La nueva oportunidad de Catalina

A sus 20 años, Catalina comparte aula con niños pequeños en el Colegio Nacional Enrique Nvo Okenve de Malabo, decidida a aprender a leer y escribir y construir un futuro lleno de esperanza.

Frank Dejongh
UNICEF
UNICEF Guinea Ecuatorial
18 Mayo 2026

Catalina, es una joven de 20 años, que asiste en el aula de educación especial.

Ella se sienta entre niños pequeños del  aula , trazando cuidadosamente letras sobre una hoja.

 A sus 20 años, es mayor que todos sus compañeros de clase, pero aquí eso no importa. Lo que importa es que finalmente tiene la oportunidad de aprender.

“Desde hace más de un año, vengo aquí”, dice. “Todavía no sé leer ni escribir, pero quiero aprender”.

Cuando era niña, Catalina enfermaba con frecuencia y no podía asistir a la escuela. Los años perdidos dejaron una huella que la acompañó hasta la juventud. Pero en esta aula de educación especial, ya no está definida por lo que perdió, sino por lo que está construyendo ahora.

“No me siento ni más ni menos que los demás”, explica en voz baja. “Simplemente me siento feliz de tener esta oportunidad”.

Su sueño es sencillo, pero lleno de determinación: algún día tener una pequeña tienda o trabajar como asistente de ventas. Mientras tanto, Catalina ya ha comenzado a encontrar su lugar. A veces ayuda a la profesora a cuidar de los niños más pequeños, guiándolos con amabilidad y ofreciéndoles la misma paciencia que ella misma está recibiendo.

Arsenia, su profesora con casi dos décadas de experiencia y madre de cuatro hijos, ha pasado los últimos tres años en educación especial después de 17 años en aulas convencionales.

“Después de 20 años en la educación, no tengo preferencia”, afirma. “Estar con los niños y enseñarles, esa es mi motivación”.