Teniente Trigueros: “No existe una barrera que por género no la podamos superar”

UNICEF conversó con la teniente Karla Trigueros, asesora médica del Comando de Sanidad Militar, encargada de la logística para la distribución de vacunas COVID-19.

UNICEF El Salvador
UNICEF conversó con teniente Karla Trigueros, asesora médica del Comando de Sanidad Militar, encargada de logística para distribución de vacunas COVID-19
Comunicaciones de la Presidencia
24 Marzo 2021

San Salvador, 18 de marzo de 2021. La contundente respuesta ante la emergencia sanitaria por COVID-19 en el país ha sido resultado del arduo y complejo trabajo liderado por el Gobierno de El Salvador. Esta ha requerido la articulación y coordinación de diferentes instancias gubernamentales, de la cooperación y de la sociedad para la preparación, prevención, atención y vacunación de la población. 

En este contexto, UNICEF inicia con la publicación de entrevistas con algunas de las personas que desde sus funciones han jugado un rol esencial en la respuesta de la pandemia.

La responsable de ejecutar el plan de logística para la recepción, conservación y distribución de las vacunas COVID-19 es la Asesora Médica del Comando de Sanidad Militar, teniente y doctora Karla Trigueros. Ella explica con entusiasmo, firmeza y convicción en qué consiste su trabajo y describe su compromiso como una contribución vital para hacerle frente a la pandemia en El Salvador.

 

UNICEF: ¿Qué profesión soñaba ejercer cuando era niña?

Tte. Trigueros: Mi sueño era ser médico. Nací en una familia de médicos, mi padre era médico y falleció antes que naciera y siempre tuve esa inspiración por la medicina. En el transcurso del tiempo fueron cambiando los planes, las aspiraciones, pero mi sueño de niña era ser médico como mi papi.

 

UNICEF: ¿Por qué le llamó la atención desarrollar una carrera militar?

Tte. Trigueros: Cuando llegó la adolescencia mis metas cambiaron y empecé a tomar decisiones de vida, y decidí que quería ser piloto. Mi madre es una mujer viuda, con dos hijas, me dijo que no tenía la capacidad monetaria para pagarme la carrera de piloto porque era cara.

Investigué y me di cuenta que la carrera militar me podía abrir las puertas para ser piloto, entonces a mis 16 años le dije que quería ser militar. Al principio, no estuvo muy de acuerdo porque tenemos la creencia que la carrera militar es de hombres ¿y qué iba a llegar hacer una niña de 16 años a la escuela militar? Pero, dentro de todos sus ideales, mi mami me dijo que me iba apoyar en todo lo que emprendiera y me ayudó para que pudiera ingresar a la Escuela Militar. Ingresé el 6 de enero de 2007 y desde ese día estoy de alta hasta el momento.

Al finalizar mi primer año de carrera militar me ofrecieron una beca por mi rendimiento académico para estudiar medicina. Entré en un momento de indecisión porque quería ser piloto, pero fue la mejor decisión de mi vida. Fue un cambio de planes drástico porque llevaba un objetivo y no es malo cambiarlos, sino siempre tener en cuenta que ese nuevo objetivo va a ser de beneficio propio y para los demás.

Éramos cien estudiantes y solo había tres becas. La tomé como una recompensa a mi esfuerzo y así terminé siendo médico y militar.

Ahora me desempeño en el área de epidemiología en el Comando de Sanidad Militar, pero tengo la aspiración de estudiar una especialidad médica, la otorrinolaringología.

 

UNICEF: Como mujer y profesional ¿que la ha motivado a alcanzar sus metas?

Tte. Trigueros: Uno de mis mayores impulsos ha sido mi mamá, ha sido mi mayor pilar, la reconozco como una mujer profesional, trabajadora, incansable, que siempre nos dijo que absolutamente todos los objetivos siempre son alcanzables. Que no existe una meta que no se pueda alcanzar, simple y sencillamente tenemos que saber cuál es el camino que debemos de tomar para llegar allí. Puede ser largo, puede ser corto, por ser sinuoso o fácil, pero el objetivo es llegar a la meta.

El otro factor es que siempre he tomado como referente que si alguien más ya pudo hacerlo por supuesto que yo también puedo hacerlo. Al principio, cuando empecé a estudiar medicina tenía superiores en la escuela que estudiaban medicina y todos eran hombres. Pero para mí era como si ellos pueden no hay razón por la cual yo no pueda solo por el hecho que ser mujer. El hecho de ser mujer no es impedimento en lo absoluto para cumplir con todos los requisitos y alcanzar todas las metas. Si un hombre lo está haciendo obvio que puedo y puedo más.

 

UNICEF: ¿En qué consiste su trabajo como asesora médica del comando de sanidad militar?

Tte. Trigueros: En el Comando de Sanidad Militar tomamos las decisiones y hacemos las propuestas a la institución armada acerca de temas que competen al área sanitaria. Mi aporte en el Comando de Sanidad Militar es dar el punto de vista médico en la toma de decisiones no solamente militares, sino que administrativas, logísticas de lo que se requiere hacer. Entre ellos el Plan de Vacunación contra el COVID-19 en El Salvador.

Acompañamos y contribuimos con los planes logísticos que se necesitan para alcanzar el objetivo que es vacunar al mayor porcentaje de la población salvadoreña.

 

UNICEF: ¿Qué significa para usted desempeñar esta función?

Tte. Trigueros: Creo que es un privilegio poder colaborar con los salvadoreños, poder poner mi trabajo, mis capacidades a disposición de los ciudadanos para que se puedan ejecutar todas las actividades que se están haciendo. Un punto importante para mí es que no recuerdo haber visto en el país a una mujer desempeñando la función en la que estoy, uniendo la carrera militar con las capacidades y conocimientos médicos, logísticos y administrativos que he adquirido a lo largo de mi carrera militar. Para lograr, con el profesionalismo que se requiere, ayudar al gobierno para llevar la salud, las vacunas y todo este plan para garantizar llegar hasta en el último rincón.

Creo que es un privilegio que el señor presidente Nayib Bukele y sus políticas de gobierno, y el señor Ministro de la Defensa hayan visto bien darme esta gran misión que estoy desempeñando con la mayor satisfacción y con el mayor esfuerzo poniendo todo de mí.

 

UNICEF: ¿Cuál considera que es su principal aporte en el combate al COVID-19?

Tte. Trigueros: Es concatenar mis dos carreras, es uno de los puntos más importantes porque he podido contribuir con mi experiencia logística y administrativa y mi experiencia médica para poder dar estos conocimientos fusionados y he logrado contribuir con la ejecución del plan de vacunación. Lo más importante ha sido contribuir con generar más ideas, conceptos a partir de los conocimientos adquiridos en todo este tiempo para poder solventar las necesidades en el camino y poder planificarlas y llevar las vacunas a donde las estamos llevando.

La representante de UNICE El Salvador, Yvette Blanco, junto a Tte. Karla Trigueros y representante interino de OPS/OMS El Salvador, Franklin Hernández en la recepción del segundo cargamento de vacunas COVID-19 recibidas a través del mecanismo COVAX
Unicef El Salvador

UNICEF: ¿Qué mensaje les diría a las nuevas generaciones de niñas y adolescentes mujeres que quieren desarrollarse en campos y especializaciones donde hay una mayor participación de hombres?

Tte. Trigueros: Lo primero que quiero decir es que no existe carrera de hombres, no existe un lugar donde solo los hombres se puedan desempeñar, definitivamente soy una muestra de eso. Nosotras las mujeres nos podemos desempeñar en todos los ámbitos de la sociedad. Todas las carreras podemos realizarlas con la misma capacidad, las mismas cualidades, el mismo profesionalismo de los hombres.

Si les gusta una profesión y todos los demás en algún momento les bajan los ánimos diciéndoles que no va a poder porque no ha habido una mujer haciéndolo, les digo tomen el reto y que sean las primeras en romper esa brecha, que rompan esos techos de cristal que nos han tenido todo el tiempo relegadas. El Salvador se ha profesionalizado, está avanzando y existimos mujeres que nos está costando, que nos ha costado y que nos va a seguir costando pero que podemos demostrarles a toda la sociedad que podemos desempeñarnos con el mismo profesionalismo, con las mismas capacidades, que a todos nos cuesta.

No es que nos va a costar a nosotras más por ser mujeres, nos cuesta como seres humanos que somos. No existe una barrera que por género no la podamos superar.

El mundo es de las mujeres, el mundo es de nosotras solo nos lo tenemos que creer. Y yo me lo creí hace mucho tiempo, tengo una hija de 6 años que le estoy enseñando a que lo crea, el mundo es de nosotras y si nos lo creemos vamos a mejorarlo muchísimo.