Cuando llegó el COVID-19 yo no tenía acceso a un teléfono ni internet y dejé de estudiar
Abordando la crisis educativa
Alta Verapaz, junio 2022. Cuando educamos a una niña, niño o adolescente, no solamente le proporcionamos las herramientas y el conocimiento para tomar sus propias decisiones y configurar su propio futuro, sino también contribuimos a aumentar el nivel de vida de su familia y el de su comunidad. Sin embargo, no todos los niños o adolescentes tienen la oportunidad de acceder a la educación, culminar sus estudios y alcanzar su pleno potencial.
En Guatemala existen alrededor de 4 millones de adolescentes y jovenes que han abandonado sus estudios o se encuentran fuera del sistema educativo, principalmente debido a la pobreza, la distancia de la escuela secundaria o por razones de género.
Sergio Rax, de 19 años vive en la Cooperativa de Chirripec, Alta Verapaz y abandonó sus estudios debido a la pandemia del COVID-19 y la incompatibilidad de horarios entre sus estudios y sus compromisos laborales. ¨Cuando llegó el coronavirus mis compañeros empezaron a recibir clases virtuales, pero yo no tenía acceso a un teléfono ni internet y dejé de estudiar¨, comenta Sergio.
¨Un día en una reunión de la cooperativa nos informaron del programa CEEX (Centros de Educación Extraescolar) y de la importancia de seguir con los estudios para conseguir un mejor trabajo. Así que me inscribí¨, añade Sergio.
UNICEF, gracias al financiamiento de ECHO, apoya al Ministerio de Educación para ampliar la cobertura de los CEEX. En Alta Verapaz UNICEF apoya 28 centros donde más de 1,200 adolescentes y jovenes tienen la oportunidad de seguir estudiando.
Los tutores de los CEEX buscan adaptarse a la disponibilidad de tiempo de los estudiantes y cumplir con la modalidad de aprendizaje flexible.
“Así como el caso de Sergio, me he encontrado con muchos casos, adolescentes que no pueden continuar estudiando por la situación económica en su hogar y compromisos laborales, así que buscamos adaptarnos a su disponibilidad de horario para poder acompañarlos en sus estudios. Apoyar a la sociedad a través de la educación es de las mejores cosas que podemos hacer.” Dijo Marlin Corona de 23 años, Tutora del CEEX.
El programa también incluye tutorías mediante visitas domiciliares. De este modo, se apoya a que culminen sus estudios en un período que se acomoda a sus necesidades, lo que les permitirá encontrar un mejor empleo y tener mejores oportunidades en la vida. En promedio, cada año adicional de educación que recibe una niña o niño aumenta su remuneración de adulto en un 10%.
¨Trabajo como asistente de electricista y como ayudante de albañil. Así que le hablamos a la tutora y ahora recibimos las clases el día domingo, y si por alguna razón no puedo asistir el Centro de Educación Extraescolar, la tutora viene a mi casa y trae material escrito para que pueda leer y no retrasarme en mis materias. ¨ explicó Sergio. ¨Tengo una hija de 6 meses y mi esposa. Eso fue lo que me motivo a seguir estudiando. Tengo muchos sueños. Sueño con ser ingeniero o arquitecto para un día poder tener una casa propio¨ añade.