Guerra en Ucrania: Apoyando a los niños y familias

La guerra ha sido devastadora para la infancia. UNICEF y sus aliados están sobre el terreno apoyando a quienes lo necesitan

Ucrania. Un niño sentado afuera de un refugio.
UNICEF/UNI655464/Filippov

Cuatro años después de la escalada de la guerra en Ucrania, los continuos ataques siguen cobrando un precio devastador en los niños y sus familias. Millones de niños y niñas viven con miedo constante, soportando hostilidades incesantes, desplazamientos prolongados y una grave escasez de recursos esenciales como agua potable, electricidad y otros artículos de primera necesidad.

Para muchos niños y niñas, dentro y fuera del país, la guerra ha acabado con cuatro años de escolarización, con sus momentos de juego con amigos y momentos pasados con sus seres queridos, robándoles su educación y felicidad, causando estragos en su estado mental.

UNICEF estaba presente en Ucrania antes de que estallara la guerra y ha permanecido sobre el terreno en los meses posteriores para seguir prestando ayuda. Estamos con los niños y las niñas de Ucrania y seguiremos trabajando junto a nuestros aliados para brindarles apoyo durante y después de la guerra.

 

Aquí puedes obtener más información sobre:

>>> ¿Cómo ayuda UNICEF a los niños y a las familias?

>>> Lo que pide UNICEF

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UNICEF

¿Cómo está ayudando UNICEF a los niños y sus familias?

UNICEF ha estado trabajando en Ucrania desde 1997 y amplió aún más su labor tras el inicio del conflicto en 2014 y la guerra a gran escala hace cuatro años. UNICEF colabora con las autoridades nacionales y locales y con organizaciones de la sociedad civil en Ucrania y en los países que acogen a refugiados para proporcionar ayuda de emergencia y programas de recuperación.

Dentro de Ucrania, la respuesta incluye:
  • Seguir trabajando para que las infraestructuras de calefacción no dejen de funcionar, y suministrar asistencia en efectivo, combustible sólido, ropa de invierno y mantas para evitar que los niños y las niñas pasen frío.
  • Rehabilitar las escuelas que están sirviendo de refugio, formar a los maestros y proporcionar a los niños y niñas educación formal y no formal, como clases de recuperación.
  • Ofrecer a los niños, niñas y cuidadores servicios de salud mental y apoyo psicosocial a través de equipos móviles, proporcionar formación a los trabajadores sociales y brindar apoyo a los proveedores de servicios sociales comunitarios.
  • Facilitar el acceso al agua potable a las personas que viven en zonas donde las redes de suministro de agua han quedado dañadas o destruidas, rehabilitar las redes y los sistemas de agua para mejorar el rendimiento de los servicios y distribuir kits de higiene y saneamiento.
  • Mejorar el acceso a la asistencia sanitaria mediante visitas a domicilio por parte de un personal de enfermería cualificado, mediante un refuerzo del sistema de atención primaria de salud y con suministros distribuidos en las zonas situadas en primera línea.
  • Proporcionar a las familias vulnerables que se encuentran dentro del país, así como a aquellos afectados por los ataques, ayuda en efectivo con fines múltiples.
Polonia. Un niño ucraniano con sus amigos en un jardín infantil en Varsovia
UNICEF/UNI738803/Reklajtis Un niño refugiado ucraniano desayuna con sus compañeros en un jardín infantil en Varsovia, Polonia.
En los países vecinos, la respuesta de UNICEF incluye:
  • Trabajar con los gobiernos locales y los municipios de acogida de refugiados para dar acceso a educación formal y no formal a niñas y niños refugiados.
  • Facilitar el acceso a agua potable para el consumo y las necesidades domésticas.
  • Apoyar a los ministerios de salud de los países vecinos para que faciliten el acceso a los servicios de atención primaria a mujeres, niñas y niños refugiados.
  • Proporcionar ayudas en efectivo a las familias.

Para proteger mejor a los niños y niñas ucranianos y dar prioridad a su futuro, UNICEF pide:

Paz para cada infancia. En Ucrania, los niños y niñas necesitan una paz auténtica y duradera que les permita volver a disfrutar de sus derechos, desarrollarse, aprender y prosperar, así como participar activamente en las labores de desarrollo.

Protección de todos los niños y niñas frente a las consecuencias de la guerra, lo que implica poner fin a las graves violaciones contra la infancia y preservar las infraestructuras civiles de las que dependen los niños y niñas, como las instalaciones sanitarias, las escuelas, los servicios sociales y las infraestructuras dedicadas al agua, el saneamiento, la calefacción y la energía.

Prioridad para las actividades de recuperación y desarrollo en beneficio de todos los niños y niñas, lo que implica garantizar que los planes de desarrollo y las asignaciones presupuestarias den prioridad a los intereses de la infancia y la juventud tanto ahora como en los próximos días, meses y años.

Inversiones en el desarrollo de la primera infancia para mejorar los primeros años de vida de los niños y niñas y darles la oportunidad de obtener mayores logros posteriormente, con un refuerzo del sistema de salud para evitar la mortalidad materna e infantil.

Mejora del aprendizaje y las competencias de la infancia y la juventud para impulsar el desarrollo, lo que exige mejorar el acceso a una escolarización presencial que sea segura y positiva y que, además de apoyar la salud mental y el bienestar de los niños y niñas, dé respuesta a las pérdidas de aprendizaje.

El fomento de entornos familiares seguros y enriquecedores que permitan que todos los niños y niñas reciban los mejores cuidados, lo que implica fortalecer a las familias y mantenerlas unidas haciendo frente a la pobreza infantil e invirtiendo en los sistemas y servicios de protección social e infantil.

Una financiación que sobre todo sea flexible y de calidad para mantener la asistencia esencial y ampliar las labores de desarrollo.

 

Actualizado el 21 de febrero de 2025