalmente mujeres, se preguntan por qué no ha formado su familia y hacen comentarios.

fuego donde cocinan los alimentos
UNICEF/GUA2016/Francisco Javier Figueroa

Según ella, muchas de estas opiniones tienen un trasfondo social y cultural: la mayoría de las mujeres de su edad se casaron o unieron pronto y tienen varios hijos; están dedicadas al hogar y la familia, y tienen pocas posibilidades de un desarrollo personal, de estudiar o trabajar fuera del hogar. 

Ixcanil considera que las críticas son parte de una cultura tradicional. Es difícil romper las ataduras y asumir la libertad que cada individuo posee en la elección de su estilo de vida y la persecución de sus sueños.

Ixcanil desea seguir trabajando por su comunidad y principalmente por las mujeres, para que ellas comprendan que es suyo el poder de decidir sobre su cuerpo y el tipo de vida que desean. También quiere transmitirles que estudiar es importante porque abre puertas y permite ver otras posibilidades. Cree que mantener las tradiciones y valores culturales es importante, así como promover la libertad de cada individuo.

Ixcanil tiene muchos sueños por cumplir. Desea continuar estudiando y aspira a ocupar algún cargo en la vida pública para poder ayudar a la gente más necesitada, primordialmente a las mujeres. Opina que lo más importante que una persona puede hacer es trazarse metas y trabajar por hacerlas realidad. Este pensamiento y la energía de quien tiene sus objetivos claros motivan a Ixcanil a seguir adelante con sus sueños. 

Cada vez que se le da a una niña y una adolescente la oportunidad de estudiar, hay esperanza.